Rosh Jodesh IYAR 5773 (10 y 11 de Abril de 2013).Un mes para crecer

iyarComenzamos a vivir el mes de , el mes de la constelación de Tauro, un mes que dentro del calendario hebreo no presenta festividades de la talla de su mes antecesor, sin embargo, sus días llevan impresos la marca energética de acontecimientos por demás sorprendentes en el relato bíblico, además de la diaria y consecutiva “Cuenta del Omer” que se inicia la segunda noche de Pesaj en el mes de Nisan / Aries y se continua hasta Sivan / Géminis, durante 49 días que atraviesan todo el mes de Iyar / Tauro, concluyendo con la vibrante entrega de la Torá al pie del Monte Sinaí.

Nuestro objetivo a la hora de escribir estas líne as es intentar abrir algo del contenido energético del mes, que nos permita habitar el tiempo con mas conciencia.

Partimos de la base esencial que estamos aquí en este mundo para cumplir una tarea [la cual hemos olvidado] y de la que, en el mejor de los casos, nos quedan rastros que generan cierto malestar existencial todo el tiempo que no tomamos conciencia de ese tesoro olvidado y lo ejercemos en nuestra vida cotidiana. Movidos por ese malestar es que muchos buscamos en el tiempo alguna pista que nos oriente en el camino.

Y hablando de caminos, precisamente Iyar / Tauro tiene al respecto para decirnos.

Iyar es el segundo mes del año, la segunda constelación de la rueda astrológica, y como tal no puede verse desligado del mes que lo precede ni del que le continua, dado que juntos conforman el primer trío del año, el primer proceso que se inicia en Nisan y halla su punto máximo en la noche de Pesaj con salida de Egipto y tendrá como corolario la Entrega de la Torá en el mes de Sivan.

Acabamos de salir del mes de Nisan, un mes de energía radiante, la energía del elemento fuego [1], signado por los milagros [Nisan se relaciona con la palabra nes: milagro] que se revelaron por primera vez durante la Salida de Egipto y la partición del mar y cuya fuerza se reedita cada año durante ese tiempo. Mas luego de esa irrupción de energía que los sabios nos enseñan que proviene de la cualidad –Sefirá– de Jesed [2], los mismos sabios nos aclaran que esa energía se retira, y la Torá ahora nos pide que comencemos un trabajo exhaustivo, la cuenta del Omer, cada noche, durante 49 días, un proceso que requiere de nuestra parte compromiso, disciplina, y continuidad, además de rigurosidad si es que se pretende, además  de contar, trabajar en corregir los aspectos que la sabiduría mística de la Torá nos propone en este tiempo.

La inspiración y el optimismo del fuego de Nisan se retira, y se abre paso el mes de Iyar, cuyo  elemento esencial es la tierra, y nos invita a trabajar sobre nosotros mismos, nuestra parcela de tierra, para integrar esa energía que recibimos como regalo en Nisan / Aries, y hacerla completamente nuestra.

¿Por qué Iyar / Tauro se encuentra totalmente imbuido en el trabajo espiritual de la cuenta del Omer?

Vamos a citar una de las fuentes místicas de Israel, el Sefer Yetzira, para mostrar, aunque en un lenguaje hermético para nuestro entendimiento, las correlaciones especificas del mes de Iyar, en la búsqueda de elementos que nos permitan comprender la tarea propuesta para este mes.

 Textualmente según consta en la maravillosa traducción del Rab Aryeh Kaplan:

“Hizo a la [letra] vav reinar sobre el pensamiento
y le ciñó una corona
y combinó una con otra y con ellas formó a

Tauro en el UniversoIyar en el añoY el riñón derecho en el alma femenina y masculina” [3]

 La letra vav, el pensamiento, Tauro [el signo del Toro], Iyar y el riñón.

Con estos elementos en mente intentemos relacionarlos.

 Este mes nos invita a trabajar sobre el pensamiento, a través de la búsqueda de la verdad, función asociada al riñón que filtra las impurezas de la sangre, y nos permite una vida “pura / verdadera”. Mediante la introspección del pensamiento podemos “revisar” las diferentes facetas de nuestra vida y nuestro comportamiento, tal como lo propone la Sefirat HaOmer, y decidir modificar aquello que podamos, en virtud del buen consejo interior [que proviene de la función psicológica asociada al riñón].

