CICLO JUDIO DE VIDA (V)

Matrimonio (II). Boda Hasidica

Desde siempre, el hogar ha sido la fuerza espiritual del pueblo judío. Es la institución básica y central de la vida judía. La sinagoga o templo, ocupan un lugar secundario en relación al hogar. El judaísmo, puede sobrevivir, sin la Sinagoga, pero jamás sin la familia.

Una boda judía, no se considera sólo una sociedad. De acuerdo a la Cábala, la pareja, antes de bajar al mundo eran parte de una misma alma. Al bajar, éstas dos mitades se envisten en distintos cuerpos, mitad hombre y mitad mujer. Cuando llegan a la adultez, se buscan hasta reencontrarse y Hashem los une bajo la Jupá.

El casamiento judío no es solo una unión sino una reunión de estas dos mitades, que por fin se vuelven a unir. En hebreo la ceremonia del casamiento es llamada Kidushin: consagración. Un acto santificado y un mandamiento divino, en el que se refleja una vida dedicada a valores e ideales espirituales.

Esta santidad se ve reflejada en los de Talles de la ceremonia nupcial. Dicen nuestros Sabios que un casamiento, se asemeja al momento de la entrega de la Torá. D-s se presentó como el Jatán (novio), el pueblo de Israel la KaIá (la novia).

El Monte Sinaí y las nubes de protección, la Jupá, Los relámpagos, las velas encendidas

Los truenos, la música, Y Los Diez Mandamientos, la lectura de la Ketubá, Bajo este acto de santidad, los novios reciben un caudal de bendiciones, con el potencial necesario, para llevar adelante un hogar, colmado de armonía, felicidad y alegría para ellos y sus descendientes. La pareja se asocia a D-s en la obra de la creación.

El día de la Boda

Siendo que el momento del casamiento los novios son perdonados de todas sus transgresiones el día previo es para ellos un Iom Kipur personal: por ello ayunan en este día.

Se acostumbra a recitar todo el libro de Tehilim, aumentar en Tzedaká y pedir por el futuro.

El Talit

La novia le obsequia al novio el Talit. Así como la novia llevara puesto el anillo toda su vida también el novio llevara el Talit puesto toda su vida. Cada una de las bordes del Talit posee 8 cordones, al haber cuatro puntas sumaran 32 cordones. En Hebreo el numero 32 se escribe “lamed bet”, que es la palabra hebrea “lev” que significa corazón. Al enviarle el Talit, la novia estará entregando su corazón

Kabalat Panim
Bienvenida al novio y la novia

La preceremonia comienza con la recepción del novio y la novia en dos salones diferentes, el novio y la novia no se deben ver durante una semana previa a la boda.

A la novia, rodeada de allegadas y familiares, sentada cual una reina, le cantan para honrarla, alabarla y acompañarla, para su coronación en la Jupá.

Los hombres se reúnen alrededor del novio, para cantar y brindar y asisten a la firma de los Tnaim, que es el contrato por el cual se establecen las condiciones hechas por el Jatan — novio y la Kala — novia y sus padres sobre el compromiso de que van a dar todo lo necesario para que los novios lleguen a la jupa.

Después de finalizar con los Tnaim, las madres de la pareja quiebran un plato, simbolizando de este modo que si algo habría que romperse en esta unión la ruptura de este plato será suficiente para librar la pareja de cualquier ruptura.

Badékenish

Puesta del velo nupcial

Antes de la ceremonia en la Jupa, el Jatan, escoltado por sus padres y acompañado por sus parientes y amigos, se dirige hacia la Kala y coloca un velo sobre su cara.
Explican los sabios, que la Shejina -presencia Divina, se ve reflejada en el rostro de la novia en el momento de la jupa y por ser esto brillo Sagrado, debe quedar resguardado bajo el velo. También esto nos indica que el novio no está interesado sólo en su belleza física sino- y en especial- en sus cualidades espirituales que éstas nunca desaparecen.
Durante este momento así como durante toda la jupa se escucha la melodía compuesta por Rabi Schneur Zalman de Liadi (1745-1812) conocida como “El ningún del Alter Rebe- dalet bavot” (melodía de las cuatro Stanzas).
Ropa Blanca

E1 novio se retira, y lo visten con el kilt blanco, simbolizando que comienza una nueva vida con pureza y arrepentimiento.

Este día se asemeja a Iom Kipur. Sus pecados, son perdonados, y tal como el Sumo Sacerdote, al ingresar al Sancta Sanctórum, cambiaba sus ropas por prendas blancas para los servicios más sagrados así también el novio.
Las Velas

Los padres, portan velas en el trayecto a la Jupá y en las siete vueltas, tal como Hashem cuando dio la Torá al pueblo de Israel, encendiera con fuego y relámpagos el Monte Sinai. El hombre tiene 248 órganos y la mujer 252 la suma de ambos es 500, el valor numérico de la palabra Ner (luminaria), dos veces.

