Prohibiciones de Tishá Be Av. Entre semana y en Shabat

1.        En Tishá Be Av no se puede comer, beber, lavarse, untarse, vestir calzados de cuero, ni tener relaciones íntimas. Y respecto a todas estas prohibiciones no hay diferencia entre la noche deTishá Be Av y el día de Tishá Be Av.

No se come sino cuando todavía es de día en víspera del Ayuno. En Ben Hashemashot de la noche de Tishá Be Av, están prohibidas todas las cosas antedichas, así como en Iom Kipur. No es necesario comenzar el Ayuno más temprano.

2.         Todos tienen obligación de ayunar en Tishá Be Av (con excepción de los casos anteriormente mencionados), y no se puede pasar por alto esto. Y todo el que come y bebe, en Tishá Be Av, no ve la alegría de Jerusalém. Y dijeron nuestros Sabios de Bendita Memoria (en Masejet Taanit, hoja 30), “Todo el que hace duelo por Jerusalém amerita y ve su alegría, y todo el que no hace duelo por Jerusalém, no ve su alegría”.

3.         Está permitido fumar en Tishá Be Av. Y de todas maneras, lo correcto es no hacerlo. Y en especial hay que evitar esto en el momento de la lectura de Eijá y las lamentaciones en la Sinagoga. Pero el quien está muy acostumbrado a fumar, y sufre enormemente por no hacerlo, se le permite fumar en Tishá Be Av con discreción.
De todos modos cuan bueno y agradable es abstenerse de fumar cigarrillos en general, durante todo el año, luego de haber sido divulgado por muchos que de acuerdo a los grandes científicos de nuestro tiempo, el fumar es perjudicial y dañino para la salud, y puede conducir a graves enfermedades, y poner en peligro la vida del hombre. Y aquel que cuida su alma que se aleje de esto.

Hay que cuidarse de no oler Tabak ó perfume en el día de Tishá Be Av. Incluso que acontezca un Brit Milá en Tishá Be Av, no se bendice sobre el perfume.

4.         No está permitido lavarse con agua en Tishá Be Av, ya sea con agua caliente ó agua fresca, todo el cuerpo ó algunas partes, como ser la cara, las manos y los pies.

Los Sabios no prohibieron sino el lavado por placer, pero si sus manos u otras partes del cuerpo están sucias con barro ó le salió sangre de la nariz, le es permitido lavarse, por cuanto que no es un lavado por placer. Si su cuerpo está muy transpirado, lo correcto sería no lavarse, a menos que sufra mucho por esto, de modo que le sería permitido lavarse con agua fresca, por cuanto que no es un lavado por placer.

5.         En el día de Tishá Be Av, en Shjarit, que se lave sus manos hasta los nudillos de los dedos solamente, y que haga la Netilá tres (3) veces alternativamente, como lo hace en el resto del año, y bendiga “Al Netilat Iadaim”.

6.         No se debe lavar su cara en Tishá Be Av por la mañana, sino después que se enjuagó las manos y con lo poquito que le quedó de agua, se lo pase por los ojos. Pero si su cara estaba sucia, porque tenía lagañas cerca de sus ojos, se le permite lavarse las partes sucias. La persona que es muy delicada y no puede concentrarse bien si no se lava su cara en la mañana, se le permite hacerlo.

7.         El que necesita lavarse las manos luego del baño, que se lave hasta sus nudillos y bendiga “Asher Iatzar”. Si sus manos están sucias, le es permitido lavarse.

8.         Un Cohen que sube al estrado en Tishá Be Av se lava sus manos completas, como en el resto del año. Lo mismo se aplica para un enfermo fuera de peligro que debe comer pan en Tishá Be Av.

9.         La persona que va al Bet Midrash (lugar de estudio de Torá), ó va a recibir a su padre ó a su Rab ó a alguien superior a él en sabiduría, ó para estudiar, le es permitido cruzar una fuente de agua, llegándole ésta hasta el cuello, en Tishá Be Av. Y permitieron nuestros Sabios, cruzar una fuente de agua al ir al Bet Midrash y al regresar del mismo (por cuanto que si hubiesen prohibido esto al regresar, la persona se abstendría, no iría, y anularía una Mitzvá). Y si el agua fluye fuertemente, no se permite incluso en el resto del año, a pesar que el agua llegue sólo hasta la cadera, porque implicaría un peligro.

