Parashá Shavua: Tetzavé -(Ordenarás). Shabat Zajor.13 Adar 5773 (23 Febrero 2013).Comentario sobre la Parashá

tetzave “Harás  vestiduras… para Gloria y Esplendor…” (Shemot 28:2)

 En una generación donde los jóvenes raspan los vaqueros para que se  vean viejos y rotos, es difícil entender el precepto de hacer vestimentas para  Gloria y Esplendor.

 La haftará de la parashá Jayé Sará comienza diciendo: “Y el Rey  David anciano avanzado en años, le cubrían con vestimentas y no se calentaba” y  sobre el particular preguntan nuestros Sabios, ¿cómo puede ser que no se  calentaba?, a lo que responden: “David fué castigado, midá kenegued midá” (con  la misma medida que él se relacionó). En la misma medida que el no respetó la  vestimenta del Rey Shaúl.

 Cuando David se escapaba de la condena del Rey Shaúl, se escondió  en una cueva, donde más tarde entraría el propio Rey Shaúl para realizar sus  necesidades. David tuvo la oportunidad de vengarse del Rey Shaúl, pero se  retractó pensando: ¿Cómo levantaré mi mano al ungido de Hashem?

 Mismo así, quiso David tener un recuerdo del momento y le corto un  pedazo de la esquina del manto del Rey Shaúl. Por un hecho tan insignicativo, ya  que nadie de la compañía del Rey Shaúl se dio cuenta del hecho, fue castigado el  Rey David años más tarde, con el hecho que sus vestimentas no cumplieran con su  finalidad de dar calor a quien las usa.

 “Harás vestiduras… para Gloria y Esplendor”. Mismo los objetos  fueron creados con función y objetivo, y en una generación como la nuestra en la  que todo se ha convertido en desechable es difícil hablar de valores, respeto,  aprecio…

 Los sacerdotes “Cohanim” en su servicio en el Templo están  obligados a vestir cinco vestimentas y el Sumo Sacerdote “Cohen Gadol” ocho,  ninguna vestimenta usada fuera del Templo podía ser usada dentro, y así como  ninguna vestimenta usada dentro del mismo, podía ser usada fuera. Cada objeto  tenía un uso específico, un lugar y un tiempo.

 Ocho vestimentas usaba el Sumo Sacerdote: Hoshen, pectoral  donde se encontraban incrustadas las doces piedras, también llamadas “Urim be  Tumim” por medio de las cuales el Sumo Sacerdote consultaba el deseo Divino; Efod, vestimenta a manera de media falda que sostenía el Hoshen por medio  de dos correas, sobre las cuales iban incrustadas dos piedras con los nombres de  todas las tribus; Meil, manto; Ketonet, túnica de encaje; Misnefet, sombrero a manera de cofia; Abnet, faja; Chis,  diadema frontal y Mijneshet Bad, pantalones. Mismo el Sacerdote en su  servicio usaba cinco de las vestimentas recordadas, cuando hasta los hilos  usados en la elaboración de las telas eran compuestos y hechos con intención y  pensamiento. Todo era estrictamente obligatorio y necesario hasta para el  servicio más sencillo realizado en el Santuario. ¡Qué seriedad e importancia  tenían que sentir los sacerdotes en su trabajo!.

 Dijeron nuestros Sabios : “Desde la destrucción del Templo, nos  quedaron los rezos en reemplazo de los sacrificios”. ¿No deberíamos sentir la  misma seriedad e importancia en nuestros hechos, así como los sacerdotes sobre  el Altar? Podríamos esperar que nuestras vestimentas “made in China” sean  fabricadas con la misma intención que tuvieron Betzalel y todos los Sabios en la  confección de las vestimentas.

 Latas desechables, botellas descartables, platos, vasos,  cubiertos… dentro de poco camisas de un sólo uso…; tal vez esa es una de las  muchas razones que hasta las relaciones más verdaderas como las de padres-hijos,  marido-mujer… van perdiendo su valor. No estamos pidiendo volver a la plancha  de carbón ni al transporte en burros, pero sí volver a nuestros hogares, a dar  valor a lo propio, a lo existente y no vivir esperando lo nuevo, lo  desconocido.

Shabat Shalom.

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Parashá Shavua: Tetzavé -(Ordenarás). Shabat Zajor. 9 Adar 5772 (3 Marzo 2012)

El shabat inmediatamente anterior a Purim se conoce como “Zajor” (recuerda). La razón de tal denominación es que, a la finalización de la parashah del día, se agrega un fragmento de otra parashah – llamada Ki Tetze (Devarim) – que comienza con las palabras “Zajor ma sheasa leja Amalek”, es decir “recuerda lo que te hizo Amalek”.
¿Quien era Amalek? Amalek era nieto de Esav, hermano de Iaakov. Su padre era Elifaz, hijo mayor de Esav, su madre hija del Príncipe de Seir llamada Timna, al crecer quiso casarse con Itzjak, este notó que ella tenía malas cualidades y rehusó. Lo mismo hizo Iaakov, entonces fue y se casó con Elifaz el hijo de Esav, y les nació un niño el cual llamaron Amalek, el fue criado a base de odio en contra de Iaakov y sus descendientes. Desde entonces hasta hoy día, el odio y el resentimiento al pueblo de Israel es lo que lo mueve.
El pueblo Israel sale de Egipto ¿Quién es el que lo ataca?—Amalek. Cuenta la Torá que Amalek, “korja” se te presentó el camino (Devarim, 25:18), “korja” puede traducirse como voz que proviene de “kerirut”, frialdad, “Amalek te enfrió a ti en el camino”.
Rashi (Rabi Shlomo Itzjaki), explica que todos los pueblos de la época temían luchar con Israel, vino Amalek y saltó al interior de Israel, ¿a que se asemeja esto? a un pileta hirviente, vino este y saltó a su interior. A pesar que se quemó, lo enfrió para los demás, y de ahí la historia el pueblo judío.
En Persia y Media, Haman descendiente de Amalek, quiere exterminar al pueblo judío que habitaba en ciento veintisiete países, de India a Etiopia. Hitler, el asesino de más de seis millones de judío, fue el Amalek en persona y el Talmud menciona que Amalek, es Gurmumia, Alemania, que cuando ellos salen destruyen a todo el mundo (Tratado de Meguila, 6).
Desde la creación de mundo hay una lucha entre el bien y el mal, esta terminará con la victoria del bien. Amalek representa la maldad de toda la humanidad, atacó a un pueblo de esclavos liberados, sin ningún motivo o amenaza, solo por maldad y por oponerse a la existencia del pueblo que tiene como estandarte hacer de este mundo un mundo mejor.
Amelek, sin piedad acuchilló a los rezagados y débiles del campamento de Israel, nuestros padres y abuelos de la generación anterior sufrieron de Hitler y del nazismo. Hitler maldito sea su nombre, dijo “Hay dos mutilaciones que perpetró el judaísmo mundial en la humanidad, en el cuerpo a través del Brit Mila, la circuncisión y en el espíritu, con la conciencia. Nuestro deber es sanear a la humanidad de esos dos defectos que engendro el judaísmo”.
¿Quién mata a familias enteras, adultos y niños sino Amalek? ¿Quién viene de las sombras y mata a niños inocentes a padres jóvenes que solo quieren vivir en paz, trabajar y servir a D-s, sino Amalek?
Toda nuestra historia a través de todos los países esta sembrada de odio y de sangre, de pogroms y asesinatos a mansalva, y el dedo acusador se dirige a Amalek, porque: “HaShem tendrá guerra contra Amalek de generación a generación” (Shemot, 17:16). Esta guerra, no esta limitada contra una raza en especial, sino contiene la obligación de enfrentarse con cada nación o grupo envuelto en la locura del odio que dirige la aversión contra la congregación de Israel.
Cuando una nación graba sobre su bandera “Venid, destruyámoslos, para que no sean nación, ni haya mas memoria del nombre de Israel” (Tehilim, 83:5), se convierte en Amalek. Los representantes de la locura de hoy son conocidos por todos los hombres de bien, y hay muchos en el mundo, todos deben levantar su voz, para acallar ese odio virulento que tiene eco en la prensa escrita y oral, en programas educativos y en políticas equivocadas de muchos gobiernos.
Nos queda solamente elevar nuestra oración a HaShem, el D-s de Israel para que vengan buenos días para el pueblo judío y el mundo entero, y que se cumplan en nuestros días las palabras del libro de Esther “Sucedió todo lo contrario porque tuvieron los yehudim el dominio sobre sus enemigos.
Para los yehudim había luz, regocijo, alegría y honra.

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Parashá Shavua: Tetzavé -(Ordenarás). 8 Adar 5771 I (13 Febrero 20110). El Peligro de la Asimilación

Comentando los versículos iniciales de nuestra parashá, el Midrash Rabá compara al pueblo de Israel con el aceite.El motivo de esta comparación es porque así como cuando mezclamos el aceite con cualquier otro líquido, éste no se mezcla con ese líquido quedando por encima de él, así también ocurre con el pueblo judío, que no puede mezclarse con los otros pueblos y siempre está separado de ellos.
Este concepto, que parece ser muy simple, es la base fundamental de la existencia de nuestro pueblo.
El filósofo francés Pascal, define su concepto acerca del pueblo judío de la siguiente manera:
“Encuentro en una punta del mundo un pueblo especial que se distingue de los demás pueblos de la tierra, el más antiguo de todos… El hecho de la existencia de este pueblo me asombra.Pienso que vale la pena y es digno prestarle atención”.
Durante toda la historia, muchos filósofos e historiadores trataron de buscar una respuesta que explique cuál fue el factor que le dio la fuerza al pueblo judío para sobreponerse a toda situación y no extinguirse entre los demás pueblos de la tierra.
Pero hoy en día la asimilación es muy grande.Nunca se vivió una situación igual.Y sin poder evitarlo surge el gran interrogante: ¿Por qué hay tanta asimilación?¿En qué fallaron estas últimas generaciones que rompieron esa barrera que el pueblo siempre ha cuidado para no entremezclarse con los demás pueblos, asimilándose a ellos?

La respuesta es que nos alejamos de la Torá.El alejamiento del pueblo de Israel de la razón y la fuente de sus vidas fue lo que provocó que cada vez más judíos abandonen su pueblo.

Pero esto no es un secreto que sólo nosotros sabemos.También los demás pueblos saben que si los judíos abandonan la Torá, es muy fácil deshacerse de ellos mediante su disolución entre los gentiles.
La prueba de esto es que todo intento de exterminarnos como pueblo, siempre estuvo acompañado de un afán especial por hacer desaparecer nuestros libros sagrados como ser el Talmud o el Shulján Aruj.Este fue realmente el gran desafío del pueblo judío.En primer lugar tuvo que cuidarse de no desaparecer físicamente como pueblo, y además debió cuidar la Torá para que no sea olvidada.
El principal instrumento que mantuvo la antorcha encendida durante miles de años fue el estudio de la Torá.Y este es el motivo por el cual vemos que tanto grandes rabinos así como judíos simples entregaron sus vidas para poder seguir estudiando y enseñando Torá.
En la época de Rabí Akivá, el gobierno romano prohibió estrictamente el estudio de la Torá.El castigo por violar la ley era la pena de muerte.Pero Rabí Akivá siguió reuniendo a sus alumnos para enseñarles Torá.Como sabemos, lo único que pudo detener a Rabí Akivá fue el cruel final que tuvo que vivir.
El Rambam escribió sus libros más importantes en la época más difícil de su vida, en la cual tuvo que escaparse de un lugar a otro, y en ciertas circunstancias incluso se escondió por mucho tiempo sin poder salir de su ocultamiento.Pero ni las persecuciones, ni los sufrimientos impidieron que el Rambam siga apegado a la Torá, y por ese mérito tuvo la posibilidad de escribir sus libros.
En realidad, desde la época de los tanaim, hasta la segunda guerra mundial, el pueblo judío sobrevivió a muchos decretos, persecuciones y sufrimientos, y a pesar de todo siguió aferrado a la Torá.
Durante toda la historia los pueblos enemigos vieron la amenaza de ser derrotados si el judío mantendría su cultura.Por este motivo, los griegos buscaron exterminar al pueblo judío especialmente en el campo de los espiritual.Este pueblo, que difundió la cultura del deporte y el ejercicio físico, logró arrastrar con él a muchos judíos que se asimilaron.Pero un grupo pequeño del pueblo se mantuvo firme.Entre ellos estaban Matitiahu y sus hijos, los Macabeos, que se escondieron en cuevas para no caer en manos del enemigo, y como sabemos, posteriormente pudieron vencerlos.
Lo mismo ocurrió cuando los romanos conquistaron la tierra de Israel.Ellos prohibieron el cumplimiento de las mitzvot y el estudio de Torá.Aquí tampoco los judíos se dieron por vencidos y prefirieron entregar sus vidas antes que asimilarse.
Posteriormente, encontramos al cristianismo que se propuso convertir a los judíos a su religión.En ese momento comenzaron las cruzadas, que trajeron consigo el exterminio de comunidades judías enteras, así como la quema de muchos libros de Torá.
En el año 1242 en Francia, decretaron que todos los libros del Talmud sean quemados.En el mes de junio de ese mismo año, llegaron a la plaza central de París veinticuatro carrozas llenas de libros de Talmud, que fueron quemados públicamente.
En Italia en el año 1390, hubieron quienes convencieron al Papa de que el Talmud habla en contra del cristianismo, lo que provocó que el Papa decrete quemar todos los libros del Talmud.Los cristianos entraron a los hogares judíos en shabat, sacaron a la calle todos los libros de Torá y los quemaron.
En nuestra época, también podemos comprobar cómo los nazis no disimularon su odio por la Torá.Ellos buscaban quemarlos como si fuesen seres humanos.Los nazis sabían que para poder exterminar al pueblo judío, tenían que comenzar por destruir su espiritualidad, que es la columna vertebral del judío.Por este motivo declararon la guerra a la cultura judía mucho tiempo antes de ordenar el exterminio físico de nuestro pueblo.El 10 de mayo de 1933, cuatro meses y medio después de haber subido al gobierno, Hitler recibió esta carta de uno de sus principales generales:
“En Berlin ocurrió un hecho que como él no se ha visto en el último siglo.Cerca de la medianoche finalizó el desfile de las antorchas de miles de estudiantes en la plaza que está frente a la universidad de Berlín.Allí se juntaron muchos libros que formaron una gran montaña y fueron quemados mediante esas antorchas.Mientras las llamas iluminaban la noche, fueron arrojados más y más libros.Aproximadamente, veinte mil libros fueron consumidos por el fuego.Y actos parecidos tuvieron lugar también en otras ciudades”.
Podemos citar muchos otros ejemplos de nuestra historia, que nos mostrarán cuánto se sacrificó el pueblo judío para no desconectarse de su Torá, y cuánto buscaron los enemigos exterminar todo lo que representaba a la Torá – no menos que al pueblo judío en sí.
Estas pocas líneas, que describen el gran sufrimiento de los judíos por seguir viviendo como tales, deben despertar en nosotros la reflexión para analizar si el camino que hoy en día estamos transitando es similar al de nuestros hermanos que entregaron sus vidas por el judaísmo, o al de los destructores de nuestro pueblo, que con ideas vanas trataron de apagar esta antorcha eterna.
En nuestra generación no tenemos, gracias a D’os, persecuciones o decretos que nos prohiben estudiar y cumplir la Torá.Pero por otro lado, la juventud recibe una educación laica y secular, que origina una falta de identificación con nuestras raíces y consecuentemente, incrementa la asimilación en el pueblo.
La única opción que nos queda hoy en día para ir contra la corriente es aferrarnos tenazmente al estudio de la Torá, pues es lo único que nos da la fuerza interna para poder sobreponernos a todos nuestros enemigos.
Es la primera vez en la historia que el judío puede cumplir las mitzvot libremente, y a pesar de eso, la asimilación sigue siendo una constante amenaza.El motivo de esto es que a pesar de que la libertad es buena, con ella es más difícil sentir la necesidad de apegarse a las raíces.
Cuentan que una persona no se sacaba su abrigo en ninguna circunstancia.Un día, el sol y el viento apostaron a ver quién lograría sacarle el abrigo.
El primero que probó fue el viento.Comenzó a soplar para tratar de volarle el abrigo al hombre, pero cuanto más fuerte era el viento , más fuertemente el hombre agarraba su abrigo.
Al darse por vencido, el viento le cedió el paso al sol quien comenzó a irradiar calor.A pesar del gran sufrimiento, el hombre seguía con su abrigo puesto, hasta que el calor fue tan insoportable que se rindió y se lo quitó.
Esta parábola nos enseña la situación que estamos viviendo.Siempre que sufrimos persecuciones nos aferramos más y más a nuestras raíces para no caernos.Por más fuerte que soplara el viento, sabíamos que la única manera de sobrevivir era aferrándonos a la Torá con todas nuestras fuerzas.Pero en esta generación, las cosas han cambiado, y nuestra continuidad como pueblo corre un gran riesgo por la aparente amistad y cercanía que nos muestran los goim.
Hoy en día, el judío es bien recibido en la mayoría de los lugares, y eso le da la posibilidad de asociarse con las demás culturas, abandonando lentamente – y a veces sin darse cuenta – la propia.Este bienestar provoca una adaptación rápida en cualquier club, barrio, ciudad o país.
Obviamente que se puede comerciar con los goim, pero lo importante es saber cuál es la función de cada uno.El hecho de trabajar juntos no significa que debemos entablar una amistad.Este punto específico fue una de las bases que mantuvieron a nuestros padres arraigados al judaísmo, a pesar de que vivían rodeados de culturas extrañas.
La única solución que nos queda para poder sobrepasar esta época de “tan cálida amistad” con el resto de los pueblos, es profundizar en el conocimiento de nuestra Torá y sus mitzvot.De esta manera seguiremos manteniendo la frescura y calidad de nuestro aceite, para que no se mezcle con los demás líquidos, sino que quede por encima de ellos.

Parashá Shavua: Tetzavé -(Ordenarás). Shabat Zajor. 13 Adar 5760 (27 Febrero 2010).Comentarios


Primer comentario (Rab Daniel Oppenheimer: http://www.ajdut.com.ar)
Segundo comentario (Rab Moshe Hoffer, fabibbk@einstein.com.ar)
Tercer comentario (Gentileza http://www.judaicasite.com/)

Primer comentario – EL RECATO – II (Ver recato I, Parashá Terumá)

Acabamos de explayarnos en el número anterior acerca de la postura judía respecto a la ostentación y a la publicidad, que distan bastante de la costumbre occidental actual por la cual las cosas existen únicamente si se exhiben públicamente.

Justo por lo contrario, en el judaísmo, la intimidad es un valor y representa uno de los aspectos del Tzniut (recato). A su vez, el libro de Kohelet (Eclesiastés) no recomienda en ser mesurado con el uso de la palabra. A su vez, los recursos materiales que recibimos del Todopoderoso deben ser utilizados de manera sabia y generosa, pues fueron confiados en nuestras manos con ese objetivo. El derroche malgastado por alcanzar cierto “status”, contradice este principio.

Cuantas veces asistimos a fiestas suntuosas que se caracterizan principalmente por la extravagancia en cada detalle. (“Debe de ser una fiesta inolvidable”). En ciertos círculos, se “cotiza” la fiesta por la cantidad de tiempo en que se agasajó a los huéspedes (en otras palabras: el tiempo que se desperdició), p.ej. si comenzara a las 9 de la noche y la gente llega a las 6 de la mañana a su casa, fue una fiesta “importante”. Obviamente, que en la fiesta se debe comer. Es lo principal. Una comida (invariablemente con nombre francés difícil de pronunciar) requiere una entrada antes del plato principal, y también un postre. Si la entrada fuese pescado, no puede faltar un helado de limón para que no que de ese gusto de pescado en la boca hasta que se sirva el próximo plato.

El tema es que no se puede hacer entrar a la gente directamente al salón, pues quita a la elegancia y, por lo tanto, debe haber una recepción durante la cual obviamente… se come (de parado, tipo stand de apurado, pero fino). Hay, sin embargo, un problema real pues la gente no llega con puntualidad y no se puede hacer sufrir a los que llegan temprano con hambre (es verdad, ¡qué culpa tienen!). Por lo tanto hay que bandejear minutas… antes de la recepción.

El postre tampoco puede ser simplemente un postre, sino que deben ser una cantidad de cosas ricas bien colocadas y hermosamente decoradas sobre el plato. Bien, pero aparte debe haber una “mesa dulce” antes o después del obligado “carnaval carioca”. Y, por supuesto, un café (“sin azúcar, por favor, porque estoy de régimen”). ¡Ay! me olvidaba, el pan es “mezonot”, porque es una comida “pasajera”.

Todo esto se refiere únicamente a la comida. Los trajes y los vestidos, las tarjetas (que no caben por la ranura del buzón y por ende, deben ser entregadas personalmente), el mismo salón, las flores, el auto de los novios, la orquesta o el disk jockey, la animación… (¿me olvidé de algo?). Sin duda que todo esto puede ser “casher”. Los langostinos son de imitación y el baile y las mesas están separadas por los biombos. Los vestidos llegan hasta el piso, las mangas hasta la muñecas, las melodías del baile son de neto corte jasídico y el Bircón (texto para el recitado de las gracias de las comidas) es Ashkenazí y Sefaradí para que cada uno bendiga exactamente de acuerdo a su Minhag (las costumbres son muy importantes). Si Ud. quiere, el rabino puede colaborar con transmitirles un “Dvar Torá de lujo” (eso es, como parte de la animación). Hasta las propias invitaciones solicitan a los invitados a asistir “con recato”.

Aun así, recato es lo que menos hay. Pues no estamos hablando únicamente de la estructura y la forma de las leyes, sino del significado que contienen. Y, en estas fiestas, como en otros aspectos de la vida que conforman a esta visión de las cosas, la austeridad brilla por su ausencia. ¿Sabía Ud. que recibimos dos pares de tablas de la ley? Las primeras, las rompió Moshé al ver el becerro de oro que habían construido los Bnei Israel. Las segundas, quedaron enteras. Los Sabios señalan que una de las diferencias por las cuales ocurrió esto, radica en que las primeras fueron entregadas con mucha pompa, mientras que las segundas nos llegaron en la intimidad.

Volvamos, sin embargo, al recato en la vestimenta. Explicamos ya, que el hecho de vestirse está relacionado con el rol que asumió el cuerpo frente al alma cuando se identificaron Adam y Javá con el sabor y el aspecto del fruto prohibido. En la lectura de esta semana se habla nuevamente acerca de ropa. Y no cualquier ropa, sino la de los Kohanim y la del Kohen Gadol (Sumo Sacerdote) en particular. Las vestimentas que debían colocarse seguramente distan de lo que acostumbramos ver. No obstante, los Sabios nos explican como cada una de ellas por el nombre, el material del cual estuvieron preparadas, la forma y la parte del cuerpo que cubren, elevan y purifican el significado de cada una de las partes del cuerpo al mismo tiempo que nos hacen conscientes de las cualidades humanas necesarias para canalizar los instintos corporales hacia lo Di-vino.

