Parashá Masé (Marchas). 28 TAMUZ 5771 (30 de Julio de 2011)


La parasha comienza relatándonos acerca de todos los viajes del pueblo de Israel en el desierto, la pregunta que surge de leerla es: ¿por qué Hashem quiso relatarnos acerca de todos los viajes del pueblo de Israel en una sola parasha? La respuesta es que Hashem quería que las futuras generaciones vieran los viajes del pueblo de Israel y quiso que todo el mundo viera los milagros realizados por Hashem mismo en el desierto, un lugar donde no hay agua ni vida vegetal y aun así el pueblo de Israel acampó en él, siendo un lugar donde es imposible pensar que seiscientas mil almas pudieran vivir en el desolado desierto, pero Hashem lo hiso posible para el pueblo judío.
De esto podemos aprender que así como el pueblo estuvo cuarenta años en el desierto, del m mismo modo nosotros debemos estar en el desierto, pero ¿cómo debemos entender el estar en un desierto? Es decir así como el desierto se encuentra alejado del mundo, desolado, sin materialidad, del mismo modo nosotros debemos ser en nuestra vida, alejados del mundo, no depender de cosas materiales y solo estar dedicados verdaderamente al estudio de Torah y cumplimiento de mitzvot, tal y como hizo el pueblo de Israel.
Hashem le dijo a Moshe que repartiera la tierra a los líderes de las tribus y que ellos a su vez, lo hicieran con las familias de la tribu proporcionalmente al número de sus miembros.
Las Ciudades De Refugio
En nuestra parasha vemos que Hashem instruyo a Moshe acerca de hacer ciudades de refugio para aquellas personas que hayan matado sin querer a alguien, se dice en hebreo: veshogueg, sin intención. La causa de hacer las ciudades de refugio era porque los familiares del muerto, asesinado sin intención, querrían vengar su muerte.
Hubieron un total de cuarenta y dos ciudades en la tierra de Israel para que vivieran la tribu de Levi, ya que la tribu de Levi no recibió parte propia en la tierra de Israel.
Una persona que asesinaba sin querer podía refugiarse en las ciudades de los leviim, Hashem lo permitió, ya que así esta persona podría estar dedicada al arrepentimiento espiritual por medio del estudio de la Torah, ya que la tribu de Levi solo se dedicaban al estudio de Torah.
La Labor del Kohen Gadol
La persona que asesinaba sin intención, le estaba permitido volver a su ciudad cuando el kohen gadol muriera, esto podría ser un periodo de tiempo corto, o largo, quizás nunca.
¿Por qué se escogió la muerte del kohen gadol como el momento en el que la persona pudiera volver de la ciudad refugio a su ciudad natal?
Como todos sabemos, en Yom Kipur el kohen entraba y rezaba para hacer expiación por todo el pueblo, si la plegaria del kohen era totalmente buena, entonces no tendría por qué haber un asesinato sin intención, es decir que en sí había responsabilidad en el kohen mismo por la muerte de una persona.
También está escrito que la muerte de un tzadik expía por los pecados de todo el pueblo, si los familiares de la persona estaban con un sentimiento de venganza hacia la persona, entonces con la muerte del kohen gadol se daban cuenta, que la muerte le llega a cualquier persona y así retiraban sus deseos de venganza, también por el luto del tzadik olvidaban su venganza.
Como podemos ver, la trefila de una persona puede salvar una o varias vidas, o simplemente ser palabras pronunciadas. Está en nosotros, en cada uno de los judíos del pueblo de Hashem, saber que queremos que sea nuestros rezos y plegarias, si algo que sea escuchado y aceptado por Hashem o simplemente algo que sea escuchado.
Así pues cada vez que nosotros nos dispongamos hablar con Hashem, siempre recordemos que hay alguien más que necesita de nuestra tefila para su vida y que tal vez sin darnos cuenta, en nosotros y en nuestras plegarias de corazón, está la llave para abrir las puertas de la geula AMEN.
Bajur David Moshe Shallem Lichtenstein
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