Pesaj Shení: Siempre hay una segunda oportunidad


Introducción

Un año después del éxodo, Di-s ordeno a los hijos de Israel a traer un sacrificio de Pesaj la tarde del 14 de Nisan, y comerlo esa noche, asado sobre el fuego con Matzot y hierbas amargas, del mismo modo que lo habían hecho el año anterior al salir de Egipto.

“Había, no obstante, algunos hombres que habían entrado en contacto con los muertos, y estaban por consiguiente ritualmente impuros, de modo que no pudieron preparar la ofrenda de Pésaj en ese día. Durante el transcurso de ese día, se acercaron a Moshé y a Aarón. “Estamos ritualmente impuros como resultado del contacto con los muertos –le dijeron los hombres a [Moshé]–. ¿Pero por qué deberíamos dejar de beneficiarnos y no poder presentar la ofrenda de Dios en el tiempo adecuado, junto con los otros israelitas?”. (Números 9 – 6-7).

En respuesta a este pedido Di-s estableció el “Segundo Pesaj” (Pesaj Sheni) el 14 de Iar para todo aquel que haya estado imposibilitado de traer la ofrenda en el mes anterior. Este día representa la “segunda oportunidad” que nos da Di-s a través de la teshuva, el poder del arrepentimiento y el “retorno”. Como dice rabi Iosef Itzjak Schneerson “Pesaj Sheni indica que nunca esta todo perdido”.

Es costumbre comer Matza en este día, preferentemente Matza Shmura.

Los siguientes artículos reflejan lecciones actuales que podemos extraer de esta festividad.

La Segunda Oportunidad

¿Qué queremos decir cuando hablamos de una “segunda oportunidad”? ¿Es la habilidad de meternos en una cápsula, transportarnos en el tiempo a un punto anterior, hacer a un lado nuestro ser y hacerlo de la manera correcta esta vez? ¿Pero si eso es todo lo que hay, qué es lo que se ganó? ¡Podríamos también haberlo hecho bien la primera vez!

“Nunca es demasiado tarde. Siempre hay una segunda oportunidad”. Esto, según el Rabino Iosef Itzjak Schneersohn (el sexto Rebe de Lubavitch, 1880-1950), es el mensaje de Pesaj Sheini, el “segundo Pesaj” bíblicamente ordenado para aquéllos que no trajeron la ofrenda de Pesaj a su debido tiempo.

Todos entendemos esa declaración “siempre hay una segunda oportunidad”. Alivia nuestras ansiosas almas y encaja muy bien el 31 de diciembre en la página de un calendario de aforismos. ¿Pero cómo encaja esto con la vida diaria? Hice un estudio en mi barrio.

“Bueno,” dijo Sara L., una vecina, “perdí el tren de las 6:22 a casa ayer, y en los 35 minutos que esperé, leí un diario viejo, cuando podría haberle contado un cuento para dormir a mi hija, si hubiera llegado a tiempo. Hoy no perderé el tren, pero “ayer a las 6:22″ no vuelve nunca más en la vida…”

“Bueno,” dijo Jacobo H., un exitoso abogado civil, “hace veinte años conocí a una muchacha maravillosa con la cual quería casarme. En un momento dado, tenía mis palabras en la punta de la lengua, y sabía que ella diría ‘Sí’. Pero ese momento pasó y yo nunca hice la pregunta. No tengo reproches–hoy estoy felizmente casado –pero ese momento nunca regresará… No en esta vida…”

“Bueno,” dijo Fernando G., un hombre de negocios que conozco, “en la escuela secundaria tenía un amigo que me preguntó si yo pensaba que él debía entrar en la política. Éste es el último tipo en el mundo que querríamos como jefe de estado o gobernante. Pero yo no quería herir sus sentimientos, y le dije, ‘¡Seguro, dále para delante!’ No puedo decirle qué desbarajuste hizo este tipo durante los ocho años que estuvo en política. Ésa es una decisión que llega demasiado tarde para cambiar…”

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¿Qué queremos decir cuando hablamos de una “segunda oportunidad”? ¿Es la habilidad de meternos en una cápsula, transportarnos en el tiempo a un punto anterior, hacer a un lado nuestro ser y hacerlo de la manera correcta esta vez? ¿Pero si eso es todo lo que hay, qué es lo que se ganó? ¡Podríamos también haberlo hecho bien la primera vez!

La idea de la Torah de teshuvah (“retorno”) no es sólo deshacer o corregir un error pasado. Más bien, teshuvah trata sobre transformar el pasado. Significa volver para cambiar el significado y las consecuencias de lo que pasó, para que el resultado final sea mejor de lo que hubiera sido si no hubiera ocurrido.

Sara L.: “Sabe, siendo honesta, la verdad es que aún cuando hubiera tomado ese tren, habría contado ese cuento a mi hija lo más rápido posible, sólo porque le había prometido que lo haría. Mi mente estaba en otras cosas que día. Pero el hecho de que perdí ese tren y no cumplí mi promesa me hizo comprender cuánto mi hija necesita de mí–y no sólo de mi presencia física, sino también mi atención y consciencia. Esta noche, me voy a sentar con ella en su cama a hablar realmente–algo que no hacemos hace mucho tiempo…”

Jacobo H.: “Sabe, no hay nada que valore más que mi matrimonio. Creo que la mujer con la que me casé es mi alma gemela destinada, la que es de verdad la única persona en el mundo para mí. Más pienso en ello, más veo que ‘la oportunidad perdida’ de mi pasado como un desafío perpetuo a experimentar–y superar–ese grado de anhelo y esperanza en nuestra propia relación. Me digo a mí mismo: ¡Si yo podía ver tal profundidad de sentimiento en esa relación que no fue, cuánto más sería en lo que realmente es! Me hace enamorarme de nuevo de mi esposa todos los días de mi vida.”

En cuanto a mi amigo hombre de negocios, en lugar de retirarse (cuando lo había planeado a los 65), ha estado trabajando día y noche para arreglar los enredos que hizo. Vamos a ver que pasará.

http://www.es.chabad.org/

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Pesaj Sheni. 14 Iyar (28 Abril 2010)

Pesaj Sheni (el Segundo Pesaj) se celebra el 14 de Iyar, un mes después de la víspera de Pesaj.

La Tora relata que, en el primer año, luego del Éxodo, cuando el pueblo judío se estaba preparando para traer el sacrificio de Pesaj: Había(ciertos) hombres que estaban impuros porque (habían tomado contacto con) cadáveres humanos y no podían traer la ofrenda de Pesaj ese día. Fueron a ver a Moisés y dijeron “Estamos impuros (pero) ¿por qué deberíamos mantenernos a distancia, y no traer el sacrificio de D´s en su tiempo? Y Moisés les dijo:”Párense y escuchen lo que D´s les ordenará”.

D´s dijo…”Si hubiere algún hombre impuro o en algún lugar distante (en el día de la ofrenda de Pesaj)…, él sacrificará la ofrenda de Pesaj a D´s, en el segundo mes, en el 14º día al atardecer”.

Todo aquel que no trajera un sacrificio, sea por hallarse impuro o incluso por haber transgredido intencionalmente el deseo de D´s, se le otorgó la oportunidad de compensar esta falla, por medio de la ofrenda en Pesaj Sheni.

Pesaj Sheni enseña que “Nada se pierde para siempre. Nunca es demasiado tarde”.

Nuestra conducta puede ser rectificada. Todo individuo, no importa cuál sea su situación, siempre tiene el potencial de dar un salto hacia delante (que es la traducción literal de la palabra hebrea Pesaj) en su servicio a D´s.

Uno podría preguntarse: ¿Por qué fue instituido un mes después? ¿No podría haber sido mejor para expiar nuestro déficit, en la oportunidad más cercana? Podemos responder esta pregunta comparando las características espirituales de los meses. Nisan es el mes de la revelación, el mes durante el cual D´s reveló Iyar es el mes del esfuerzo individual. Iyar, el auto-refinamiento iniciado por el individuo mismo, tiene que ver con la naturaleza de Pesaj Sheni, la festividad en la que a un individuo que no estuvo motivado por Pesaj, se le concede una oportunidad adicional para elevarse.