El trabajo es riguroso, tal como nos enseña el animal relacionado con el mes, el toro [en hebreo shor] quien no corre libre a su antojo por los campos, sino que es utilizado, dada su fortaleza y capacidad de resistencia y perseverancia, para trabajar sostenidamente la tierra y prepararla para la siembra y posterior cosecha.

 La letra vav relacionada con el mes de Iyar sirve en el lenguaje hebreo para unir dos palabras, conceptos, al igual que la letra ´y´ en nuestro español, y nos muestra que de la misma manera el mes de Iyar une el proceso iniciado en Nisan con la entrega de la Torá en el mes siguiente.

El valor numerológico de la letra vav es 6, relacionado con las 6 sefirot / atributos que están implícitas en la cuenta del Omer, a saber [4]:

Jesed/ bondad, Guevurá / justicia, disciplinaTiferet / armonía, Netzaj / persistencia, dominio, Hod / humildad, esplendor y Yesod / fundamento, cohesión, y cuyo trabajo interrelacionado cada día, vera sus frutos en la conclusión de la 7ma semana, y la 7ma sefira: Maljut / nobleza,  soberanía, liderazgo.

 Es muy difícil crecer solo por iniciativa propia, por lo tanto esta energía y la propuesta del Omer nos trazan un mapa a recorrer; un tiempo maravilloso para crecer, para prepararse espiritualmente para recibir la Torá en el mes de Sivan / Géminis.

 Para concluir, la razón por la cual todo el mes de Iyar esta contenido en la cuenta del Omer es entre otras cosas, debido a que su energía nos favorece, nos posibilita los elementos necesarios para dicha tarea.

No se crece por pura inspiración [Nisan]l; no hay sabiduría ni crecimiento espiritual posible sin atravesar un proceso, que tal como la cualidad de la energía del mes, la tierra, implica concentración, y también ocultamiento. Cuanto más estemos dispuestos a vivir ese proceso, y  delinear su sendero con un plan de trabajo sobre nosotros mismos, mayor serán , bezrat H”, los resultados que obtendremos.

Un mes optimo para crecer, deliberadamente, paso a paso,

Cada día cuenta.

 1- Tal como lo cita Maimonides “Los cuatro elementos, que son el fuego, el aire, el agua y la tierra, son los fundamentos de todos lo seres creados que se hallan debajo del firmamento .Todos los seres existentes, el hombre, los animales, las aves, los reptiles y los peces, así como los vegetales, los minerales, las joyas y perlas, y el resto de los materiales de construcción como también los montes y las parcelas. Todo lo existente está formado de materia compuesta de estos cuatro elementos. Resulta, que todos los entes, que se hallan debajo del firmamento, fuera de estos cuatro elementos, se componen de materia y forma. Siendo la materia de ellos un compuesto de estos cuatro elementos, no obstante cada uno de estos elementos no está formado sino de materia y forma…”

Otras referencias sobre los 4 elementos:

 http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=463

 2- Ver referencias sobre las sefirot en la sección Ascendiendo

bajo el titulo Aprendiendo las Sefirot
Sobre Jesed en particular:
 
3- Sefer Yetzira, Cap. 5:7. Traducción al español del Rabino Aryeh Kaplan
4- Traducción tomada de material de clases de Ben Itzjak

http://www.tora.org.ar

 

HISTORIAS PARA CONTAR EN SHABAT (XXIX): Tres Muchachas, Tres Tumbas, Una Torah

seferEl domingo pasado por la noche, que ahora parece como hace cien años, junto con los otros doce padres de alumnos de la escuela ,Tali, mi hija y yo fuimos invitados a un “Hachnasat Sefer Torah,” al (Recibimiento de un Sefer Torah a la sinagoga) No hay nada particularmente inusual sobre un “Hachnasat Sefer Torah” en Jerusalén, o en Israel, cosa que sucede con bastante frecuencia. Pero éste era muy singular

Hace unos años, alrededor de 1990, un grupo de jóvenes estudiantes de Pelech – secundaria del grado de Tali – fueron en el viaje anual de la escuela, a Polonia. Un día, estando en la ciudad de Cracovia, notaron a un hombre joven vendiendo muñecas. Eran “muñecas con características judías,” hecho para judíos tradicionales. Algo extraño en Polonia, quizás, pero no particularmente significativo, hasta que algunas de las muchachas notaron que los libros que estas muñecas cargaban parecían notablemente auténticos. Se acercaron, y se convencieron que estos “libros” habían sido cortados de un Sefer Torá.

