Parashá Toledot – (Genealogía). 4 Kislev 5770 (21 de Noviembre de 2009).

Temas de la Parashá
Bereshit (Génesis) 25:19 – 28:9

Nuestra parashá habla sobre los siguientes temas:

Primera aliá (25:19 – 26:5)
El nacimiento de Iaacov y Esav.
Esav vende su primogenitura.
D’os le prohibe a Itzjak abandonar la tierra de Israel.

Segunda aliá (26:6-12)
Abraham le ordena a su sirviente que vaya a la tierra de Aram Naharáim para buscar una mujer para Itzjak.

Tercera aliá (24:10-26)
Itzjak y Avimélej, el rey de Guerar.

Cuarta aliá (26:23-29)
Itzjak se desplaza hacia Beer Sheva.
Avimélej le propone a Itzjak concertar un pacto.

Quinta aliá (26:30 – 27:27)
El pacto entre Itzjak y Avimélej.
El casamiento de Esav.
Iaacov consigue la bendición de Itzjak.

Sexta aliá (27:28 – 28:4)
La bendición de Iaacov.
La bendición de Esav.
Itzjak y Rivká mandan a Iaacov a lo de Labán.

Séptima aliá (28:5-9)
Iaacov se dirige hacia Labán.
Esav se casa nuevamente.

Comentario de la Parashá

Al comienzo de nuestra parashá encontramos el relato del nacimiento del tercer y último patriarca: Iaacov Avinu y con él, su hermano mellizo: Esav.

“Llegaron sus días para dar a luz y he aquí que habían mellizos en su vientre. Salió el primero, pelirrojo, todo él era como un manto de vello, y llamaron su nombre: Esav. Y luego salió su hermano y su mano se asía del talón de Esav, y llamó su nombre Iaacov Y crecieron los jóvenes; fue Esav un hombre que sabía cazar, un hombre de campo; e Iaacov, un hombre íntegro, morador de tiendas” (25:24-27).

En una oportunidad, Esav – que volvió a su casa hambriento y cansado – le pidió a Iaacov que le permita comer de lo que él estaba preparando:

“Le dijo Esav a Iaacov: ‘Dame ahora de lo rojo, esto rojo, ya que cansado estoy yo’; es por eso que llamó su nombre Edom. Dijo Iaacov: ‘Véndeme hoy tu primogenitura a mí’. Dijo Esav: ‘He aquí que yo voy a morir y ¿qué es para mí la primogenitura?’. Dijo Iaacov: ‘Júramelo hoy’, y se lo juró, y le vendió su primogenitura a Iaacov. E Iaacov le dio a Esav pan y guiso de lentejas y él comió y bebió, y se levantó y se fue, y despreció Esav la primogenitura” (25:30-34).

Realmente, en aquel momento, Esav no pensó que malvendió su primogenitura, pero veamos lo que nos cuenta la Torá sobre otro incidente que tuvo lugar muchos años más adelante, cuando Itzjak ya era anciano y bendijo a Iaacov en lugar de Esav:

“Cuando escuchó Esav las palabras de su padre, gritó un gran grito y muy amargo Le dijo (Itzjak): ‘Vino tu hermano con engaño y tomó tu bendición’. Dijo (Esav): ‘Es por eso que fue llamado su nombre Iaacov pues él me ha engañado ya dos veces: mi primogenitura tomó y he aquí que ahora tomó mi bendición'” (27:34-36).

El comentarista de la Torá Rabenu Bejaié Ben Asher (1263 – 1340), nos enseña que mediante estas palabras, la Torá quiere decirnos que a pesar de que estos hermanos eran mellizos, sus acciones no se parecían en absoluto. Sus características eran distintas y opuestas ya que Esav se encaminaba en pos de los placeres físicos, mientras que Iaacov se encaminaba en pos de los consejos del alma.

Es por eso que está dicho: “fue Esav un hombre que sabía cazar”, ya que ésta es la profesión de alguien sin valor, que persigue los placeres mundanos; y también está dicho: “un hombre de campo”, es decir: un hombre terrenal y “es por eso que llamó su nombre Edom” (25:30), nombre conformado por tres letras: la alef, la dalet y la mem, de las cuales derivan también las palabras adom (rojo) y adamá (tierra) ya que él era un ser sanguinario y demasiado terrenal.

Es sabido que si el hombre se dedica en este mundo a los placeres del cuerpo, como ser: la comida, la bebida, y se entretiene cazando toda clase de creaturas, esto motivará que abandone el servicio y el temor a D’os, ya que lo espiritual será algo secundario y sin importancia para él, mientras que los placeres terrenales serán lo principal.

Esta era la forma de vida de Esav. Es por eso que está escrito: “él comió y bebió, y se levantó y se fue, y despreció Esav la primogenitura” (25:34), y quien así se comporta, se sentirá engañado finalmente así como se sintió Esav respecto de la venta de la primogenitura, al descubrir que Iaacov tomó su bendición: “pues él me ha engañado ya dos veces: mi primogenitura tomó y he aquí que ahora tomó mi bendición” (27:36). Si él saboreará el “dulzor” de los placeres, será solamente en forma temporaria. Él finalmente se preocupará y le dolerá mucho por lo que ha hecho. Es por eso que esta escrito que Esav finalmente: “gritó un gran grito y muy amargo” (27:34).

Sin embargo, el camino de Iaacov es todo lo opuesto. Ya que “un hombre íntegro” es lo opuesto a “un hombre que sabía cazar” y un “morador de tiendas” es lo opuesto a “un hombre de campo”.

Lo que Esav quería comprar era lo que Iaacov quería vender, es decir, la persecución de los placeres mundanos. En nuestra parashá, la Torá comparó los placeres mundanos con un guiso de lentejas, ya que el bienestar del mundo, la tranquilidad y el honor, son circulares (van constantemente de uno a otro) así como lo es una lenteja, que es redonda. Es por eso que Esav quiso vender y cambiar la “vida eterna”, es decir, el servicio de D’os que les correspondía a los primogénitos, por la efímera vida de este mundo.

Éste es el camino que nos legaron nuestros patriarcas a nosotros y a nuestros hijos: optar siempre por el camino del servicio a D’os y el temor a Su Divinidad.

http://www.judaismohoy.com/

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: