Rosh Jodesh IYAR 5773 (10 y 11 de Abril de 2013).Un mes para crecer

iyarComenzamos a vivir el mes de , el mes de la constelación de Tauro, un mes que dentro del calendario hebreo no presenta festividades de la talla de su mes antecesor, sin embargo, sus días llevan impresos la marca energética de acontecimientos por demás sorprendentes en el relato bíblico, además de la diaria y consecutiva “Cuenta del Omer” que se inicia la segunda noche de Pesaj en el mes de Nisan / Aries y se continua hasta Sivan / Géminis, durante 49 días que atraviesan todo el mes de Iyar / Tauro, concluyendo con la vibrante entrega de la Torá al pie del Monte Sinaí.

Nuestro objetivo a la hora de escribir estas líne as es intentar abrir algo del contenido energético del mes, que nos permita habitar el tiempo con mas conciencia.

Partimos de la base esencial que estamos aquí en este mundo para cumplir una tarea [la cual hemos olvidado] y de la que, en el mejor de los casos, nos quedan rastros que generan cierto malestar existencial todo el tiempo que no tomamos conciencia de ese tesoro olvidado y lo ejercemos en nuestra vida cotidiana. Movidos por ese malestar es que muchos buscamos en el tiempo alguna pista que nos oriente en el camino.

Y hablando de caminos, precisamente Iyar / Tauro tiene al respecto para decirnos.

Iyar es el segundo mes del año, la segunda constelación de la rueda astrológica, y como tal no puede verse desligado del mes que lo precede ni del que le continua, dado que juntos conforman el primer trío del año, el primer proceso que se inicia en Nisan y halla su punto máximo en la noche de Pesaj con salida de Egipto y tendrá como corolario la Entrega de la Torá en el mes de Sivan.

Acabamos de salir del mes de Nisan, un mes de energía radiante, la energía del elemento fuego [1], signado por los milagros [Nisan se relaciona con la palabra nes: milagro] que se revelaron por primera vez durante la Salida de Egipto y la partición del mar y cuya fuerza se reedita cada año durante ese tiempo. Mas luego de esa irrupción de energía que los sabios nos enseñan que proviene de la cualidad –Sefirá– de Jesed [2], los mismos sabios nos aclaran que esa energía se retira, y la Torá ahora nos pide que comencemos un trabajo exhaustivo, la cuenta del Omer, cada noche, durante 49 días, un proceso que requiere de nuestra parte compromiso, disciplina, y continuidad, además de rigurosidad si es que se pretende, además  de contar, trabajar en corregir los aspectos que la sabiduría mística de la Torá nos propone en este tiempo.

La inspiración y el optimismo del fuego de Nisan se retira, y se abre paso el mes de Iyar, cuyo  elemento esencial es la tierra, y nos invita a trabajar sobre nosotros mismos, nuestra parcela de tierra, para integrar esa energía que recibimos como regalo en Nisan / Aries, y hacerla completamente nuestra.

¿Por qué Iyar / Tauro se encuentra totalmente imbuido en el trabajo espiritual de la cuenta del Omer?

Vamos a citar una de las fuentes místicas de Israel, el Sefer Yetzira, para mostrar, aunque en un lenguaje hermético para nuestro entendimiento, las correlaciones especificas del mes de Iyar, en la búsqueda de elementos que nos permitan comprender la tarea propuesta para este mes.

 Textualmente según consta en la maravillosa traducción del Rab Aryeh Kaplan:

“Hizo a la [letra] vav reinar sobre el pensamiento
y le ciñó una corona
y combinó una con otra y con ellas formó a

Tauro en el UniversoIyar en el añoY el riñón derecho en el alma femenina y masculina” [3]

 La letra vav, el pensamiento, Tauro [el signo del Toro], Iyar y el riñón.

Con estos elementos en mente intentemos relacionarlos.

 Este mes nos invita a trabajar sobre el pensamiento, a través de la búsqueda de la verdad, función asociada al riñón que filtra las impurezas de la sangre, y nos permite una vida “pura / verdadera”. Mediante la introspección del pensamiento podemos “revisar” las diferentes facetas de nuestra vida y nuestro comportamiento, tal como lo propone la Sefirat HaOmer, y decidir modificar aquello que podamos, en virtud del buen consejo interior [que proviene de la función psicológica asociada al riñón].

