Rezos y Plegarias (II): El Vidui

“Akaviá Ben Mahalalel dice: Presta atención a tres cosas y no llegarás a pecar: sabe de dónde has venido, a dónde irás y ante Quien deberás rendir cuentas. ¿De dónde has venido? De una gota fétida. ¿Hacia dónde vas? A un lugar de polvo y gusanos. ¿Y ante Quién deberás rendir cuentas? Delante del Rey de Reyes, el Santo – bendito es Él” (Mishná Avot 3:1).

Si recuerdas esto, no tendrás razones para ser orgulloso y arrogante, y te privarás de la codicia y el honor. Pero si a pesar de todo has transgredido las leyes de la Torá, recuerda que siempre está la posibilidad del arrepentimiento, como está escrito: “Pues Yo no deseo la muerte del malvado – palabra de D’os – sino que retornen de vuestro camino y vivan” (Iejezkel -Ezequiel- 18:32).

Al entender esta Mishná, vemos que por nuestra condición de seres humanos, somos limitados y siempre existe la posibilidad de errar. Es por eso que el Todopoderoso – entendiendo nuestras limitaciones – nos dió la posibilidad de arrepentirnos de nuestros pecados.

Esta oportunidad del arrepentimiento nos es dada en general el mes de Elul, y en particular en los diez días de teshuvá que culminan en el sagrado día de Iom Kipur, en el cual se completa el Juicio Divino y se sella el veredicto de todo ser viviente.

Leyes y Costumbres del Vidui

El vidui (confesión) es una de las 613 mitzvot (preceptos) de la Torá, y esto es lo que escribe el Rambam (Rabí Moshé Ben Maimón, Maimónides, 1135 – 1205) en su libro Mishné Torá, al comienzo de las leyes de Teshuvá:

“Toda persona que transgredió un mandamiento de la Torá… con o sin voluntad, cuando se arrepienta de su transgresión está obligado a confesarse delante de D’os por lo que hizo, como está escrito: ‘Un hombre o una mujer cuando cometan alguna de todas las transgresiones que puede hacer el hombre… confesarán la transgresión que hicieron’ (Bamidbar -Números- 5:6-7)”.

Pero el vidui es sólo una parte del proceso de la teshuvá. Los tres requerimientos para completar el proceso son: resolver no volver a cometer ese pecado, arrepentirse por haberlo cometido y confesarse por él delante de D’os (y no de otra persona).

Es una obligación confesarse en el día de Iom Kipur así como también en la víspera del mismo. Sin embargo, el pueblo de Israel, por comprender la importancia del vidui, también acostumbró recitarlo durante todo el año, ya sea todos los días o algunas veces a la semana en los rezos de la mañana o de la tarde – acorde con la costumbre de cada congregación. Además, el vidui es recitado en los rezos de las selijot.

Realmente, respecto de la mitzvá del vidui alcanza con que la persona diga: “jatati, aviti, pashati” (he pecado sin intención, con intención, y también con la intención de revelarme en Tu contra), pero con el correr de las generaciones se fueron componiendo todo tipo de viduim (confesiones), que posteriormente fueron introducidos en los distintos libros de oraciones, y es por eso que hoy en día la costumbre de todo el pueblo de Israel es recitar varios viduim en el día de Iom Kipur.

Estos viduim fueron escritos siguiendo el orden del “alef bet” (el alfabeto hebreo) y en ellos son recordadas una gran cantidad de posibles transgresiones. Cabe notar que a pesar de que no hayamos cometido todas las transgresiones recordadas en el vidui, de todos modos tenemos permitido recitarlo en forma completa y no se considera que estamos mintiendo.

Al cumplir con esta importante mitzvá mediante la cual reconocemos delante del Creador del Mundo nuestros pecados, es sumamente importante que entendamos lo que estamos pidiendo y lo que estamos confesando delante de Él.

Además, si bien es cierto que el vidui que tenemos impreso en nuestros sidurim y majzorim (libros de oraciones) está escrito en plural y toda la congregación lo recita al mismo tiempo, es importante que cada uno se haga un tiempo dentro de la plegaria colectiva para su propio rezo, y por supuesto, para su propia confesión.

Un Comentario Sobre el Vidui

El comentario que a continuación presentaremos delante del lector, está basado en el libro “Jaié Adam” de Rabí Abraham Dantzig (1748 – 1820), y tiene por objeto ayudar a la comprensión del texto del vidui.

“Ashamnu, Bagadnu, Gazalnu, Dibarnu dofi, Heevinu, Vehirshanu, Zadnu, Jamasnu, Tafalnu shéker, Iaatznu ra, Kizavnu, Latznu, Maradnu, Niatznu, Sararnu, Avinu, Pashanu, Tzararnu, Kishinu óref, Rashanu, Shijatnu, Tiavnu, Tainu, Tiatanu”.