El Rab no tiene permitido cruzar el agua para ir a enseñarle Torá a sus alumnos. Y quien desea cruzar el agua para cuidar su dinero, le es permitido siempre y cuando le llegue como máximo hasta el cuello, mas no cuando regresa (por cuando que su ida no es por una Mitzvá, y no da lugar a pensar que tal vez se abstenga de ir).En todo lo explicado anteriormente, si puede rodear y pasar por camino seco, debe hacer esto, y no pasar por el agua.

10.       A una novia, en los treinta (30) días desde su Jupá, le es permitido lavarse la cara, para verse bien frente a su marido. 

11.      No está permitido ir a la Mikve (baño ritual) en Tishá Be Av, ya sea en agua caliente ó agua fría. Incluso aquel que este acostumbrado a sumergirse en la Mikve durante todo el año, no se sumergirá en Tishá Be Av. E incluso una mujer tiene prohibido sumergirse en la Mikve si llegó el tiempo de hacerlo, en la noche de Tishá Be Av.

12.       El que cocina y prepara comida para la conclusión del ayuno de Tishá Be Av, luego de Jatzot, le es permitido lavar los alimentos con agua, a pesar que sus manos vayan a mojarse con el agua, por cuanto que no es su intención hacer esto por placer.

13.       No se permite untarse con aceite en Tishá Be Av, incluso una pequeña parte del cuerpo. A un enfermo le es permitido untarse con aceite, incluso que esté fuera de peligro. Lo mismo se aplica a quien tiene lastimaduras en la cabeza, le es permitido untarla en aceite en Tishá Be Av.

14.       No se permiten calzar sandalias ó zapatos de cuerpo en Tishá Be Av, incluso aquellos calzados de madera recubiertos con cuero. Pero aquellos calzados hechos de goma ó tela ó madera u otras especies, se permiten en Tishá Be Av. Calzados de madera que tienen tiras de cuero por arriba, se permiten en Tishá Be Av.
La mujer tiene prohibido usar sandalias de cuero en Tishá Be Av.

15.       A una parturienta dentro de los treinta (30) días de su parto, así como a un enfermo fuera de peligro, se le permiten usar sandalias de cuero en Tishá Be Av.

16.       En lugares en donde hay víboras y escorpiones, se permiten calzar calzados de cuero para proteger los pies cuando sale de su casa en Tishá Be Av.

17.       Se permite en Tishá Be Av pararse sobre almohadas de cuero. Y el que evita esto, vendrá sobre él bendición.

18.       En Tishá Be Av no se permite estudiar Torá, ni tampoco leer los Profetas y los Escribas. Tampoco se permiten estudiar Mishnaiot, Midrash, Guemará, Halajá ni Hagadot, por cuanto que fue dicho (Tehilim cap. 19, vers 9): “Pekudei Hashem Iesharim Mesamjei Lev” (“Los decretos de Hashem son justos, alegran el corazón”), y no se permite estar alegre en Tishá Be Av.

Pero está permitido leer el libro de Job, y las cosas negativas relatadas en el libro de Irmia. Y si hay en ellos versículos de consuelo, se deben saltear. Asimismo se permite estudiar el Midrash de Eijá, salteando los párrafos de consuelo contenidos en ella. Y también se permiten estudiar leyes de duelo que se extraen del capítulo de Masejet Moed Katán, el cual habla de las leyes de duelo. También está permitido leer el Tratado de Guitim (desde la pagina 55 hasta la 58) que habla sobre la destrucción del Bet Hamikdash. Asimismo se pueden estudiar interpretaciones del libro de Eijá y de Job, así como libros de moral que despiertan a la persona para volver en Teshuvá (arrepentimiento).

La obligación de la Mitzvá de estudiar Torá recae en todos los días del año, incluso en Tishá Be Av para las partes permitidas en esa fecha.