El trabajo es riguroso, tal como nos enseña el animal relacionado con el mes, el toro [en hebreo shor] quien no corre libre a su antojo por los campos, sino que es utilizado, dada su fortaleza y capacidad de resistencia y perseverancia, para trabajar sostenidamente la tierra y prepararla para la siembra y posterior cosecha.

 La letra vav relacionada con el mes de Iyar sirve en el lenguaje hebreo para unir dos palabras, conceptos, al igual que la letra ´y´ en nuestro español, y nos muestra que de la misma manera el mes de Iyar une el proceso iniciado en Nisan con la entrega de la Torá en el mes siguiente.

El valor numerológico de la letra vav es 6, relacionado con las 6 sefirot / atributos que están implícitas en la cuenta del Omer, a saber [4]:

Jesed/ bondad, Guevurá / justicia, disciplinaTiferet / armonía, Netzaj / persistencia, dominio, Hod / humildad, esplendor y Yesod / fundamento, cohesión, y cuyo trabajo interrelacionado cada día, vera sus frutos en la conclusión de la 7ma semana, y la 7ma sefira: Maljut / nobleza,  soberanía, liderazgo.

 Es muy difícil crecer solo por iniciativa propia, por lo tanto esta energía y la propuesta del Omer nos trazan un mapa a recorrer; un tiempo maravilloso para crecer, para prepararse espiritualmente para recibir la Torá en el mes de Sivan / Géminis.

 Para concluir, la razón por la cual todo el mes de Iyar esta contenido en la cuenta del Omer es entre otras cosas, debido a que su energía nos favorece, nos posibilita los elementos necesarios para dicha tarea.

No se crece por pura inspiración [Nisan]l; no hay sabiduría ni crecimiento espiritual posible sin atravesar un proceso, que tal como la cualidad de la energía del mes, la tierra, implica concentración, y también ocultamiento. Cuanto más estemos dispuestos a vivir ese proceso, y  delinear su sendero con un plan de trabajo sobre nosotros mismos, mayor serán , bezrat H”, los resultados que obtendremos.

Un mes optimo para crecer, deliberadamente, paso a paso,

Cada día cuenta.

 1- Tal como lo cita Maimonides “Los cuatro elementos, que son el fuego, el aire, el agua y la tierra, son los fundamentos de todos lo seres creados que se hallan debajo del firmamento .Todos los seres existentes, el hombre, los animales, las aves, los reptiles y los peces, así como los vegetales, los minerales, las joyas y perlas, y el resto de los materiales de construcción como también los montes y las parcelas. Todo lo existente está formado de materia compuesta de estos cuatro elementos. Resulta, que todos los entes, que se hallan debajo del firmamento, fuera de estos cuatro elementos, se componen de materia y forma. Siendo la materia de ellos un compuesto de estos cuatro elementos, no obstante cada uno de estos elementos no está formado sino de materia y forma…”

Otras referencias sobre los 4 elementos:

 http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=463

 2- Ver referencias sobre las sefirot en la sección Ascendiendo

bajo el titulo Aprendiendo las Sefirot
Sobre Jesed en particular:
 
3- Sefer Yetzira, Cap. 5:7. Traducción al español del Rabino Aryeh Kaplan
4- Traducción tomada de material de clases de Ben Itzjak

http://www.tora.org.ar

 

Rosh Jodesh Nisan 5772. SABADO 24 DE MARZO DE 2012

El Talmud (Rosh HaShaná 10 b-11 a) cita dos opiniones como fecha de la creación del universo por parte de Di-s: de acuerdo con Rabí Eliezer: “El mundo fue creado en Tishrei” (es decir, el sexto día de la creación —el día en que Adán y Eva fueron creados —fue el 1 de Tishrei, celebrado cada año como Rosh HaShaná); de acuerdo con Rabí Iehoshúa: “El mundo fue creado en Nisan”. Como fue interpretado por los Cabalistas y los maestros Jasídicos, el significado profundo de estas dos opiniones es que el mundo físico fue creado en Tishrei, mientras que el “pensamiento” o idea de la creación fue creado en el mes de Nisan.

De acuerdo con el Talmud, los tres Patriarcas del pueblo judío —Abraham (1813-1638 AEC), Isaac (1713-1533 AEC) y Jacob (1653-1506 AEC) —nacieron y murieron en el mes de Nisan.