A su vez 500 es el valor numérico de “prú urbú” (fructificar y multiplicar). La bendición que Hashem dio a Adam y Javá en su boda.
Las Siete Vueltas

Se acostumbra que los padres, abuelos y la novia giren alrededor del novio siete veces.

Desde la Creación del Mundo la humanidad se basa en un círculo de siete días, y aquí son siete los días de fiesta, siete las bendiciones, y siete veces rodea la novia a su novio.
De acuerdo a la Jasidut la raíz espiritual de la novia proviene de un nivel mas elevado que del novio y a través de las siete vueltas trae ese nivel espiritual al novio.
Otros motivos de las siete vueltas:
Se representan, así, los Siete Portales Celestiales de la Misericordia que se abren en este acto.
Cabalísticamente existen siete emociones, este acto representa la entrega mutua de ellas.
Esto recuerda a los siete días de la Creación, simbolizando que cada día esté pleno, aparte que el mérito de las siete Profetizas y los siete Pastores de Israel los proteja.
Las vueltas simbolizan “unión” así como los tefilín del brazo (que son también siete).
La Jupá

Debajo de la Jupá el matrimonio comienza su vida. La Jupá -o palio nupcial- se acostumbra a realizar bajo cielo abierto, como un buen augurio que la simiente de la pareja sea numerosa como las estrellas.

Una vez que los novios ingresaron a la Jupá, se ubican mirando hacia el Este, a Ierushalaim.

Este momento es especialmente propicio: se les abren a ellos las puertas de los Cielos para que se cumplan sus plegarias. Es costumbre que los allegados les pidan a los novios que recen por ellos.

También es tradición pedir por la felicidad de la pareja, salud, parnasá y especialmente hijos sanos. El palio nupcial (la Jupa)

La Jupa que consiste en una tela sostenida por cuatro varas también simboliza que esta casa estará abierta por sus cuatro costados como la del Patriarca Abraham que según la tradición tenia entrada por los cuatro costados para recibir a los huéspedes que venían de cualquier destino.

¿Por qué el hombre entra primero en la jupa?

El novio es el primero en estar bajo la Jupa y la novia es conducida hacia el. Al igual que Adan fue el primer ser humano del mundo en estar bajo la Jupa que D-s hizo en el jardín del Edén a donde Eva fue conducida. También el casamiento representa el matrimonio de D-s y el pueblo Judío en el Monte Sinai y en aquella oportunidad D-s “vino” al Monte Sinai a su “esposa” el pueblo Judío.

Se dice que el día del casamiento se hacen presentes las almas de tres a más generaciones.

El Anillo

Este es el momento más importante en la ceremonia. El anillo debe ser propiedad del novio, se acostumbra a que sea de oro, redondo, y sin ninguna inscripción, ni incrustaciones.

El novio toma el anillo con la mano derecha, lo muestra los testigos, quienes afirman tener un valor mínimo reglamentario, luego empieza a recitar la frase tradicional “Haré At….” (“Tú me eres consagrada a través de este anillo de acuerdo con la ley de Moshé e Israel”) y se lo coloca en el dedo índice de la mano derecha (luego de la ceremonia si lo desea, puede cambiarlo a otro dedo).

A partir de este momento ya son considerados frente a la Ley Judía, como Marido y esposa.

El novio le pone el anillo en el séptimo dedo (el índice de su mano derecha), rememorando el simbolismo del número siete.

Tal como se expuso anteriormente, la Jupá se asemeja al momento de la Entrega de la Torá. Y en éste momento, el anillo simboliza a la misma Torá con el Creador desposó al Pueblo de Israel. El anillo que rodea el dedo, simboliza el aura de Fe que rodeara a la pareja por el resto de sus vidas. Este estará desprovisto de cualquier grabado o decoración.

Los Testigos

La entrega del anillo se hará en presencia de dos testigos que deben ser observantes de las leyes del Judaísmo, no estar emparentados con los novios o entre si. Un matrimonio no podrá ser valido de no estar dos testigos que son observantes de todas las leyes.

La Ketuvá

La lectura de la Ketuvá permite comprender la sensibilidad y respeto que el hombre cultiva hacia su mujer mediante la observancia de la Torá. En él se enumeran las responsabilidades del marido respecto de su mujer, en proveerle alimentos, vestimentas y todos los deberes conyugales.

Es significativo que en la Ketuvá se indique únicamente las responsabilidades del marido respecto de la mujer. Esto nos demuestra cómo desde tiempos remotos, se ubica a la mujer en su verdadero lugar elevado.

Sheva Berajot
Las siete bendiciones

Las siete bendiciones concluyen la ceremonia de matrimonio. Varias personas son llamadas para recitar esas bendiciones en presencia de un quórum de por lo menos 10 hombres.