Para dar algunos ejemplos: El “tzitz” (una vincha en la frente) subordina la osadía. La “migba-at” (turbante) sublima el orgullo. El “Joshen” (adorno en forma de pectoral) habla de un buen corazón. Los “mijnasaim” elevan la pasión hacia lo sagrado, y así sucesivamente. Aun cuando no somos Sumos Sacerdotes en el cargo que cumplían éstos en el “Mishkán” (Santuario), no dejamos de serlo todos en cierto nivel. Las formas de nuestro cuerpo responden hasta en su menor detalle a la Sabiduría Di-vina que así los quiere y pueden y deben ser considerados sagrados en el rol que tienen. A su vez, el atractivo que tienen los varones por las mujeres y viceversa son naturales como D”s mismo los quiere. Esto se desprende tanto de la bendición que recitamos al salir del baño como en las bendiciones de la Jupá.

Sin embargo, los seres humanos somos capaces de arruinarlo todo… o intentar hacerlo. La imagen de la cara o del cuerpo de una mujer bonita puede cumplir toda clase de funciones, p.ej… en una publicidad para vender cigarrillos una gaseosa, una revista o… cualquier cosa que se le venga a la mente. Obviamente, hablamos de un trozo de papel con un retrato de una desconocida y nada más, pero vende. ¿Por qué? Porque nuestra sociedad (la sociedad la componemos también nosotros) es mediocre y superficial. Una de sus principales víctimas fue la feminidad de la mujer a quien transformó en un simple “qué” (un objeto) en lugar de ser un “quién” (un ser humano con valor espiritual).

No cabe la menor duda que estas imágenes hipnotizantes en forma repetida hicieron lo suyo para la destrucción del matrimonio y, por consiguiente, el de la familia. A su vez, la moda está diseñada para insinuar, sugerir, sugestionar y excitar. El estar expuesto a violencia, provoca una excitación, destruye la sensibilidad y fomenta la repetición de actos agresivos y brutales. La exhibición descontrolada del cuerpo estimula el deseo ilimitado que excede aquello que el hombre puede gobernar. Todo esto, al margen de que todas estas vestimentas están explícitamente vedadas por la Halajá (ley judía). “¿Acaso podría un hombre remover fuego en su falda y que su ropa no se quemara?” (Mishlé cap. 6).

Rabí Iojanan señaló qué es la genuina devoción a partir del rezo de una niña quien pedía al Todopoderoso: “Creaste un paraíso (para premiar) y un infierno (para castigar). Te pido D”s, que nadie sea castigado por mi…” (Talmud Sotá 22a). Lo que sin duda tenía claro la muchacha es que si el enamoramiento de un varón por ella se daba por su aspecto exterior, por la ropa que estuviese “fashion” o por haber visto unos centímetros más de su piel, ese “amor” no sería ni auténtico ni duradero. Tampoco las demostraciones efusivas de “amor” en público, invariablemente tienen una vida corta y terminan en peleas.

Para que no se interprete todo lo que estamos diciendo como que si la estética y la belleza (y hasta la física) no tuviesen un espacio importante en la Torá, sepan que tanto el rey Shaul (Shmuel II, cap. 1) como así también Rabí Ishmael (Talmud Nedarim cap.6) fueron llorados al morir por dedicarse a vestir adecuadamente a las niñas de Israel y que, en particular a las humildes, no les faltara ropa linda que las hiciera presentables. El versículo casi al final de Mishlé nos enseña que “mentira es la gracia y vana la belleza, una mujer temerosa del Todopoderoso debe ser alabada”…, a lo cual escuché explicar que lo detrimental de la gracia y de la belleza se refieren al ser considerados un valor en si mismos despojados de los verdaderos valores íntimos. Sin embargo, cuando la mujer es piadosa, pues entonces la gracia y la belleza solo sirve para enaltecerla aun más.