El primero de Nisan del año 2448 desde la creación (1313 AEC —dos semanas antes del Éxodo), Di-s mostró a Moshé la luna nueva y le dijo “Cuando veas la luna así, santifica [el nuevo mes]”. Esto fue anunciado en el primer mes judío, y comenzó de esta forma el calendario que los judíos han seguido desde entonces.

En el día octavo, tras una práctica de 7 días y un período de iniciación, el Mishkán móvil (“Tabernáculo” o “Santuario”) construido por los Hijos de Israel en el desierto de Sinai fue erigido, Aarón y sus hijos comenzaron a oficiar como sacerdotes, y la Presencia Divina vino a morar en el Mishkán; fueron traídas ofrendas especiales, incluyendo una serie de dones de Najshon ben Aminadav, el Príncipe de la Tribu de Judá (ofrendas similares fueron traídas durante los siguientes doce días por las otras tribus de Israel).

Una mitzvá especial que sólo se puede cumplir una vez al año, es recitar la berajá (“bendición” o plegaria) hecha al ver árboles frutales en flor: Bendito eres Tú, Di-s, nuestro Di-s, Rey del universo, que no deja que nada falte en Su mundo, y ha creado en él buenas criaturas y buenos árboles con las cuales da placer a la gente. Hoy es la primera oportunidad de decir esta bendición, pero puede ser hecho en cualquier momento durante el mes de Nisan (denominado en la Torá como el “mes de la primavera). Muchos visitan los jardines botánicos durante esta época, para así encontrar la oportunidad de observar esta hermosa mitzvá.

Birkat Hailanot – La bendición de los árboles

En el mes de Nisan se acostumbra a bendecir a los árboles, hay quienes los hacen en Rosh Jodesh (1° de Nisan) y hay quienes acostumbran a hacerlo en Jol Hamoed (días intermedios) Pesaj, cuando se reúne un gran público, engalanados con vestimentas festivas. Si no logró hacerlo podrá recitar la bendición durante todo el mes de Nisan, si pasó Nisan bendecirá sin mencionar el nombre de HaShem.

La bendición se hará frente a dos árboles frutales o más, no injertados. Si es posible la recitará fuera de la ciudad como cita el Talmud (Brajot 43) “El que sale en los días de Nisan (mes de Primavera) y ve árboles floridos dice: ‘Bendito el que no deja que falte nada en su mundo y creó en él bellos seres y bellos árboles, para placer de los hombres’”.

Hará lo posible para recitar la bendición en presencia de diez personas. No se bendecirá en Shabat ni en Iom Tov.

Según los Sabios de la Cabalá, en ésta bendición reside un Gran Tikún para el alma de los fallecidos, y especialmente por aquellos que perdieron un padre o una madre después de finalizar la ceremonia, bién hará, si aparta dinero para Tzedaká, dirá la siguiente bendición:

בָּרוּךְ אַתָּה יְהוָה אֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם. שֶׁלֹּא חִסַּר בָּעוֹלָמוֹ כְּלוּם וּבָרָא בוֹ בְּרִיוֹת טוֹבוֹת וְאִילָנוֹת טוֹבוֹת לְהַנּוֹת (נ”א לֵיהָנוֹת) בָּהֶם בְּנֵי אָדָם:

Baruj Ata Adon-ay Elo-henu Melej HaOlam, Shelo Jisar Beolamo Klum, Ubará Bo briot Tovot Veilanot Tovot Lehanot Bahem Bnei-Adam

Bendito eres Tú, D-s nuestro, Rey del Universo, que no deja que falte nada en su mundo, y que Creó bellos seres y bellos árboles para placer de los hombres.