El concepto de teshuva (arrepentimiento) ayuda a entender otra diferencia entre Pesaj Sheni (7 días en Israel y 8 en la diaspora) y Pesaj Rishon (un dia). Una semana representa el ciclo de cambio que gobierna nuestro mundo material. La experiencia espiritual de Pesaj Rishon requiere una semana completa porque abarca el ciclo de crecimiento y cambio que debe tener lugar dentro del marco de nuestra existencia en el mundo. El sacrificio de Pesaj tenía la intención de motivar a cada individuo a dejar su Egipto personal, a realizar una partida radical de su estado espiritual previo y acercarse a un nuevo y más alto nivel de servicio divino. La salida de Egipto es un proceso continuo, no importa cuál sea el nivel alcanzado, la persona no debe permanecer contenta con el nivel obtenido y debemos siempre buscar avanzar más. El potencial divino dentro nuestro es infinito.Por tanto, en el mes de Iyar, el sacrificio traido en Pesaj Rishon se torna insuficiente y es necesario traer otra ofrenda en Pesaj Sheni.

http://www.cidipal.org

Pesaj Sheni. 14 Iyar (8Mayo 2009)

En “Pesaj Sheini”, el segundo Pesaj, cuando en Jerusalén aún teníamos el Sagrado Templo, ofrecían el sacrificio de Pesaj aquellas personas que no lo habían hecho en la fecha correcta. Este día no es festivo, solo es un poco más elevado, por haber sido un día alegre en la época del Templo. En él se acostumbra a comer un pedacito de matzá que quedó de Pesaj. Pesaj Sheini ha introducido en la vida jasídica una de las frases más importantes, que representa también una enseñanza para nuestra vida diaria: “Nunca está todo perdido…”.

La segunda oportunidad es preferible

El Rebe de Lubavitch, solía utilizar y repetir esta frase en muchas de sus alocuciones. Agregó, que la enseñanza de Pesaj Sheini no sólo es que siempre estamos a tiempo de corregir, sino que, si realmente tenemos la intención de cambiar, se nos dan fuerzas adicionales. En una de sus cartas escribió: “ La enseñanza de Pesaj Sheini es que para un judío nunca está todo perdido. Más aún, muchas veces la segunda oportunidad es preferible a la primera en lo que respecta a los detalles, como está implícito en el tema de Pesaj Sheini, en el que no era necesario anular el Jametz (fermento) antes del sacrificio”.

En otro lugar puntualiza, que en la rectificación de Pesaj Sheini, no existe la limitación del tiempo. Mientras el primer Pesaj es de siete días, el segundo sólo dura uno. “Pues el tema del retorno a las fuentes, es en una sola hora y en un solo momento y no se mueve de allí hasta que sea la voluntad de Di-s perdonarlo, y tenga satisfacción de sus actos”. De aquí, que no sólo es posible enmendarse, sino que la consecuencia puede ser de un nivel más alto que en la primera situación.

La fuerza de la demanda

Pesaj Sheini también nos enseña la fuerza que tiene la verdadera demanda que viene de un judío.

Cuándo los judíos del desierto estaban impuros en el momento que correspondía ofrecer el sacrificio de Pesaj, vinieron con el reclamo “¿ por qué perderemos?”. Aparentemente este es un extraño reclamo, pues en la Torá están fijadas las reglas de cómo y cuando debemos cumplir cada precepto y como debemos ofrecer cada sacrificio. Si aquellas personas no cumplían con los requisitos necesarios, que derecho tenían para reclamar “¿porque perderemos?”.
Pesaj Sheini nos enseña, que hay cosas que Di-s nos da, y nuestra responsabilidad es recibirlas y cumplir Su Voluntad, mientras que hay otras que solo nos llegan por medio del pedido y reclamo del pueblo de Israel, como fue en el desierto que solicitaron y reclamaron, por ello se renovó la orden de Pesaj Sheini.

El Rebe dice que ésto nos deja una enseñanza maravillosa, cuando una persona siente que le falta “algo” en lo relacionado con su temor al Cielo o en el cumplimiento de la Torá y Sus preceptos, no debe apoyarse en otro para completar esta carencia, sino confiar en su propio deseo de retornar a las fuentes, gritando y reclamando: “¿por qué perderemos?”.

El Rebe agrega que la Torá nos ordena comportarnos así, cuando por medio de los miembros de la Gran Asamblea, se estableció que en el momento que un judío le pide a Di-s por sus necesidades en la plegaria, debe reclamar que la redención sea “rápidamente”, como dice: “Haz que el vástago de David, Tu servidor, florezca rápidamente… pues a Tu salvación ansiamos todo el día”, “Que nuestros ojos vean Tu retorno a Tzión!”.

No nos conformamos con hacer este pedido en una sola plegaria, sino que lo hacemos varias veces al día, todos los días!… el Pueblo de Israel pide y grita ¡“hasta cuando”! y es por medio de este ruego que la redención se acelera y llegará mucho más rápido que sin el mismo.