Daniel Oppenheimer

Segundo comentario – Entre los dos mundos

Generalmente cuando pensamos que existe una mitzva que nos obliga a estar alegres, recordamos todos los problemas que tenemos. Precisamente en el primer capitulo del libro “Senda de los justos” esta escrito que ninguna persona dotada de inteligencia puede creer que el objetivo de la creacion del hombre, es para su situacion en este mundo, porque en el transcurso de la vida ocurren muchos problemas y luego, la muerte. Y aunque viva cien años ya esta nulo como persona. En la Guemara Berajot esta escrito que cada vez que concluian las bendiciones en el Bet Hamikdash decian “desde el mundo”, cuando los herejes dijeron que hay un solo mundo establecieron nuestros sabios que digan “desde el mundo hasta el mundo”. Aparentemente -dice el Darque Musar- esto requiere una explicacion. ¿Por que desde un principio dijeron “desde el mundo”? ¿Acaso no existen dos? Lo que ocurre es que los justos sienten el placer del mundo venidero en este olam (mundo), pues tienen satisfaccion del estudio de la Tora, de sus mitzvot sin limites y es el deleite y el placer verdadero. Por ejemplo, Shabat que es un pequeño gusto del Olam Aba (mundo venidero), nosotros decimos sobre el “los que lo prueban tienen el merito de la vida”, le sienten un gusto distinto a la vida. Pero en cambio aquellos que renuncian al otro mundo, no creen en el, tampoco tienen el placer de este mundo. Aquel que lleva una vida sin el yugo de la Tora, solamente tiene una pequeña satisfaccion que dura como una sombra. Sus malos modales y deseos lo sacan de aqui. Toda su vida es competencia y celos y seguro que en una situacion asi no existe una verdadera satisfaccion. Los perversos no tienen parte en el Olam Aba.

Entonces vemos que para ellos hay un solo mundo y por eso decian “desde el mundo”. Cuando un Rab le daba una bendicion a otro le decia “Que tu mundo lo veas en tu vida” es decir que ya aqui en este olam tengas provecho del mundo venidero. El Olam Aba se consigue a traves de la Tora Sagrada que se estudia y se cumple en este mundo. Debemos saber que un tzadik (justo) es el simbolo del bien y de lo mas alto que hay en el genero humano porque con la personalidad del tzadik se materializa y se pronuncia todo el bien. el siente que es bueno permanecer aqui en este mundo porque tiene la posibilidad de servir a su Creador con todas sus fuerzas y tener un merito
para la eternidad. Esta es la causa de su alegria porque siente que su vida no es vana, sino una vida con contenido, para el cada instante tiene mucho valor. Aunque un perverso nos diga que esta bien en este mundo, no le podemos creer, su mentira esta a flor de labios pues sus malos modales y sus deseos amargan su vida. Siempre esta bajo el dominio del mal, no tiene libertad ni posibilidad de hacer nada solo, pues su instinto lo conduce en todos sus caminos. Todo lo expuesto lo podemos ilustrar observando al primer ministro de Ajashverosh, Haman el perverso, y a Mordejai, el justo. Pese a la riqueza que Haman poseia y los honores que recibia porque todo el mundo se inclinaba al verlo pasar, por el hecho de que un solo iehudi llamado Mordejai, no se prosternaba frente a el dijo: “Y todo esto no vale para mi” porque le faltaba un poquito de Kabod (honra) y ese poquito anulo frente a sus ojos, todo el valor de su gran riqueza y honra. Asi son las cosas materiales: cuando uno tiene cien quiere doscientos y cree que si lo tuviera seria feliz.

En cambio en lo que concierne a lo espiritual, cuanto mas aspira tener no es porque anula lo que ya tiene, sino porque lo valora muchisimo y entonces quiere tener mas. Esta es la diferencia entre la aspiracion a lo mundano y la aspiracion a lo espiritual. La gran satisfaccion que tiene el iehudi por cargarse o llenarse de espiritualidad es lo que lo lleva a sentir la verdadera felicidad.

Rab Moshe M Hoffer

Tercer comentario – CAMBIOS DIFICILES… PERO NO IMPOSIBLES

“Y hablaras a todos los de corazon sabio…” (28:3) La sociedad Burnham de psiquiatras judios siempre organizaba una comida mensual. Los miembros se turnaban ofreciendo su casa como anfitriones. Siempre invitaban a oradores de gran sagacidad intelectual, que ofrecian amplio material de pensamiento. Medicos, cientificos, economistas y personalidades de los medios de comunicacion: todos ellos habian honrado las mesas de esas exclusivas reuniones de intelectuales.

Un dia se les ocurrio que nunca habian escuchado hablar a un rabino ortodoxo, asi que decidieron llamar a la ieshiva local y un distinguido rabino fue invitado a hablar en su proximo almuerzo.

El amable aplauso fue decreciendo mientras el rabino comenzo a hablar. Lo hizo en terminos adecuados a su auditorio secular, pero su material de analisis era autentica filosofia de Tora, de mas de 3000 años de antiguedad, coronada por toda una vida de estudio. Transcurridos unos diez minutos desde el comienzo de la charla, de pronto un miembro del auditorio dio un salto, y empezo a gritar y a vociferar en forma histerica: “!!No lo dejen hablar!! !!No lo dejen hablar!!”. Su rostro estaba violeta y los ojos casi se le salian de las orbitas. “!!No lo dejen hablar!! !!Detenganlo!!…si no, voy a tener que cambiar toda mi vida!!!”.