19.       Se permite leer todo el orden de las plegarias del día, incluyendo la porción que habla de las ofrendas, del incienso, y “Braita Deribí Ishmael” y “Shirat Haiam”. Y se dice al final de las plegarias el cántico del día correspondiente, el “Pitum Haketoret” del incienso, como en el resto del año. Pero no está permitido leer “Jok leIsrael”, y “Seder Mahamadot”, y el Zohar, incluso a aquel que está acostumbrado a leerlos durante el resto de los días del año.

El que acostumbra leer varios capítulos de Salmos todos los días, lo mejor es que no los lea en el día de Tishá Be Av. Pero de todos modos, si quiere leer Salmos para la curación de una persona, ó por cuanto que se encuentra en una situación de angustia, etc., y los recita a modo de súplica, su conducta tiene fundamento en la Halajá.

20.       No se permite enseñar Torá a los pequeños. De todos modos al privarse de estudiar estarán sin actividad, es preferible enseñarles lo permitido en Tishá Be Av.

21.       No se permite en Tishá Be Av estudiar Torá por medio del pensamiento, por cuanto que cuando se piensa en palabras de Torá, también hay alegría en el corazón (no sólo cuando se las estudia).
Del mismo modo, un erudito de la Torá no puede escribir temas  de la Torá que no pertenezcan a lo permitido estudiar en Tishá Be Av. De todos modos, un erudito de la Torá que estudia lo permitido en Tishá Be Av, y adquiere nuevos pensamientos, y cree que si no los escribe de inmediato tal vez se los olvide hasta la noche, le es permitido escribirlos enTishá Be Av.

22.       No se saluda al compañero en Tishá Be Av. Y a aquel que no conoce está ley y saluda a su compañero, se le responde con voz débil y con seriedad. Hay quienes dicen que no hay diferencia en esto entre si lo saluda, ó lo bendice con buenos días, buenas noches. Y hay otros que permiten decir buenos días ó buenas noches en Tishá Be Av. Y así dice Tzafra Demarei Tav. Y la ley en realidad es como los que permiten esto, mas el que se abstiene de hacerlo, vendrá sobre él bendición.

23.       No se pasea por la ciudad en el día de Tishá Be Av, para no incurrir en burla, risa y frivolidad. Incluso individualmente está prohibido pasear en Tishá Be Av.
Hay quienes acostumbran ir al cementerio y rezar en las tumbas en el día de Tishá Be Av luego de las plegarias. Y lo aconsejable es no ir en un grupo grande, sino cada uno individualmente ó de a dos (2), y durante su camino que hablen acerca de la destrucción del Bet Hamikdash.

24.       En los lugares que se acostumbra a hacer trabajos de oficio en Tishá Be Av, se permite realizarlos, y en los lugares que no se acostumbra, no se hacen.
La costumbre de todo el Pueblo de Israel en todos los lugares, es de no hacer trabajos de oficio en Tishá Be Av. Y se acostumbra a no hacerlo tampoco en la noche de Tishá Be Av.

Los Ashkenazim acostumbran a no hacer trabajos de oficio durante el día de Tishá Be Av únicamente hasta Jatzot Haiom (mediodía), pero luego de este horario realizar trabajos de oficio. De todos modos, lo correcto es abstenerse de esto, incluso para los Ashkenazim, para no distraer su mente del duelo.

25.       En aquellos lugares que se acostumbró a no realizar trabajos de oficio en Tishá Be Av, se permite decirle a un gentil que haga el trabajo, siempre que no haya un gran ruido al hacer este trabajo.
Por ende, no se le puede decir a un gentil que construya un edificio en Tishá Be Av.
En aquellos lugares que acostumbraron a no realizar trabajos de oficio en Tishá Be Av, se les prohibe también el comercio para ganar dinero, pero por necesidad de sustento para que no le falte comida, como ser que es pobre, le es permitido, siempre y cuando lo haga con discreción. Se le permite al dueño de un negocio de productos alimenticios vender productos alimenticios en el día de Tishá Be Av.

También se permite realizar trabajos que tienen un tiempo estipulado, y si no lo hiciera se perdería, como se permite en Jol Hamoed.  

26.      Todo el que hace trabajos de oficio en Tishá Be Av, incluso en aquellos lugares en donde se acostumbró a actuar de tal modo, aún que sea un trabajo de oficio permitido en Tishá Be Av, no verá señal de bendición en ese trabajo.

Se acostumbra a no preparar alimentos para laSeudá de conclusión de Tishá Be Av hasta después de Jatzot Haiom (mediodía) del día de Tishá Be Av.

Hay quienes acostumbran acostarse para dormir en la noche de Tishá Be Av sobre la tierra y dejan una piedra bajo su cabeza. De todos modos, de acuerdo a la ley, no hay obligación de hacer esto. Sin embargo, es bueno que todo hombre duerma con un pequeño cambio durante la noche de Tishá Be Av, como ser, aquella persona que todas las noches acostumbra acostarse sobre dos (2) almohadas, que lo haga sobre una (1). Y quien está un poco débil, como las embarazadas ó mujeres que amamantan, etc., no necesitan hacer hincapié en este punto de ninguna manera. Leyes.

 Leyes para Tishá Be Av que acontece en Motzae Shabat

1.         Cuando cae Tishá Be Av en Motzae Shabat, no se quitan los zapatos de cuero enseguida con la puesta del sol (como se hace cuando cae en Jol)  sino que se dejan puestos hasta luego de la salida de las estrellas, y se extiende el Shabat (como veinte (20) minutos luego de la puesta del sol) y entonces se dice: “Bendito el que diferencia entre Kodesh y Jol”, y se quita los zapatos y viste ropa de Jol, y va a la Sinagoga a rezar Arvit (rezo nocturno) y dice Eijá y las lamentaciones.

Es correcto que en todos los lugares comiencen con Arvit de Tishá Be Av que acontece en Motzae Shabat, por lo menos media (1/2) hora luego de la puesta del sol, para que la Congregación tenga un plazo de tiempo para cambiarse la ropa y los zapatos en su casa luego de la salida de las estrellas.

2.         No se recita Havdalá en Tishá Be Av que acontece en Motzae Shabat, sino en la Amidá al decir el párrafo “Ata Jonen“, agrega “Ata Jonantanu”. Y si no dijo “Ata Jonantanu” en la Tefilá, no deberá repetir. Y deberá decir: “Baruj Hamabdil Ben Kodesh Lejol” (Bendito el que diferencia entre lo Santo y lo profano), antes de realizar una actividad prohibida en Shabat.
Previo a la lectura de “Eijá” se recita sobre una vela la bendición de “Boré Meore Haesh”. Incluso las mujeres recitan esta bendición en Motzae Shabat. (Si no rezaron Arvit, y no dijeron “Ata Jonantanu”, se percatarán que previo a enciender el fuego, deberán decir: “Baruj Hamavdil Ben Kodesh LeJol”).

No se bendice sobre los perfumes en Motzae Shabat que cae Tishá Be Av (e incluso en el día de Tishá Be Av no se huelen perfumes). Y al concluir Tishá Be Av se bendice sobre un vaso de vino, y se dice “Boré Peri Haguefen” y la bendición de “Hamabdil”, y no se bendice sobre la vela ni sobre el perfume
3.         El que no tiene obligación de ayunar enTishá Be Av, como un enfermo ó una parturienta dentro de los treinta (30) días del parto, ó los responsables del Brit Milá que comen en Tishá Be Av cuando es postergado, deben hacer Havdalá con un vaso de vino previo a comer el día Domingo, por cuanto que no le es permitido a una persona comer luego de Shabat sin haber pronunciado Havdalásobre el vaso de vino.
Al realizar Havdalá podrá incluír a su familia aunque ellos se encuentren en ayuno; y al finalizar el mismo, no deberán repetir Havdalá.
Si hay un pequeño que alcanzó la edad de seis (6) años; el que realiza Havdalá que no pruebe del vaso del vino, sino que se lo de al pequeño, para que beba de él un poco (la mayoría de un reviit, como cuarenta y un mililitros (41 ml). Y si le es difícil tomar está cantidad, alcanza con que pruebe lo más que pueda.

Si hay un enfermo que deba comer en Tishá Be Av y no sepa hacer Havdalá sobre el vaso de vino, le es permitido a una persona sana hacer Havdalá para él, y que tome el enfermo del mismo. Y a la misma persona sana que bendice sobre el vaso de vino, le es permitido poner intención de eximirse con esta Havdalá, y no debe repetirla al concluir el Ayuno.
El niño que come en el Ayuno de Tishá Be Av que cae en el día Domingo, no es necesario que hagaHavdalá de ningún modo para poder comer.

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Tisha b’Av 2018: Leyes referentes al 9 de Av que cae en Shabat y es pospuesto al domingo

Tisha b’Av 2018. (5778)

De la tarde del  sábado 21 de julio

Hasta la tarde del  domingo 22 de julio

El 9 de Av que cae en Shabat se pospone para el domingo, y durante el sábado no se exterioriza ninguna señal de duelo, se come y bebe en abundancia como en todos los Shabatot, inclusive como en los días de la corte del Rey Salomón.

Las mujeres embarazadas y las que amamantan deben ayunar el 9 de Av. Pero si el ayuno se pospone, la ley es menos rigurosa con ellas y si se sienten débiles o tienen algún tipo de malestar, aunque no estén enfermas, están exentas del ayuno que se pospuso (Beur Halajá 559:9, Kaf HaJaím 75).

Los que cumplieron con el precepto de circuncidar a un niño, deben ayunar el 9 de Av. Empero si el 9 de Av cae en Shabat y es pospuesto, de acuerdo con la opinión de la mayoría de los juristas, pasado el mediodía pueden rezar el servicio de Minjá y romper el ayuno. Empero hay quienes son más rigurosos y no lo permiten. La costumbre más extendida es llevar a cabo la circuncisión sobre el final del ayuno y así la comida festiva se puede servir inmediatamente después de salidas las estrellas.

Cuando el 9 de Av cae en Shabat y el ayuno se pospone para el domingo 10, las restricciones de duelo no continúan una vez acabado el ayuno, por lo que está permitido cortarse el cabello, lavar ropa y bañarse con agua caliente. Empero según la opinión de muchos es menester abstenerse de ingerir carne y vino al culminar el ayuno, ya que como se ayunó durante el día, no corresponde pasar de inmediato a la alegría de su ingestión (Ramá 558:1, Mishná Berurá 4 y 5, Rav Eliahu Leyes Referentes a los Jaguim 29:9). Sin embargo hay quienes permiten hacerlo al concluir el ayuno (Rabí Jaím Vital, Peri Jadash, Torat Hamoadim 11:8).

La regla general es que no hay duelo en Shabat, y por lo tanto si el 9 de Av cae sábado se pospone el ayuno para el domingo, y ese mismo Shabat se come carne, se bebe vino y se sirve la mesa con todo lujo como lo hacía el Rey Salomón en su momento, amén de cantarse canciones sabáticas en la mesa con normalidad.

Ahora bien, existe un tiempo intermedio en el cual aún no salió Shabat pero ya aplican las limitaciones del ayuno. Esto se debe a que tenemos una duda respecto de cuándo cambia el día, al ponerse el sol o al salir las estrellas por lo que el tiempo entre ambas es quizás día quizás noche y se le llama “Bein Hashmashot” o “entre los soles” (sol y luna). Dado que es preceptivo agregar tiempo al Shabat, este se extiende hasta unos minutos posterior a la salida de las estrellas. De esta manera desde que se pone el sol hasta unos minutos después de la salida de las estrellas, se trata de tiempo común al Shabat y al ayuno. En este lapso de tiempo está prohibido hacer nada que tenga apariencia de duelo ya que no se permite el duelo en Shabat, pero por otra parte desde la puesta del sol nos abstenemos de cosas que no son “sabáticamente” indispensables como por ejemplo comer, beber, lavarse o untarse cremas.

Por lo tanto en la tercer comida del Shabat, “Seudá Shelishit”, se come y se canta con normalidad pero se concluye previo a la puesta del sol, ya que no hay obligación sabática de prolongarla más allá del atardecer (Shulján Aruj 552:10, Mishná Berurá 23). Asimismo es correcto abstenerse de cantar canciones alegres pasada la puesta del sol y no hay en esto señal de duelo, ya que no se acostumbra a cantar en todos y cada uno de los momentos del Shabat. Nos abstenemos de lavarnos o untarnos cremas desde la puesta del sol, pero de todas maneras no nos lavamos todo el Shabat. Empero quien hizo uso del excusado tras la puesta del sol, se lavará las manos como de costumbre, ya que de no hacerlo se conduciría como un doliente en Shabat.

Se ha de permanecer con la vestimenta sabática y los zapatos, sentados en sillas normales y saludándose unos a otros con normalidad hasta que salgan tres estrellas medianas y transcurran otros minutos como ‘agregado’ (“tosefet”) al Shabat. Entonces se debe recitar “Bendito Sea Aquél que diferencia entre lo sagrado y lo profano” (“Baruj Hamavdil bein Kodesh Lejol”) y de esta manera se da por concluido el Shabat. Paso seguido se han de quitar los zapatos y las vestimentas sabáticas y se ha de vestir ropa común que ya haya sido usada la semana anterior, pues no se puede usar ropa lavada el 9 de Av.

Se acostumbra a demorar el servicio vespertino de sábado a la noche en unos quince minutos tras la salida del Shabat, para que los feligreses alcancen a despedir el Shabat en sus hogares, cambiar de calzado y vestimenta y llegar a la sinagoga para el servicio de Arvit y lectura de Lamentaciones de Jeremías con ropa común.

¿Como se realiza la ceremonía de Havdalá cuando el ayuno del 9 de Av se inicia el sabado en la noche?

Dado que una vez salido el Shabat estamos ya en el ayuno y resulta imposible realizar la ceremonia de Havdalá sobre el vino, esta se posterga hasta pasado el ayuno.

Sin embargo pronunciamos la Havdalá en la plegaria de Arvit al recitar la bendición de “Atá Jonantanu”, en la cuarta bendición de la Amidá, que actúa a modo de diferenciación entre Shabat y la semana tras la cual se pueden ya realizar labores. Hay quienes sostienen que es bueno que las mujeres reciten el servicio de Arvit en este sábado a la noche para que reciten la bendición antes mencionada, y la mujer que no rece puede recitar la fórmula “Bendito Sea Aquél que diferencia entre lo santo y lo profano” (“Baruj Hamavdil bein Kodesh Lejol”) y entonces ya puede realizar labores (Mishná Berurá 556:2).

Además, se bendice sobre el fuego al salir el Shabat ya que ésta bendición no depende de la del vino sino que implica un agradecimiento por la creación del fuego que fue revelado a Adám y Javá el sábado por la noche. Se acostumbra a recitar la bendición por la creación del fuego después del servicio de Arvit y previo a la lectura de las Lamentaciones de Jeremías cuando se encienden velas. También las mujeres bendicen por estas velas. Quien por alguna razón no bendijo las velas tras el servicio de Arvit, puede hacerlo toda la noche.

Al finalizar el ayuno, antes de que se coma o beba, es menester recitar la Havdalá con una copa de vino recitándose dos bendiciones: por el fruto de la vid (“Boré Perí Haguefen”) y por diferenciar entre lo santo y lo profano (“Hamavdil”), no recitándose las bendiciones de la creación del fuego (“Boré Meorei Haesh”) ni la de las especies aromáticas (“Boré Minei Besamim”).

Es este un buen momento para puntualizar que todo sábado por la noche aunque ya hayan salido las estrellas, nuestros sabios prohibieron realizar labores hasta que no se haya pronunciado algún tipo de fórmula que diferencie lo santo de lo profano como por ejemplo “Atá Jonantanu” en la cuarta bendición de Arvit, así como no ingerir alimentos hasta haber realizado la ceremonia de la Havdalá sobre una copa de vino. Por esta razón en este sábado por la noche, es suficiente con la pronunciación de alguna fórmula de separación, que nos permita realizar labores y al salir el 9 de Av, cuando necesitamos comer, se debe recitar la Havdalá sobre una copa de vino.

