Sobre la edad avanzada de las primeras generaciones

Una de las preguntas difíciles de entender del libro Breshit, es el tema de la edad avanzada, mencionada en las primeras veinte generaciones, de Adam hasta Abraham.

La Torá habla de personas que vivieron más de 800 años – Metushelaj (Matusalen) vivió 969 años.

¿Cómo se puede entender esta cantidad inmensa de años de vida de seres humanos?, ¡parece imposible de creer!

Existe otra dificultad, después de la época de los patriarcas, la edad de las personas se reduce, según hoy en día de acuerdo a los parámetros, la edad máxima tradicional es “hasta 120”.

¿Cuál fue el factor que trajo este dramático cambio?

Sobre estas preguntas escribe el Profesor Natan Abiezer del Departamento de Física de la Universidad de Bar – Ilan:

“Hasta hace un tiempo, no estaba claro por qué las personas envejecen, pero en los últimos años la investigación del envejecimiento fue puesta en primer plano y se convirtió en un esfuerzo intensivo, hasta que uno de los expertos escribió sobre la Revolución en la Investigación del Envejecimiento, los resultados de esta investigación fueron asombrosos, he aquí algunos ejemplos:

– En la portada de la publicación Inglesa New Scientist, se lee: La vida a la edad de 200 años, ¿acaso siempre hemos de envejecer? El tema del artículo comienza con estas palabras: “La muerte del envejecimiento”.

Investigadores descubrieron que las personas pueden vivir sanamente, por cientos de años.

– En octubre de 1.997, el Scientific American, escribe que los científicos descubrieron el gen de la vida eterna.

El profesor Mijael Gisornsky, Director de un importante Instituto de la investigación del envejecimiento en Estados Unidos concluye diciendo: “Los seres humanos podrán vivir hasta cuatrocientos años”

Las características del envejecimiento son muchas, y varían en las personas por ejemplo, el sistema inmunológico se debilita, se desarrolla un endurecimiento de los músculos del corazón y de los pulmones, la formación de cataratas en los ojos, se crea una debilitan de los huesos, enzimas importantes dejan de funcionar, el flujo sanguíneo se debilita principalmente en el cerebro provocando embolias, se desarrolla la artritis, el sistema nervioso del cerebro se degenera (Alzheimer), se obstruye el sistema arterial, se desarrollan enfermedades como el parkinson, etc.

En los últimos tiempos se tomó conciencia de que hay una razón general, para esta larga lista de elementos del envejecimiento. Se divisa un consenso científico, que dicta que la razón de todos los procesos de envejecimiento es genética.

El profesor Caleb Fintch, de la Universidad de California acentúa: “Nosotros estamos convencidos que el ritmo del envejecimiento está bajo inspección genética. En otras palabras todos sufrimos de defectos genéticos que son culpables de la destrucción del cuerpo humano.

Este proceso es denominado “envejecimiento”, y en un futuro cercano podremos identificar los genes defectuosos cambiarlos o corregirlos por medio de la ingeniería genética, por lo cuál se podrá alargar la expectativa de vida de una forma drástica”.

Esta posibilidad descubierta por los investigadores, es la fuente de las novedades dramáticas citadas anteriormente.

No es imposible un mundo, en el cuál la gente no envejezca, y tampoco significa que la gente no morirá, todavía la vida se terminará por medio de accidentes, enfermedades contagiosas, etc. Pero el ritmo de la muerte, denominado, “probabilidades de muerte por envejecimiento”, no ascenderá, porque la posibilidades de morir en un accidente de tránsito son iguales, a los 60 y a los 10 años de edad.

En Estados Unidos, y en el oeste europeo las probabilidades de muerte de un niño de 13 años es de 0.005%, quiere decir que un muchacho de Bar mitzvá (la mayoría de edad) quien esté dentro de estas estadísticas morirá, ya sea ahora o dentro de 2000 años.

A la edad de 100 años, las probabilidades de muerte llegan a 50% solo la mitad de 100, no llegaría a la edad de 101 años.

El profesor Caleb Fintch, muestra que en condiciones media la expectativa de vida será de ¡1.300 años!, más las mujeres, hombres, ancianos cronológicamente quedarán jóvenes desde el punto de vista biológico, y podrán engendrar hijos también a la edad de 1.000 años. Así se vería la sociedad humana, si se logra anular todos los defectos que trae el envejecimiento.

LOS VERSÍCULOS DE LA TORÁ.

Después de conocer los adelantos sobre la vejes, veamos lo referente a la edad avanzada de las primeras generaciones de la Creación.