Preguntaron al vendedor dónde consiguió el pergamino, y él les dijo que su tío tiene un libro con pergaminos escritos de la misma manera en un lugar llamado Luminosa y le preguntaron donde lo obtuvo, y este les dijo que durante la guerra, había estado en la casa de un judío, y su tío lo había tomado después de que desapareciera el judío. ¿Podríamos ver? – desearon saber – Él acordó traerlo al día siguiente.

Cumpliendo su palabra, trajo el libro. Vieron que lo quedaba del Sefer era, Breshit (Génesis), Shmot (Exodo) y Vaikra (Levitico). Los dos otros libros, Bamidbar (números) y Debarim (Palabras) habían sido cortados para la fabricación de las muñecas. Las jóvenes sabían lo que tenían que hacer. Reunieron su dinero relativamente limitado, y compraron la Torá del hombre para salvarla y tal vez poder repararla.

Llevaron la Torá, destruida e inutilizable con ellas, para el resto de su viaje. Al acercarse el momento de abandonar Polonia, no sabían que hacer. De acuerdo al régimen comunista de Polonia, todo patrimonio judío pertenecía ahora al estado. Así, el fabricante de las muñecas no tenía ningún derecho de venderlo, y las jóvenes ciertamente no tenían ningún derecho de sacarlos del país.

Hablaron entre ellas, y después de un rato, recordaron lo que les enseñó su profesor esa semana, “ha-lev gavar ha-sechel” — “el corazón triunfa sobre la razón.” Decidieron pasar de contrabando la Torá y traerla al hogar a Jerusalén.

En el aeropuerto, sin embargo, a cada una de ellas le fue requerido poner todos sus bolsos sobre la máquina de rayos X. La primera muchacha que se paró en la línea, le dijeron que colocara los bolsos en la correa, y ella pasó el bolso que tenía la Torá a la muchacha siguiente en la línea y así sucesivamente. En los siguientes minutos, la Torá pasó silenciosamente de mano en mano, hasta que se encontró sobre la correa.

De repente la correa se rompió y la máquina se detuvo. Las autoridades polacas, estaban tan ocupadas arreglando la correa que dejaron de examinar los bolsos y valijas, y en un momento el bolso con el libro de la Torá se encontraba ya fuera de la aduana, camino a Jerusalén. Llevaron la Torá a un lugar en Jerusalén en donde eran reparadas, pero el trabajo era excesivamente costoso, y como no tenían bastante dinero para solventar el costo de la reparación decidieron dejarlo así hasta que se lograra reunir el dinero necesario.

La vida seguía su curso. Las jóvenes fueron unas al ejército otras al servicio nacional, y otras a la universidad, mientras tanto la Torá seguía sin ser reparada.

Catorce años más tarde, otro grupo de jóvenes viajaron a Polonia. Talía era parte de este grupo. Las muchachas tenían una experiencia extraordinaria de gran alcance, y durante su viaje, oyeron la historia del Sefer Torá que sus antecesoras, ahora en sus 30 años, habían pasado de contrabando fuera de Europa. El actual grupo resolvió reunir el dinero para reparar el Sefer Torá, Al volver a Israel, reunieron el dinero, y la Torá fue reparada, lo que tardo muchos meses, y justamente este domingo pasado, fue colocado en su nuevo hogar en la sinagoga, donde, en vez de ser dividido para las muñecas, será utilizado regularmente, durante la semana, los días de Shabat y en las festividades. Fue un momento muy especial, las oraciones, los discursos, la gente especial que participó en esta gran mitzvá, la de redimir un Sefer Torá, que sirvió a la comunidad de Luminova. Entre otros se menciono que las redentoras del Sefer Torá, eran ya la tercera generación de sobrevivientes del holocausto.- Fue un gesto maravilloso, digno de elogio, las jóvenes sintieron que debían salvar al sagrado libro porque era un remanente de una comunidad judía destruida por los criminales nazis, con su gesto a viva voz se pudo demostrar que el pueblo judío vive y existe. Am Israel Jai.