שִׁיר הַמַּעֲלוֹת לְדָוִד שָׂמַחְתִּי בְּאֹמְרִים לִי בֵּית יְהוָה נֵלֵךְ:
עֹמְדוֹת הָיוּ רַגְלֵינוּ בִּשְׁעָרַיִךְ יְרוּשָׁלָםִ:
יְרוּשָׁלַםִ הַבְּנוּיָה כְּעִיר שֶׁחֻבְּרָה לָהּ יַחְדָּו:
שֶׁשָּׁם עָלוּ שְׁבָטִים שִׁבְטֵי יָהּ עֵדוּת לְיִשְׂרָאֵל לְהוֹדוֹת לְשֵׁם יְהוָה:
כִּי שָׁמָּה יָשְׁבוּ כִסְאוֹת לְמִשְׁפָּט כִּסְאוֹת לְבֵית דָּוִד:
שַׁאֲלוּשְׁלוֹם יְרוּשָׁלָםִ יִשְׁלָיוּ אֹהֲבָיִךְ:
יְהִי שָׁלוֹם בְּחֵילֵךְ שַׁלְוָה בְּאַרְמְנוֹתָיִךְ:
לְמַעַןאַחַי וְרֵעָי אֲדַבְּרָה נָּא שָׁלוֹם בָּךְ:
לְמַעַן בֵּית יְהוָה אֱלֹהֵינוּ אֲבַקְשָׁה טוֹב לָךְ:
שִׁיר הַמַּעֲלוֹת אַשְׁרֵי כָּל יְרֵא יְהוָה הַהֹלֵךְ בִּדְרָכָיו:
יְגִיעַ כַּפֶּיךָ כִּי תֹאכֵל אַשְׁרֶיךָ וְטוֹב לָךְ:
אֶשְׁתְּךָ כְּגֶפֶן פֹּרִיָּה בְּיַרְכְּתֵי בֵיתֶךָ בָּנֶיךָ כִּשְׁתִילֵי זֵיתִים סָבִיב לְשֻׁלְחָנֶךָ:
הִנֵּה כִּי כֵן יְבֹרַךְ גָּבֶר יְרֵא יְהוָה:
יְבָרֶכְךָ יְהוָה מִצִּיּוֹן וּרְאֵה בְּטוּב יְרוּשָׁלָםִ כֹּל יְמֵי חַיֶּיךָ: וּרְאֵה בָנִים לְבָנֶיךָ שָׁלוֹם עַל יִשְׂרָאֵל:

Shir Hamaalot LeDavid, Samajti Beomrim Li Beit – Adon-ay Nelej. Omdot Hayu Ragleinu Bishearaij Ierushalaim.
Ierushalaim Habenuya Keir Shejubra La Iajdav.
Shesham Alu Shvatim, Shivtei I-á Edut Le Israel Lehodot Leshem Adon-ay.
Ki Shama Iashvu Jishot Lemispat, Kisot LeBeit David Shaulú Shlom Ierushalaim Ishlaiu Ohavaij Iehi Shalom Bejeilej Shalva Be Armenotaij Lemaan Beit Adon-ay Elo-henu Avaksha Tov Laj.
Shir Hamaalot, Ashrei Kol Yere Adon-ay Haolej Bidrajav. Yeguía Kapeja Ki Tojel Ashreja Vetov Laj. Eshteja Keguefen Poria Be Yarkete Beiteja, Baneja Kishtilei Zeitim Saviv Leshuljaneja.
Hine Ki Jen Yevoraj Guever Yere Adon-ay Yebarejeja Adon-ay Mitzión, Uree Betuv Ierushalaim Kol Iemei Jaieja. Uree Banim Lebaneja Shalom Al Israel

De David. Yo me alegré cuando me decían “¡Vamos a la casa del Señor!”
(Y he aquí) nuestros pies están ya plantados dentro de tus puertas, ¡oh Ierushalaim!
¡Ierushaim la edificada como ciudad bien unida entre sí, a donde suben las tribus, las tribus de Yah, como testimonio a Israel, para dar gracias al Nombre del Señor!
¡Porque allí están colocados tronos para juicio, tronos de la casa de David!
¡Orad por la paz de Yerushalim! ¡Gocen de paz los que te aman!
¡Sea la paz dentro de tus fortificados muros, el sosiego dentro de tus palacios!
Por amor de mis hermanos y compañeros, oraré por tu paz!
¡A causa de la casa del Señor nuestro D-s, procuraré tu bien!
Bienaventurado todo aquel que teme al Señor, que anda en Sus caminos.
Cuando comieres del trabajo de tus manos, bien aventurado serás, y bien te irá.
Tu mujer será como parra prolífera en el interior de tu casa, tus hijos, como retoños de olivo, alrededor de tu mesa.
He aquí que así será bendecido el hombre que teme al Señor.
Te bendiga el Señor desde Zión, y veas la prosperidad de Ierushalaim todos los días de tu vida; y veas a los hijos de Tus hijos!
¡Sea la paz sobre Israel!