En las primeras generaciones, de Adam a Noaj, la expectativa de vida era alrededor de 950 años (exceptuando a Janoj – que murió muy joven), después de Noaj, la expectativa de vida, desciende gradualmente hasta el tradicional 120 años en los días de Moshé nuestro Maestro, entonces ¿qué les sucedió?

He aquí una versión:

En el Gan Eden, Adam y Java, tenían que vivir eternamente, ya que no sufrían de “defectos genéticos” – las causas del envejecimiento en nuestros días. Tampoco sufrían las otras causas que conllevan a la muerte y las cuales no tienen relación con la vejez. Se puede suponer que en el Gan Eden, no había enfermedades contagiosas, ni crímenes violentos.

Deducimos que Adam y Java, tenían que vivir eternamente.

Cuando Adam y Java, comieron del árbol de la sabiduría, como es sabido, fueron expulsados del Gan Eden. En el momento que salieron al mundo exterior, sufrieron las causas no genéticas que traen la muerte, causas de las cuales todos sufrimos (accidentes, enfermedades), este es el significado de en el día que comerás del árbol de la sabiduría morirás.

En ese día se decidió, que yo no viviría eternamente.

Pero, todavía no tenían Adam y Java los defectos genéticos del envejecimiento, y por eso podían vivir hasta una edad muy avanzada (930 años para Adam – el primer hombre) y engendrar hijos e hijas durante toda su vida.

Ya vimos, que sin el proceso de envejecimiento, puede la vida de los seres humanos llegar a 1.300 años. Entonces es necesario explicar, ¿por qué la expectativa de vida de las primeras generaciones era de 950 años?

Pero no hay razón para que las probabilidades de muerte, sin envejecimiento hoy serán idénticas a aquellas de las primeras generaciones del libro Breshit.

Se puede ver como la perfecta de la diferencia de los solamente 40%, entre la concordancia expectativa de vida posible hoy, sin el proceso de envejecimiento (alrededor de 1.300 años), a aquellas de las primeras generaciones del libro Breshit (alrededor de 950 años)

Así explican también la capacidad de las primeras generaciones para engendrar hijos e hijas a edades muy avanzadas, hasta que se llega a la cima, en el caso de Noaj a la edad de 500 años, y a la edad de 600, comenzó la construcción del arca, de los versículos de la Torá, parece ser que Noaj vivió muchos años, y que también se mantuvo joven durante toda su vida.

La Torá nota tres importantes diferencias, entre las generaciones que vivieron después de Noaj (generación N° 10.) y entre aquellos que vivieron en épocas anteriores.

1. La expectativa de vida bajó gradualmente de Noaj (959 años) hacia adelante, y después de Ever, nadie vivió más de 240 años (generación N°:14)

2. Estas personas no tuvieron hijos en edad avanzada. En la generación después de Shem (generación N° 11), la edad bajó a los 30 años. Cuando nació Itzjak hijo de Abraham y Sara (Generación N° 20) – él a la edad de 100 años y ella a la edad de 90 años, tuvieron a Itzjak, la Torá lo describe como milagro.

3. La primera vez se menciona el envejecimiento en la Torá: el envejecimiento final de la vida caracteriza a los patriarcas y a las matriarcas: Abraham y Sara (Breshit 18:11-13) Itzjak (idem, 27:1-2) y Iaakov (idem 48:5).

Es seguro que algo en la época de Noaj hizo que existieran estas tres diferencias, y que todas estén conectadas al envejecimiento. En la Torá está escrito que el Santo bendito sea, se enojó por la conducta inmoral de los congeneracionales de Noaj, y por eso fijó HaShem, que la expectativa de vida de las personas baje: “y fueron sus días ciento veinte años” (Breshit 6:3), pero nosotros vemos, que los años de vida, no bajaron inmediatamente a 120 años, ni después de las diez generaciones de la orden de HaShem, todavía vivió Abraham hasta la edad de 175, años e Itzjak hasta 180.

Pensamos entonces que la voluntad de HaShem de limitar la edad del hombre (idem 6:3) significa que los genes del envejecimiento que fueron plantados en el sistema genético, se esparcieron a lo largo de la población humana.

Por eso después de 26 generaciones (de Noaj hasta Moshé, nuestro Maestro), bajó la edad máxima hasta 120 años.

Por este motivo se entiende la ausencia (salvo de un evento milagroso) de personas que tuvieron hijos a una edad avanzadas, y al final se entiende también, que nuestros patriarcas y matriarcas tenían características de la vejez.

En resumen, los descubrimientos científicos sobre el envejecimiento, nos refuerza nuestra convicción de que la ciencia no contradice a la Torá, si no es un importante medio para comprenderla.

http://www.torahenfamilia.com

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