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A 70 años del levantamiento del Ghetto de Varsovia.(1943 – 19 Abril – 2013)

guethoEn el aniversario del levantamiento del Ghetto de Varsovia, los judíos dispersos en el mundo entero y los que habitan en el estado de Israel se concentran en su dolor y recuerdan a los seis millones de judíos, niños, jóvenes, ancianos mujeres y hombres que fueron aniquilados por la bestia nazi durante la segunda guerra mundial.

El Todopoderoso, en su merced y con su infinita misericordia salvó al pueblo de Israel de los campos de concentración, y de los crematorios y aún en nuestros días, no logramos comprender ni explicar como sobrevivieron, cuando la máquina nazi bajo la dirección de Hitler, Himler Borman, Eichmann y sus secuaces tramaron hasta el último detalle la exterminación de este pueblo.

Hermanos.
Nuestros antecesores fueron sobrevivientes, y como tal tenemos una doble misión que cumplir. La primera es ¡No Olvidar! 
No olvidar a nuestros seres queridos que fueron aniquilados por Kidush HaShem “por la Santificación del nombre de D-s” que antes de morir pronunciaron el Shemá – Shema Israel, Adon-ay Elo-kenu Adon-ay Ejad “Oye Israel, D-s nuestro D-s, D-s es uno”.

La segunda misión es ¡Recordar! 
Hacer recordar a los pueblos del mundo entero, a aquella generación que no vivió los crímenes del nazismo alemán, que no hay ninguna garantía que lo que sucedió hace más de medio siglo, no vuelva a suceder.

El mundo entero debe recordar que en nazismo nació como consecuencia de una filosofía que bregaba por la ley del más fuerte, por la debilidad de las masas, por la necesidad de apoyarse en un Führer, un líder que sirviera como escudo y defensa a una masa que admiraba el orden la fuerza y que odiaba el humanismo, lo cuál representaba un signo de debilidad para la ideología nazi. El nazismo simbolizaba “la intolerancia a todo lo que no era parte de la cultura ARIA”

Adolfo Hitler tenía una razón especial para exterminar al pueblo judío. Los judíos no se atravesaron en su camino, al contrario los judíos alemanes eran ciudadanos fieles y leales, participaban activamente en la vida cultural, científica y comercial del país.
Adolfo Hitler no pidió ni exigió nada de los judíos, entonces ¿cuál fue la causa de su odio criminal al pueblo judío?, ¿por qué planeó y llevó a cabo el genocidio más grande de nuestro tiempo? No hay lógica respuesta. Solo ODIO, ODIO SIN RAZÓN, Y así escribe en su diario Meim Kampf. ¡Yo y el pueblo judío no podemos vivir juntos en este mundo!

Queridos hermanos, Hitler tuvo razón. El y sus secuaces desaparecieron del mapa del mundo, y el pueblo judío sigue su curso y ocupa su puesto dentro del concierto de las naciones del mundo.

El profeta Irmiahu, al expresar su dolor por la destrucción del Beth Hamikdash dice: “Oh, si fuera agua mi cabeza y mis ojos fuentes de lágrimas, para que día y noche llorara por los muertos de la hija de mi pueblo” 
El profeta adolorido hasta lo más íntimo de su corazón por la destrucción de su pueblo y de su patria, sabe que lágrimas comunes y corrientes no curarán su pena, y pide a D-s que no se sequen las fuentes de sus lágrimas para poder llorar día y noche por los muertos del pueblo de Israel.

Somos sobrevivientes del Holocausto y como tales debemos recordar a nuestros padres y hermanos que fueron asesinados por la bestia nazi y tratar por todos los medios, ¡QUE ESTO NO SUCEDA NUNCA MÁS!

Debemos recordar las llamas que quemaron Rollos de la Torá, Talitot, Tefilin, y Libros Sagrados, pero no pudieron borra su espíritu ni borrar sus letras.
Debemos recordar a nuestros hermanos que encabezaron el levantamiento de Ghetto de Varsovia y otros quienes formaron parte de los partizanim y de los ejércitos que combatieron contra la bestia.