Comenzando el día de Rosh Jodesh, y hasta el 13 de Nisan, recitamos tres versículos (de Números, capítulo 7) que describen las ofrendas hechas por los “príncipes” (nesiim) de las 12 tribus de Israel (ver “El Mishkán inaugurado”). Hoy leemos el donativo traído por Najshon ben Aminadav, el nasí de la tribu de Judá en esta fecha. Mañana leemos sobre el donativo de Isasjar, y así para las 12 tribus. El 13 de Nisan leemos las instrucciones de Di-s a Aarón con respecto al encendido de la menorá, que representa la participación de la tribu sacerdotal de Levi.

A continuación de los versículos del ‘Nasí’ del día recitamos una corta plegaria en la que decimos: “… si yo, Tu siervo, soy de la tribu de…. Cuya sección del Nasí he leído hoy en Tu Torá, que las chispas y santas luminarias que están incluidas en la santidad de esta tribu brillen para mi, para darme comprensión e inteligencia en Tu Torá y en mi temor de Ti, para hacer Tu voluntad todos los días de mi vida…”.

http://torahdesdebarranquilla.blogspot.com.es

JODESH ADAR TOV MBORAJ חודש טוב ומבורך לכולם


“mishenijnas be Adar marbim be simja”
“cuando comienza el mes de Adar aumentamos en alegrias”

SHABAT SHALOM veJODESH TOV

ROSH JODESH TAMUZ 5771 (2 Y 3 DE JULIO DE 2011)

Rosh Jodeh Tamuz este 5771 comienza con el inicio del Shabat y finaliza al anochecer del Domingo 03 de julio de 2011.

Mensaje del Rabino Ginsburgh:Tamuz según el Sefer Ietzirá.El Mes de Tamuz

De acuerdo con el Sefer Ietzirá, cada mes del año judío tiene una letra del alfabeto hebreo, un signo del zodíaco, una de las doce tribus de Israel, un sentido, y un órgano controlador del cuerpo que le corresponde.

Con el mes de Tamuz empieza la “estación” (tkufá) del verano. Los tres meses de esta estación son: Tamuz, Av y Elul y corresponden a las tres tribus del campamento de Reuben (Reuben, Shimón y Gad), que estaban ubicadas al sur.

Tamuz es el mes del pecado del becerro de oro, que dio lugar al rompimiento de las Tablas. En ese día, el 17 de Tamuz, comienza el período de tres semanas (hasta el 9 de Av), que conmemora la destrucción del Santo Templo de Jerusalem.

Este, es el mes en que los espías que Moisés envió recorrieron todo Israel para ver la tierra e informar al pueblo, regresando la víspera del 9 de Av).

Color: Naranja

Letra: Jet.

La forma de la letra Jet está compuesta de las dos letras anteriores del alef-beit, la vav y la zain, que corresponden a los dos meses previos, los meses de Iar y de Sivan. Estas letras están conectadas en la parte superior por un “puente” delgado. Con relación al sentido de la vista, la forma de la jet representa la dinámica de la luz espiritual, emitida por los ojos (la vav) y la luz física, que vuelve del objeto observado a los ojos (la zain).

La palabra Tamuz se lee en hebreo: “tam” – “vav zain”. Tam significa “conecta”. De este modo, leemos en la palabra Tamuz “conecta” – “vav zayin”. La unión de estas dos letras forman la letra jet.

Mazal: Sartán (Cáncer- el cangrejo).

Uno de los significados de la raíz del término sartán, seret, es en general: “cinta”. En particular (en el hebreo moderno), una cinta de “película” (un film).

El significado espiritual referente al sentido visual propio del mes de Tamuz es la capacidad de “entrever” la realidad física para vislumbrar su origen Divina. De acuerdo con este pensamiento, se entiende que la palabra sartán está compuesta por dos palabras: sar y tan, que literalmente significan: “dejar de lado el cuerpo” (para revelar el alma), es decir sacar la “cáscara” externa de la realidad ( a través del poder de la visión profunda) para revelar el “fruto” y la fuerza vital de la realidad interna.

Tribu: Reubén.

El nombre Reubén viene de la raíz “ver”, el sentido correspondiente al mes de Tamuz.