Por lo tanto un enfermo que necesita comer el 9 de Av, debe hacer Havdalá con una copa de vino antes de ingerir alimentos, siendo lo más pertinente reemplazar en esta ocasión el vino por la bebida más común del país (con preferencia de bebidas alcohólicas y a posteriori sirve cualquier bebida de consumo común como el café, ver en Peninei Halajá Shabat cap. 8 inc. 4). Si no tiene a su alcance la bebida común del país, puede hacerlo con jugo de uva. En caso de no tener jugo de uva, a posteriori, puede hacerlo con vino y beber un sorbo de no más de cuarenta mililitros (“meló logmav”). Si hay en el lugar un niño, que ya llegó a la edad en la que se le enseña a recitar las bendiciones, es preferible que él beba del vino y no el enfermo. Un niño que come durante el ayuno no necesita recitar Havdalá antes de ingerir alimentos (Shmirat Shabat Kehiljatá 62:45).

Bein Hametzarim: una introducción a las Tres Semanas

El período de las Tres Semanas, que abarcan desde el momento del sitio inicial de la antigua Jerusalem hasta la destrucción de la ciudad y su Templo, se llama Bein HaMetzarim (en un sitio estrecho), por un versículo del libro de Lamentaciones. La expresión también se traduce como “entre los pasos estrechos”, para indicar el lugar vulnerable entre dos porciones de tierra que connota desolación, exposición y dificultades.


Por estos espacios estrechos debemos cruzar para llegar de un lugar a otro, pero por lo general no se consideran un lugar de destino. Ellos aluden al exilio y al destierro, un lugar que no está aquí ni allí, un área que prácticamente carece de su propia identidad. Sin embargo, en la mente rabínica este lugar estrecho no está en el espacio sino en el tiempo.


Para poder llevarnos de regreso en la imaginación a ese período de tiempo, los sabios del Talmud establecieron varias leyes para crear el marco y recrear la experiencia de la tragedia. De la misma manera que el duelo por el fallecimiento de una persona se divide ritualmente en diferentes períodos de duelo (el tiempo previo al entierro, el día del entierro, la semana después del entierro, el mes después del entierro, el año de duelo y luego el recordatorio anual del fallecimiento), así también la ley judía divide el duelo nacional en diferentes segmentos. El duelo comienza con el ayuno del 17 de tamuz, a mediados del mes hebreo de tamuz. Se trata de un ayuno menor, un ayuno que comienza al amanecer y no la noche previa.


La primera mención de este ayuno se encuentra en el libro de Zejariá 8:19. Aparece dentro de una serie de días de ayuno que recuerdan las tragedias, los que en la era mesiánica se transformarán en ocasiones de júbilo. Oficialmente, es el comienzo de la estación de duelo porque ese día comenzó el sitio de las murallas de Jerusalem en la época del Segundo Templo. Pero los Sabios talmúdicos identifican otras cuatro tragedias que ocurrieron este día: Moshé quebró las tablas que contenían los Diez Mandamientos; colocaron un ídolo en el lugar más sagrado del Templo, se interrumpió la ofrenda diaria que se ofrecía en el altar del Templo y el líder romano Apostomus quemó un rollo de la Torá (Mishná Taanit 4:6).


El hecho de que todas estas tragedias recayeran sobre el pueblo judío durante el mismo período del año, desde el punto de vista religioso es significativo. Ciertos días o estaciones son peligrosos o inoportunos. A menudo evitamos los días difíciles del calendario o tememos cuando se aproximan no porque estamos seguros que serán difíciles en el futuro, sino porque ya fueron problemáticos en el pasado. Estos aniversarios de calamidades nos llenan de ansiedad. El día que marca la pérdida de un ser querido, de un accidente casi fatal o del diagnóstico de una enfermedad muy grave, podemos elegir intencionalmente no hacer algo alegre porque se puede sentir como una traición al pasado o un insulto personal a la persona que hemos perdido. No se trata de superstición; es un respeto por el paso del tiempo y los eventos que le dan color.