Debemos agradecer al Todopoderoso que ayudó a nuestros hermanos sobrevivientes del infierno nazi a encontrar paz y tranquilidad en Medinat Israel. Después de 2.000 años de exilio, de persecuciones, inquisiciones y pogroms, volvió nuestro pueblo a su tierra ancestral y se cumplieron las palabras del Rey David: “Levanta del polvo al pobre, eleva al menesteroso desde la indignidad, situándolo ente los príncipes del mundo” 

Debemos recordar para solicitar Izkor, recuerda Mi D-s las almas santas e inmaculadas de nuestros mártires.
Que D-s tenga nuestros hermanos y hermanas en su gloria.
Amen

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Parashá Tazría (Concibiere) – Metzorá (Leproso). 3 de Iyar 5773 (13 de Abril 2013). Estudiando algunos midrashim

parsha-tazria-metzorah-tnLas numerosas bondades del Todopoderoso para los que aún no han nacido

 Hashem utilizó las siguientes palabras como prólogo para comenzar a explicar las leyes concernientes a las mujeres embarazadas, “Ishá ki Tazria/ Si una mujer concibe la descendencia…”

Esta frase nos hace notar Su gran bondad incluso para con aquellos que aún no han nacido. El crecimiento del feto en el útero materno nos llena de gratitud hacia el Creador por haberlo protegido incluso en ese momento. El Midrash emplea sus propios términos poéticos para describir ese período:
El Angel encargado de la concepción se llama Laila. Cuando el Todopoderoso desea que nazca un ser humano, El le pide al Angel Laila, “¡Tráeme esta neshamá (alma) del Gan Eden (paraíso)!”. Sin embargo, la neshamá se resiste a que se la arranque de su fuente Divina, y se queja al Todopoderoso, “Yo soy pura y sagrada, unida a Tu Gloria. ¿Por qué es que debo ser degradada e introducida a un cuerpo humano? “No es como tú dices”, Hashem le corrige. “El mundo en el cual vivirás es mucho más hermoso que el mundo del cual provienes. Fuiste creada con el solo objeto de que te conviertas en parte del ser humano y seas elevada con sus acciones.”

 Posteriormente, el Todopoderoso obliga al alma a que se una con la descendencia que le fue destinada. Incluso antes de que el feto se forme, el ángel le pregunta a Hashem, “¿Cuál será su destino?” En ese momento, todo el futuro de la criatura que está por nacer está predestinado. El Todopoderoso determina si será un hombre o una mujer, si él (o ella) será sano si sufrirá alguna enfermedad o incapacidad, su aspecto, el grado de inteligencia que poseerá, como también sus capacidades tanto físicas como psíquicas. Además, todos los detalles acerca de sus circunstancias ya se decidieron- si será rico o pobre, qué poseerá, y con quién contraerá matrimonio.

Podemos observar que todos los acontecimientos de la vida del hombre están predestinados. Sin embargo, hay una excepción. Hashem no determina si alguien se convertirá en un tzadik (justo) o en un rashá (malvado). Cada uno desea cómo formarse a sí mismo con las facultades y capacidades que le fueron preordenadas.

El profeta exclamó, “Así dice Hashem, “No dejemos que el hombre sabio se jacte de su sabiduría, ni el poderoso de su poder, ni el rico de sus riquezas, pero dejemos que aquél que reza se jacte de ello – de que Me conoce, que Yo soy Hashem Quien hace justicia y el bien en la tierra, éstas son las cosas que verdaderamente  aprecio”, dice Hashem” (Irmeiau 9:22-23).

Nadie debe sentirse orgulloso por su inteligencia, fuerza, o dinero, debido a que estas cualidades no son logros personales; en realidad, D- s se los otorgó antes de que naciera. Hay un sólo campo en el que los logros resultan del esfuerzo personal – si estudia la grandeza de Hashem a través de la Torá y al seguir Su camino. Según el grado de esfuerzo que realice para cumplir con éstos, así serán sus verdaderos logros personales.