En la quinta bendición nosotros pedimos por la restauración de Jerusalén y la reconstrucción del Santo Templo.

La sexta expresa la esperanza de que la novia y el novio aumenten su amor uno por el otro exclusivamente, como Adán y Eva en el Gan Eden Paraíso, cuando no había nadie más en el mundo. En la séptima nosotros rogamos por el tiempo en el que el Mashiaj vendrá a redimirnos del exilio, así la paz y la tranquilidad reinarán sobre el mundo.

Rompiendo un vaso

Al terminar las bendiciones, tras que la pareja tomó del vaso, el novio rompe la misma con su pié derecho, como una remembranza adicional de la destrucción del Santo Templo.

Esto es para recordar a todos que aún en la cima de la alegría personal, uno debe sin embargo, recordar la destrucción, para poder pedir su reconstrucción y asimismo los novios toman el compromiso de construir un pequeño santuario en su hogar.

Ijud

Luego de la jupa los novios van con los dos testigos que observaran como se recluyen en una habitación a solas llamada Jeder haijud donde comen algo para romper el ayuno. Esto representa como si la novia entrara a vivir en la casa de su esposo.

Antes de entrar hay una costumbre que ellos pasen por encima de una cuchara de plata siendo una de sus explicaciones que la plata no sea un punto de unión o desunión de la pareja.
El Baile

El Rebe pidió que en las mesas de los novios haya una alcancía para poner Tzedaka.
Alegrar a los novios es una de las mitzvot de gran recompensa por lo tanto en las fiestas el objetivo principal de los presentes no es su momento de disfrute sino alegrar a la nueva pareja.
Para esto los hombres alegran y bailan todo el tiempo con el novio y las mujeres con la novia vivenciando todos una alegría pura, sin cera y altruista con músicas jasídicas y sagradas.

Shalom Bait

Es posible una relación cálida y cariñosa, tierna y cada vez más profunda entre el hombre y la mujer.

Existen dos clases de amor: el amor al prójimo, como compasión generosidad y sin abrir juicio, y un amor más profundo, el que se genera en una pareja:

“Soy para mi amado y mi amado es para mi” (Cantar de los Cantares 2:16). En hebreo el matrimonio se llama Kidushin- separado, santificado-: la relación de la pareja es buena, y santa a la vez. Se pertenecen solo uno al otro.

Una de las siete bendiciones matrimoniales habla de estos dos tipos de amor: ahavá- amor que tiene expresión física- y ajvá — es el tipo más universal de fraternidad que mencionamos antes-. En la relación de la pareja se hallan ambos, hay un equilibrio constante que combinan ahavá y ajvá, de manera tal que el matrimonio logra una poderosa dimensión espiritual.

Las aguas puras del manantial de la Mikve mantienen este jardín vivó y lo refrescan permanentemente.

Este es el amor santificado entre el hombre y la mujer. Es un jardín de deleites, de dicha, de belleza y de comprensión. Es tan poderoso que atrae la Presencia Divina.

Todo jardín debe regarse y cuidarse para mantenerse vivo y floreciente: así es el hogar, cuando es inspirado en las enseñanzas de Torá.

http://www.es.chabad.org

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CICLO JUDIO DE VIDA (IV)

Matrimonio

La ceremonia matrimonial judía consta, básicamente, de dos partes:

* Desposorio o Santificación (Kidushín)

Durante ella, la novia es prometida al novio al colocarle este el anillo en su dedo índice, a la vez que le dice:

«He aquí que tú eres santificada (prometida) a mi, con este anillo, según la Ley de Moisés y de Israel»

Con esta declaración, y con el consentimiento de la novia, esta se transforma en su esposa. Es necesaria la presencia de dos testigos durante este acto.

* Matrimonio (Nissuín)

Es la consumación de la promesa. Queda simbolizada por la novia y el novio situados bajo el Palio Matrimonial (Jupá), mientras se recitan las Siete Bendiciones (Sheva Berajot). La recitación de estas exige la presencia de un mínimo de diez varones adultos (minyán).

Las bendiciones son recitadas delante de una copa de vino, acabadas las cuales, el novio y la novia prueban el vino.

Antes de la ceremonia, debe redactarse el Contrato Matrimonial ( Ketubá ), que obliga al marido a mantener y cuidar a su esposa. La Ketubá se lee entre el Kidushín y Nisuín.

El anillo que el novio entrega a la novia debe ser propiedad del novio.

Es costumbre romper un vaso cuando finaliza la ceremonia matrimonial, para recordar así la destrucción del Templo de Jerusalem.

El dia de la boda, los novios suelen ayunar, hasta el final de la ceremonia, como símbolo de purificación para la nueva vida que van a comenzar.

Es un precepto el «alegrar al novio y a la novia», para lo cual se suelen celebrar grandes banquetes con música y danza.

keterdeisrael.blogspot.com