Ashamnu: De la palabra ashmá (culpa). El Rambán explicó que la palabra ashmá proviene a su vez de shemamá (vacío, desierto), pues el alma merecería quedarse así por todos los pecados cometidos.

Bagadnu: De la palabra beguidá (traición). Traicionamos al Santo – bendito es Él, pues a pesar de que Él nos dió todo lo que necesitamos para seguir viviendo, nosotros no Le devolvimos nada a cambio del bien que recibimos; y también traicionamos a nuestros compañeros y amigos.

Gazalnu: De la palabra guézel (robo). Tomamos cosas sin pedir permiso o sin pagar por su valor. Robamos el tiempo de descanso de nuestros compañeros al despertarlos.

Dibarnu dofi: Hablamos con maldad. La palabra dofi también puede ser interpretada como si proviniera de las palabras du pe (dos bocas), y es como si dijéramos que hemos hablado falsamente y con doble sentido, como si tuviéramos una boca junto a los labios (lo que decimos) y otra junto al corazón (lo que pensamos). Hablamos en forma no clara – causando malentendidos entre las personas. Hablamos cosas sin sentido; hablamos mal de nuestros compañeros causándoles daños materiales, físicos y emocionales. Mentimos; engañamos; fuimos desvergonzados; hablamos sobre cosas prohibidas en shabat y fiestas.

Heevinu: De la palabra ivut (deformación de lo que era recto). Provocamos que lo que era recto se deforme.

Vehirshanu: De la palabra rashá (malvado). Provocamos que otros sean malvados.

Zadnu: De la palabra zadón (a propósito). Pecamos con intención.

Jamasnu: De la palabra jamás. Este término significa apropiarse de algo de una manera incorrecta. Por ejemplo: si a pesar de que alguien pagó por algún objeto determinado lo que realmente valía, o incluso más de su valor, pero su dueño no deseaba venderlo y esa persona lo obligó a vendérselo, eso se llama jamás.

Tafalnu shéker: Nos juntamos con la mentira. Nos relacionamos con gente malvada, con mentirosos y engañadores. El hecho de juntarse con esa clase de gente es un pecado, por la mala influencia que podemos recibir de ellos.

Iaatznu ra: Dimos malos consejos.

Kizavnu: Mentimos. Mentimos con o sin necesidad.

Latznu: De la palabra latzón (burla). Nos hemos burlado de las cosas que deberíamos haberlas tomado en serio.

Maradnu: De la palabra méred (revolución). Hay quien transgrede un mandamiento o no cumple algo, porque su iétzer hará (instinto del mal) se apoderó de él en ese momento y él peca para satisfacer sus deseos de placer, pero aquel que se revela hace algo mucho más grave, pues no sólo que transgredió una prohibición, sino que lo hizo porque no cree en esa prohibición.

Niatznu: Provocamos a D’os. Mediante nuestros pecados hemos provocado Su enojo.

Sararnu: Del verbo lasur (desviarse). Nos desviamos y nos apartamos del camino de D’os al no cumplir con Su voluntad.

Avinu: Hicimos cosas malas para satisfacer nuestros deseos.

Pashanu: Nos revelamos. No quisimos reconocer la verdad de la Torá y no quisimos cumplir con las mitzvot.

Tzararnu: Hicimos cosas malas en contra de nuestros compañeros.

Kishinu óref: Endurecimos nuestra nuca. Fuimos tercos y a pesar de que entendimos que somos castigados por D’os por haber transgredido Su palabra, no nos arrepentimos y quisimos entender que todo es por casualidad.

Rashanu: De la palabra rashá (malvado). Hemos hecho acciones por las cuales somos considerados malvados, por ejemplo: golpeamos a nuestro prójimo, robamos públicamente o en oculto.

Shijatnu: Nos hemos corrompido. Hemos sido corruptos a través de la idolatría y todo lo relacionado con relaciones prohibidas o acciones inmorales. Nos enojamos y nos privamos de dar tzedaká (caridad).

Tiavnu: Hemos hecho cosas que nos hicieron abominables. Cometimos abominaciones, idolatría, comimos cprohibidas.

Tainu: Nos descarriamos del camino.

Tiatanu: Provocamos que nos hayas abandonado (a causa de nuestros pecados).