A los niños, se les enseña la Torá desde que se encuentran en el útero materno. También, se les muestra el Gan Eden y el Gueinom, y el ángel le implora, “¡Conviértete en un tzadik! ¡No te conviertas en un rashá!” Cuando  el niño llega a este mundo, el ángel le toca los labios, y hace que olvide todo el conocimiento relativo a la Torá que previamente se le había impartido. (Sin embargo, ese conocimiento había sido absorbido por su subconciente, y podía ser recuperado durante su vida.)
A menudo pensamos en keriat Iam Suf, la separación de las aguas del Mar Rojo, como un milagro asombroso. En verdad, la habilidad del feto de existir dentro del útero de la madre es un milagro de proporciones no menores a la separación de las aguas del Iam Suf. Si no fuera por la Providencia minuciosa de Hashem, el embrión no podría sobrevivir.
Nuestros Sabios citan varios ejemplos que ilustran de qué forma maravillosa Hashem protege a los que aún no han nacido, entre ellos citamos los siguientes:
– Todos sabemos que alguien que está sumergido, incluso por un período corto, en una bañera llena de agua caliente sufre una agonía severa y sale lastimado. Sin embargo, el feto se queda nueve meses en el clima cálido del útero materno y sobrevive gracias a la Providencia Especial de Hashem.
– La mujer que tiene un bebé en el útero se asemeja a un recipiente vertical cuya abertura se encuentra en la parte de abajo. Sólo gracias a la grandeza de Hashem el feto se mantiene en su lugar y no se cae.
– Si una persona come varias comidas diferentes una atrás de la otra, cada una de ellas hace que la otra se desplace en el estómago y que baje cada vez más. Gracias al diseño especial del ser humano que Hashem realizó, no importa cuanto coma o beba la futura madre: el feto no se desplazará.
– La grandeza de Hashem se refleja también al determinar que todos los alimentos que la madre ingiere se transmiten automáticamente a través de la placenta para nutrir al embrión.
– Es un milagro que el embrión no excreta lo que consume. Si lo hiciere, el estómago de la madre explotaría y ella moriría.
– Cuando nace el bebé no se lo extrae del útero de manera repentina (lo cual lo lastimaría). Hashem, en cambio, dilata el cuello del útero en forma gradual de la misma manera cuidadosa y lenta que alguien abre la puerta de la prisión para dejar a un convicto en libertad quien había estado capturado por un largo tiempo, y asegurándose de esta manera que su transición a la libertad será tranquila.
Si bien el Todopoderoso designó a un ángel que se encargue de los embarazos, El mismo supervisa directamente los nacimientos. Las llaves de los tres puntos (que son claves para la humanidad) no fueron confiadas a un ángel, sino que se quedaron en manos del Todopoderoso:
1. El nacimiento
2. La lluvia (en este contexto, “lluvia” también se refiere a la parnasá (sustento), ya que la mayoría de los judíos se ocupaban de la agricultura, la calidad de la cosecha, y por consiguiente sus ingresos, dependían de la lluvia.)
3. Tejiat Hametim (la Resurrección de los muertos).

 La Mitzvá del Brit Milá/ Circuncisión

 Junto con las leyes de embarazo de las mujeres, la Torá menciona que el brit milá se le debe realizar a los varones cuando tienen ocho días de edad.

Esta mitzvá fue mencionada por primera vez en la parashat Lej Lejá, cuando Hashem le ordenó a Abraham que se hiciera el brit milá a sí mismo. A partir de ahí, Hashem ordenó que toda la descendencia masculina deberá ser circuncidada a los ocho días de su nacimiento.
¿Por qué es que un brit milá no se puede realizar antes de los ocho días?
Nuestros Sabios nos dan varias razones, entre ellas:
1. Hashem nos ordenó que esperemos hasta el día en que El sabe que el niño posee fuerza suficiente para soportar la operación.
2. Se considera que la circuncisión es similar a un sacrificio debido a que el niño es llevado a través de ésta bajo las alas de la shejiná (divinidad). Por lo tanto, se requiere que el niño haya vivido al menos un Shabat para ser santificado y para que su kedushá (santidad) sea elevada. Entonces, el niño está en condiciones de ser un “korbán” para Hashem. (De manera similar, los animales no son aceptados para sacrificios antes de que alcancen los ocho días de vida.)

En una ocasión en la que su amigo lo visitó, el rey le había organizado un gran banquete de bienvenida. Cuando estaban a punto de sentarse para comer, el rey le comentó, “No es apropiado comenzar a comer antes de que conozcas a la reina. ¡No conoces absolutamente nada de este palacio si no visitas antes a la reina, debido a que ella es tan bella que sería imposible describirla!”
De manera similar, el Todopoderoso decretó, “A menos que el niño haya estado cara a cara con una Reina Shabat, y absorbido su santidad, aún no está preparado para ser sometido al brit.”
Es costumbre reservar una silla especial para el Angel del Pacto, el profeta Eliahu, quien está presente en cada brit milá. Su presencia se requiere debido a que una vez él habló en forma despectiva de los Bnei Israel.