Con eso, el hombre salio de la habitacion como un rayo. A pesar de los intentos del rabino de averiguar quien era, nadie supo decirle su nombre ni su direccion.

En la Perasha de esta semana, aparece muchas veces la expresion “de corazon sabio”.

Aparentemente, se trata de una autocontradiccion. El corazon y la mente suelen tirar en sentidos opuestos. El corazon busca hacer realidad los deseos. La cabeza analiza y calcula.

Quien es “de corazon sabio”? La persona que pone sus emociones por sobre la montura del intelecto; la persona que esta dispuesta a escuchar a su intelecto, inclusive cuando sus emociones le dicen que… tal vez deba cambiar toda su vida.

Rabi Yaakov Weinberg, Moshe Averick

Parashá Shavua: Tetzavé -(Ordenarás). Shabat Zajor. 13 Adar 5760 (27 Febrero 2010)

Shabat Zajor

Este Shabat, además de la Parashá de la semana, se leerá una lectura adicional. Dicha lectura adicional se llama parashat ZAJOR y su contenido es el precepto de recordar la maldad del pueblo Amalek y la obligación de aniquilarlo. Es una Mitzva de la Torá, tanto para hombres como para mujeres, ir este Shabat a la sinagoga para escuchar esta lectura especial.

Parashat Zajor se lee cada año en el último shabat antes de Purim, ya que esta fiesta es en memoria de la victoria de nuestro pueblo contra Hamán, quien fue un descendiente de Amalek. Cada año uno se cuestiona: ¿Quién es ese Amalek al cual tengo que aniquilar? ¿Dónde se encuentra este pueblo? ¿Acaso tengo que ir por todo el mundo para encontrar al pueblo de Amalek y hacer una guerra contra él?

La respuesta es la siguiente: Amalek representa la esencia del mal en este mundo, el cual fue creado para ser aniquilado por el ser humano, y el ser humano por su lado, fue creado para pasar una prueba que consiste en sólo dos opciones: o ser aniquilado por el mal, o que el mal sea aniquilado mediante él. Este mismo mal se presenta de muchas formas: puede ser el mismo instinto malo que existe dentro de cada uno, o diferentes clases de desgracias que tienen lugar en el mundo, o puede hacer aparición en la forma de distintos pueblos que su esencia es el mal.

Nuestra obligación es aniquilar a Amalek en todas sus formas y presentaciones, lo que significa que el ser humano tiene que luchar primero contra sus malos instintos, y como dice el dicho popular: “la limpieza comienza por hacerse en la casa de uno”.

La naturaleza de Amalek es que con él no existen términos medios, o acaba uno con él, o él termina con uno; por lo tanto uno debe estar constantemente atento y no dejar que Amalek levante su cabeza. Y esto nos explica por qué cuando en la Meguilá de Ester son leídos los nombres de los diez hijos de Hamán, los tenemos que mencionar sin respirar en el medio, ya que cuando uno se ocupa de aniquilar a Amalek, no debe descansar, ni siquiera respirar, para que éste no tenga la oportunidad de levantarse de nuevo.

Éste fue el error del Rey Shaul que dejó vivo a Agag, el Rey de Amalek, contrariando la orden Divina – a pesar de que, de hecho, el profeta Shmuel lo mató al día siguiente. Sin embargo, la única noche que pasó entre la conquista de Shaul y la acción de Shmuel, fue suficiente para que Agag dejara a una mujer embarazada y de ahí resurgió Amalek nuevamente.

Una de las Mitzvot que tenemos en Purim, es llegar a un estado de conciencia tal donde no sepamos distinguir entre el bendito Mordejai y el maldito Hamán. Respecto del cumplimiento de dicha Mitzva existen varias interpretaciones, y entre ellas la más aceptada es que para conseguir esto debemos emborracharnos.

Sin embargo, podemos decir que la Mitzvá de diferenciar entre el bendito Mordejai y el malvado Hamán consiste en la obligación de no saber ni reconocer el término medio entre ellos, ya que si tú no acabas con Hamán, Hamán terminará contigo, entonces o luchas por la victoria de Mordejai (el bien en general) y por lo tanto serás bendito, o dejas de luchar por ello y Hamán (el mal en general) es quien va a ganar y entonces serás – D’s no lo quiera – maldito.

El día de Purim (en el cual obtuvimos la victoria contra Hamán) es uno de los días más alegres de nuestro calendario, ya que la verdadera alegría viene únicamente cuando se logra la victoria contra Amalek en sus diferentes presentaciones. El dicho popular que dice “no todos los días es Purim”, es cierto mientras no acabamos definitivamente con el mal, sin embargo cuando esto suceda, festejaremos Purim todos los días del año.