Sea Su Voluntad aceptar nuestro sincero arrepentimiento

Rezos y Plegarias (I): El Significado de las Selijot

El Significado de las Selijot

En los días anteriores a Rosh Hashaná, así como en los Diez Días de Teshuvá y en Iom Kipur, todos los judíos alrededor del mundo recitan las “selijot”. Las selijot son un conjunto especial de rezos y súplicas de perdón, y la importancia de su recitado aparece en el Midrash (Tana Debe Eliahu Zutá, c. 23):

“El rey David sabía que en el futuro el Sagrado Templo sería destruido y las ofrendas dejarían de ser ofrecidas a causa de los pecados del pueblo judío. El rey David estaba preocupado por no saber cómo los judíos obtendrían la expiación por sus pecados. D’os le dijo al rey David: Cuando el pueblo judío soporte penurias como consecuencia de sus pecados, que reciten ante Mí las selijot (cuya parte esencial son los 13 atributos de misericordia) y Yo les contestaré”.

Las selijot son como una introducción necesaria en un proceso de teshuvá (arrepentimiento) que se va haciendo cada vez más intenso. La palabra “selijá” significa perdón. Por cuanto que no hemos explotado al máximo nuestro potencial el año pasado, necesitamos pedirle a D’os que vea nuestros defectos previos, mientras que nos dedicamos a hacer el máximo esfuerzo el año entrante. Los Sabios compusieron las selijot para encaminarnos por el camino correcto que nos llevará a pedir perdón y a hacer teshuvá.

Los 13 Atributos de Misericordia

El rezo de las selijot está basado principalmente en los “13 atributos de misericordia”, y es por eso que en las selijot los 13 atributos son repetidos varias veces en voz alta. Pero, ¿qué son estos 13 atributos y de dónde aprendemos que existen?

Después del pecado del becerro de oro, D’os habló a Moshé acerca de las consecuencias que traería el pecado cometido por el pueblo y Moshé le pidió a D’os que le explique el sistema por medio del cual Él se relaciona con el mundo. La respuesta de D’os, en Exodo 34:6-7, forma la base de los 13 atributos de misericordia:

“Y pasó Adona-i delante de él, y proclamo: Adona-i; Adona-i; D’os misericordioso y clemente; no se enoja rápido; y tiene gran benevolencia y verdad; guarda la benevolencia para miles (de generaciones); perdona la transgresión, la rebeldía y el pecado; y absuelve…”.

Estos versículos describen las 13 maneras en que D’os es misericordioso con nosotros. D’os ve cualquier posibilidad para darnos una oportunidad de crecer y acercarnos a Él. Por ejemplo: a veces D’os tiene misericordia amándonos; otras veces, tardando en mostrar su enojo; otras veces, perdonando el pecado. Y así se comporta con nosotros en cada caso, mostrándose a Sí Mismo como un D’os que nos ama. D’os nos ama y quiere perdonarnos.

Estos 13 atributos de misericordia revelan los principios ocultos por medio de los cuales D’os dirige Su mundo, y Moshé vió el nivel máximo de conocimiento de D’os que un ser humano puede esperar ver: los 13 atributos.

Los 13 Atributos y el Perdón

El Talmud (Rosh Hashaná 17b) describe lo siguiente:

“D’os se vistió con un talit alrededor de Él – así como hace el jazán de la congregación – y le enseñó a Moshé el orden del rezo (de los 13 atributos). D’os le dijo: Cada vez que el pueblo judío peque, diles que hagan este servicio delante de Mí y Yo los perdonaré… Rabí Iehudá dijo: Un pacto ha sido concertado respecto de los 13 atributos. Cualquier judío que los invoque no se irá con las manos vacías; como está dicho: ‘He aquí que Yo concierto un pacto’ (Shemot 34)”.

Muchas veces, después de hacer una transgresión, es muy difícil regresar a D’os. Nos sentimos muy distanciados. Sentimos que D’os nunca querrá aceptarnos nuevamente.

En cierto nivel, cuando tenemos esos pensamientos, nos estamos olvidando de la esencia de D’os. Nuestras emociones nos llevan a creer que D’os es cruel y que está distante de nosotros, y por lo tanto no podemos regresar a Él. Pero el rezo de las selijot es una gran oportunidad para hacer realidad muchas de las emociones que queremos expresar y no sabemos cómo. Por medio de los 13 atributos, recordamos que D’os es un D’os amable, generoso y misericordioso. No importa en qué nivel estemos, D’os nos quiere de regreso y va a extender Sus manos de diferentes maneras para recibirnos. D’os ha hecho un pacto. Un acuerdo obligatorio: “Nadie se quedará con las manos vacías”.

Si quieres usar esta increíble herramienta, la oportunidad está frente a ti. Este año, aprende a utilizar las selijot y vas a sentir la poderosa diferencia que provocará en tu proceso de teshuvá.

Nota: Las selijot deben ser recitadas junto con un minián (10 hombres judíos de más de 13 años). Una persona que recita las selijot individualmente no debe decir los 13 atributos de misericordia y las súplicas en Arameo.