El profeta Eliahu era un gran fanático del Honor de Hashem. Le dijo al Todopoderoso de manera acusativa, “Los Bnei Israel no han cumplido Tu pacto” (Melajim 19:10). El se refería al pacto de milá que fue desatendido por los judíos debido a la prohibición de realizar circunsiciones que decretó el malvado rey Ajav. A pesar de que Eliahu hablaba para resguardar la Gloria de Hashem, el Todopoderoso desaprobó la acusación contra Su gente. Le ordenó a Eliahu que ungiera a Elishá como profeta en su lugar, y además, le ordenó que reaparezca en cada brit  milá para testificar el cumplimiento de la mitzvá por los judíos.

El emperador romano Turnus Rufus le preguntó a Rabí Akivá, “¿Qué es superior, la obra de D- s o la del hombre?”
“La del hombre,” respondió Rabí Akivá. 

“Su respuesta me sorprende,” exclamó Turnus Rufus. “¿Trata de decir que el hombre puede crear algo que se asemeje al cielo o la tierra?”“No me refiero a las creaciones que superen las habilidades manuales de los seres humanos,” contestó Rabí Akivá, “sino a aquellas que estén dentro de sus posibilidades.”“¿Por qué es que ustedes los judíos se circuncisan?” Turnus Rufus continuó con sus preguntas, “¿Acaso ustedes presumen que el trabajo del Creador necesita ser mejorado?” “Esta es precisamente la pregunta a la que yo me había anticipado,” Rabí Akivá explicó, “y yo por lo tanto sostengo que los logros humanos son superiores a los del Creador.”“Si esta es su opinión, pruébela,” le exigió Turnus Rufus. Rabí Akivá regresó a su casa y le ordenó a su esposa, “horneá un delicioso pan que esté compuesto con harina, aceite y especias.”Al volver a ver al emperador le llevaba, un pan en una mano y un puñado de granos de trigo en la otra.“Ahora dígame, Oh rey, ¿cuál de los dos es superior – el trigo o el pan?” le preguntó. “El pan, por supuesto,” respondió Turnus Rufus. “Ya ve,” replicó Rabí Akivá, “usted mismo confesó que el trabajo del hombre es mejor que el del Creador. Cuando El diseñó el universo, le dejó al hombre la misión de perfeccionarlo; el grano debe ser cortado y horneado para convertirse en pan, y los vegetales deben ser cocinados y condimentados. Por lo tanto, al realizar la milá en un niño perfeccionamos la obra del Creador.”“Si Hashem quería que el niño fuese circuncidado, lo pudo haber creado de esa forma,” insistió Turnus Rufus.“¿Por qué es que hace esa afirmación sólo con respecto a la circuncición?” respondió Rabí Akivá. “Se podría preguntar también por qué es que Hashem dejó el cordón umbilical unido al recién nacido, dejando al hombre para que lo corte.”A pesar de que Rabí Akivá concluyó el debate con este comentario, nuestros Sabios nos revelaron la verdadera razón por la cual los niños llegan al mundo sin la circuncisión. Hashem hizo que el niño fuera imperfecto para otorgarnos el mérito de realizar Sus mitzvot cuyo cumplimiento nos purifica y nos eleva.