La piedra preciosa correspondiente a la tribu de Reubén en el pectoral del sumo sacerdote es el odem, el rubí, que debido a su fuerte color rojo (odem significa rojo) es la piedra más llamativa.

El rojo es el más seductor de los colores, lo que implica tanto la caída del hombre (en hebreo odem (rojo) se escribe igual que adam (hombre)), como en el pecado del becerro de oro o la elevación y rectificación últimas del hombre con la llegada del Mashíaj.

Sentido: La vista.

El verano (el período de Tamuz) representa las “vacaciones” de los ojos. Es el tiempo en que uno tiene que “cubrir” sus ojos para ver sólo aquello que es recatado y bueno (en el mundo en general y en particular en el prójimo). La capacidad de cuidar y enfocar la vista correctamente conduce a la rectificación del “sentido” visual.

Al final de la bendición de Moisés a Israel dijo (Deuteronomio 33:28): “betaj badad ein Iaacov” (confiado y apartado está el ojo de Iaacov). La palabra betaj, “confiado” es el acrónimo de tres palabras: brajá tov jaim, bendición, bien y vida. Estos son los tres puntos centrales para rectificar la vista, como está dicho (Deuteronomio 11:26): “Mira que pongo delante de vosotros hoy la bendición y la maldición. La bendición,…” y posteriormente (Deuteronomio 30:15-19): “Mira que pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal… escoge, pues, la vida”. Con respecto a estos tres conceptos (brajá tov jaim) la persona debe entrenar a los ojos (tanto física como espiritualmente) para ver sólo la dimensión positiva interna de la realidad y no centrarse en la realidad externa, la “cáscara” negativa.

Este es el significado de “confiado y apartado está el ojo de Iaacov”. El sentido del ojo judío (“el ojo de Iaacov”) es exclusivamente para ver (“sólo”) lo que es digno de “confianza”: La bendición, el bien y la vida que Di-s otorga.

Miembro dominante: La mano derecha.

En general, la mano derecha y su dedo índice, en particular, sirven para dirigir y enfocar la vista.

Cuando se leen los rollos de la Torá, es costumbre señalar cada palabra con un “dedo” de plata. Es costumbre también usar la mano derecha para hacer señales y así indicarle al que lee la Torá la entonación musical.

El novio le coloca el anillo matrimonial a la novia en el dedo índice de la mano derecha. Esta acción eleva a la pareja al nivel de “mi paloma” (Cantar de los Cantares 5:2), lo que refleja la expresión intensa de amor trasmitida por la contemplación incesante de los ojos de ambos (que tornan los ojos rojos como el rubí): “Tus ojos son como palomas” (Cantar de los Cantares 5:1).

El valor de la caída

Comprendiendo la presencia del mal en el mundo Extraído y adaptado de “El calendario cabalístico del mes de Tamuz” de Ben Itzjak.

Aquel que alcanzó en su vida alguna cima o logro realmente importante y esencial, conoce la diferencia abismal que existe entre el acto de llegar y el acto de permanecer en el máximo nivel. Se podría afirmar que se trata con certeza de dos sabidurías distintas, dos artes separados: alcanzar el objetivo, la cima, el propósito y además lograr permanecer en las alturas.

No nos engañemos: no es fácil llegar a la cima, aunque mucho más difícil y complejo es mantener el nivel de excelencia.

Y el mismo relato bíblico no deja lugar a dudas. Israel sale de Egipto, atraviesa el desierto, llega hasta el Monte Sinaí y recibe la Torá.

No obstante, precisamente el tiempo de máxima elevación se transforma de un momento a otro en la caída más violenta, en la pérdida más feroz, en el descenso espiritual más intenso posible.
En su punto de máximo nivel, Israel construye el becerro de oro.
En el lenguaje maravilloso de los sabios: la novia traiciona al novio estando aún bajo el palio nupcial.

Y cualquier persona despierta sentirá que un interrogante lo acosa y lo carcome por dentro: ¿el mismo pueblo que salió de Egipto es el que en pocos días construyó un becerro para idolatrar? ¿La misma gente que vio con sus propios ojos cómo las diez plagas golpeaban a Egipto y cómo el mar se abría, llegó a tramar semejante traición a Moisés y al Creador?. Increíble, incomprensible. Inclusive doloroso. ¿Puede acaso un pueblo tener tan corta memoria?