Las Tres Semanas no son una excepción. Entremos en un estado mental sombrío. La ley judía nos aconseja evitar comportamientos riesgosos durante los nueve días previos a Tishá BeAv, y más todavía durante la semana en que cae Tishá BeAv, porque la historia no fue amable con los judíos en esas fechas. Algunas personas evitan hacer actividades que ellas personalmente consideran peligrosas.


Naturalmente, en este período sombrío, se evitan los eventos alegres. Las celebraciones públicas, fiestas y otras actividades festivas no se planifican para estas tres semanas. No se celebran bodas. Está prohibido asistir a conciertos. No se compran casas ni ropa nueva. Mucha gente no escucha música que pueda alegrar su estado de ánimo. Tal como al guardar duelo por un pariente cercano, los hombres no se afeitan y tanto hombres como mujeres no se cortan el cabello. Asimismo, durante los nueve días, cuando se acerca el ayuno, se acostumbra a no lavar ni planchar la ropa a menos que esté particularmente sucia y necesite ser lavada de inmediato. En conmemoración de la pérdida de los sacrificios del Templo, tampoco comemos carne. Ciertas prácticas sefaradíes limitan estas restricciones a la semana misma en que cae Tishá BeAv.


En conjunto, estas prácticas tienen el objetivo de marcar los aspectos mundanos de la vida cotidiana: lo que vestimos, cómo comemos, con quién estamos y por qué. En cierta medida se minimiza la limpieza, la frescura, la saciedad y la novedad para ayudarnos a alcanzar el difícil estado de ánimo de la estación, el sentido de pérdida.


La prohibición de cosas “nuevas” requiere una explicación. El judaísmo celebra la novedad y el asombro. La bendición de Shehejeianu marca momentos especiales del tiempo o la adquisición de un nuevo ítem. Dado que la recitación de esta bendición resalta un elemento de renovación y alegría, por lo general durante las Tres Semanas evitamos cualquier actividad o compra significativa que pueda engendrar alegría y merezca esta bendición. Por ejemplo, no comemos una fruta nueva (una fruta que no se ha probado durante más de treinta días) ni compramos ni estrenamos una prenda nueva. Evitamos compras importantes y renovaciones en la casa. Estos proyectos implican una expectativa y un cambio positivo. Nuestra tarea espiritual durante este breve período es ser más moderados en nuestra expresión de felicidad.


El Talmud dice que tal como incrementamos nuestra alegría (nuestra simjá) en el mes de adar, donde tiene lugar Purim, así también debemos minimizar nuestra alegría cuando comienza el mes de av. Hay una expresión jasídica atribuida a Rav Menajem Mendel Schneerson que reinterpreta la máxima del Talmud: “Mi shenijnas av, mematim – besimjá”, “cuando comienza av disminuimos – con alegría”. El simple hecho de introducir una pausa, cambia toda la lectura. Minimizamos el ser, pero incluso eso lo hacemos con alegría.


Si bien todas las conductas que nos ordena el Talmud mitigan la alegría, también nos ayudan a entender la definición de alegría desde una perspectiva legal judía. La felicidad no es sólo ni primordialmente medida por el éxito material, los logros personales o el estatus; sino que se encuentra en los pequeños actos de belleza y compasión que componen una vida. Hoy, en una época de excesivo consumo, es difícil emocionarnos por comprar un traje o un vestido, por sentir el sabor de una fruta exótica después de uno o dos meses sin haberla comido o por el sonido de la música compartida con amigos. Nuestro sentido del asombro se ha perdido.


Pero este período nos recuerda que en definitiva esos pequeños placeres son la medida de la felicidad en la vida, el mosaico de placer que nos mantiene a flote día a día. Quizás sólo valoramos su maravilla cuando están ausentes.


Extracto del libro: In the Narrow Places: Daily Inspiration for the Three Weeks


http://www.aishlatino.com/

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