Lashón hará (Difamación) Causa de Inmediato el Estado Final del Tzaraat

Si un judío cometía alguna de las transgresiones pasibles de ser castigadas con la enfermedad de tzaraat,(lepra) la enfermedad generalamente comenzaba con los síntomas que requerían cuarentena y luego se los volvía a revisar. En Su misericordia el Todopoderoso generalmente no provocaba de inmediato la aparición de señales definitivas de tumá (impureza) porque El esperaba que durante el período de la reclusión requerida el pecador se arrepentiría. Se le perdonaría el estado final de tzaraat, a aquél que sólo necesitaba aislamiento.
Sin embargo, había una clase de pecado que era diferente, y la persona culpable padecía de inmediato los síntomas definitivos de la lepra. Ese pecado no era, según nuestras posibles conjeturas, ni asesinato, ni idolatría, ni inmoralidad; sino que era la ofensa de lashón hará, la acción de difamar al prójimo está prohibida por la Torá.
Nuestra parashá nos muestra la gravedad de esta ofensa:
Zot tihié torat hametzorá / Estas son las leyes de la Torá respecto de un leproso…(Vaikrá 14:1).
Nuestros Sabios explican que la palabra leproso es un acróstico de difamador”.
Debido a que lashón hará es uno de los pecados más serios que se castiga con la enfermedad de tzaraat, los síntomas definitivos de tumá aparecen sobre la persona de inmediato. Esta debía llevar a cabo los procedimientos especiales de purificación detallados en nuestra parashá, principalmente sacrificios y rasuración, si los síntomas de tumá se aclaraban con posterioridad.
¿Por qué es el pecado de lashón hará tan severo que debe ser castigado con la enfermedad de tzaraat en su manifestación más extrema?
1. Si alguien habla lashón hará se lo considera igual que alguien que niega al Todopoderoso y transgrede la Torá en su totalidad. Con repecto a este individuo Hashem dice, “¡Yo y él no podemos coexistir en el mundo!”
Todos los libros de la Torá abogan por jesed, por la gentileza y la dedicación hacia el prójimo. Por consiguiente, degradar a otro judío es ir por el camino diametralmente opuesto a los principios fundamentales de la Torá.
2. El grado de maldad de esta transgresión sobrepasa a otras debido a que ésta daña a todas las partes involucradas, al que habla, al que escucha y a la víctima.

 Como Combatir el Deseo de Hablar Lashón Hará

 La gente se enfrenta a diario con innumerables ocasiones que dan lugar a hablar lashón hará. De todas las extremidades y órganos, la lengua es el órgano que se mueve con menos dificultad y mayor rapidez. Por consiguiente, lashón hará es uno de los pecados que se comete con más frecuencia. Asimismo, los efectos de la palabra hablada no son tangibles, como son los del pecado consumado con acciones, y por eso tendemos a tratar a esta clase de agravios de forma menos dura que otras prohibiciones de la Torá. El castigo de tzaraat ya no tiene efecto, y su amenaza no nos detiene de hablar mal como lo hacía en la época del Beit Hamikdash. ¿Cómo podríamos fortalecernos contra la tentación de hablar lashón hará?

El Midrash ofrece varios pensamientos que sirven como consejos valiosos.
1. Nuestros Sabios nos enseñan que cada palabra que deja nuestra boca se graba en el Cielo. Algún día todas esas palabras nos las van a hacer escuchar. Entonces, trataremos de excusarnos con frases tales como “Yo no era conciente de la gravedad de la transgresión; no pequé intencionalmente”. No obstante, se nos responderá, “¡Demasiado tarde ahora! Era tu deber darte cuenta de que tanto las cosas buenas como las malas que decías quedaban registradas, así las dijeras de forma intencional o no.
La gente debe darse cuenta de que una vez que uno pronuncia una palabra, ésta no se evapora en el aire sin dejar rastro, y por lo tanto debe ser tomada con seriedad. Cada palabra que uno pronuncia graba una marca que queda eternamente y que no se puede borrar.
2. La gente debe considerar la posición especial que el Todopoderoso le asignó a la lengua.
Hashem reprende a la lengua, “¡Oh, lengua malvada! ¡¿Por qué es que te mueves constantemente a pesar de que te coloqué en una posición diferente a la de todos los otros miembros y órganos del cuerpo humano?! Coloqué a las otras extremidades en una posición vertical o inclinada, mientras que tu yaces en la boca con posición horizontal para que descanses (esto es para indicar que la posición natural de la lengua es la de descanso; y que esta no debería estar en movimiento permanentemente).”
“Además,” le dijo el Todopoderoso a la lengua, “Te encerré. Te cerqué con dos tapias (para advertirle a su dueño que no deje que te pierdas), un cerco interno formado por dientes, y una barrera externa formada por carne, los labios que te encierran. ¿Cuántas otras barreras acaso son necesarias para impedir que hables mal?

 Hashem le encomendó a cada órgano una tarea especial y cada uno de ellos nos deberían alentar para que los empleemos sólo para los usos benéficos que el Creador desea. La lengua fue otorgada para que pronuncie las palabras de la Torá, tefilá, y para que beneficie al prójimo.

 Extraido de El Midrash Dice. Edit. Bnei Sholem

http://www.tora.org.ar/

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