Intentemos comprender.

¿Para qué crea D-os el mal? ¿Por qué es tan necesario que además acompañe al hombre en su paso por la vida?

El gran cabalista Rabí Jaim Moshé Luzzatto, lo explica con absoluta claridad en varias de sus obras clásicas -Derej Hashem, Daat Tevunot-. Intentaremos resumir sus conceptos en pocas líneas.

El hombre fue creado y puesto en este mundo para ser beneficiado, ya que la esencia divina es el Bien absoluto. Por lo tanto, se le otorga el libre albedrío y se lo coloca en un escenario en el cual la persona puede ser recompensada por sus actos. Sin embargo, si el hombre no tuviese ningún obstáculo, si ninguna fuerza se le opusiese, entonces más que una recompensa recibiría un obsequio, lo cual, y tal como lo expresan los sabios místicos, sería como comer del “pan de la vergüenza”. ¿Por qué? Pues tal regalo avergonzaría profundamente a la persona tal como el necesitado se avergüenza de observar a los ojos de su benefactor. Además, todo aquello que recibimos por obsequio nos llega desde afuera, del mundo exterior, y jamás llegamos realmente qa convertirlo en parte de nuestro ser. Un regalo siempre lleva el nombre de aquel que nos lo obsequió, mientras que lo que ganamos y obtenemos con nuestro propio esfuerzo nos pertenece de modo esencial. Por estas razones, explica el cabalista, el Mal viene a cumplir un papel vital: permitir el trabajo del hombre, que, al superarlo, recibe una recompensa divina como producto de su propio esfuerzo, y como resultado de la correcta utilización de su libre albedrío.

EL Maharal de Praga, ese gigante espiritual, explica en varios pasajes de su magnífica obra que el Mal Instinto -representante de las fuerzas espirituales negativas- ataca al hombre precisamente cuando este supera la mediocridad y sobresale. Todo el tiempo que el individuo se mantiene dentro de niveles más comunes, más mediocres, entonces el Mal Instinto simplemente no se preocupa de él y lo deja hacer y actuar libremente. Mas cuando la persona crece, se supera y comienza a trabajar en aras de minimizar la presencia del Mal en el mundo, entonces el Mal Insitinto lo ataca con toda su fuerza.

Esta es la razón -explica el Maharal- por la cual Israel, en su punto de máxima elevación espiritual, se inclina a la construcción del becerro de oro.

La profunda explicación del sabio de Praga también nos sirve para entender por qué tantos hombres al llegar cimas importantes en sus vidas, se corrompen y desvían.

Uno de los sabios pensadores más brillantes de la historia de Israel, Rabeinu Tzadok Hacohen, se ocupa en varias partes de su obra de revalorizar precisamente la caída y el descenso de la persona. Este gigante espiritual nos revela que el camino natural de la persona es ascender, alcanzar un determinado punto, una cima individual, para después descender nuevamente y comenzar la tarea de ascenso buscando y aspirando nuevos logros. ¿acaso esto significa que necesariamente la persona deberá caer en su camino ascendente? ?Y la respuesta del cabalista es positiva, y mucho más aún: el ascenso posterior es directamente proporcional a la profundidad de la caída precedente.

En nuestro modo superficial de entender la realidad, categorizamos el ascenso como positivo, y al descenso y a la caída como negativos. Lo bueno -el ascenso-se detiene e interrumpe, para dar lugar a lo malo y decadente -el descenso y la caída. No obstante, y tal como lo enseña el sabio, el ascenso y la caída pueden entenderse también de un modo más profundo como dos elementos necesarios de un proceso de crecimiento y desarrollo espiritual.

El Mal constituye un elemento esencial en la historia de la humanidad, y es el elemento divino que permite al hombre trabajar y superarse, Es cierto, el Mal provoca la caída del hombre, mas el descenso posibilita a la persona profundizar en el acto de vivir, alcanzar mayores niveles de comprensión y fortificar su persona para los tiempos venideros.

Debemos cambiar nuestra concepción acerca del Mal hasta poder afirmar sin titubeos que el Mal es un bien que no entendemos.

A un nivel superficial no lo entendemos, mas cuando profundizamos, cuando estudiamos, cuando reflexionamos, rápidamente descubrimos que una vida sin grietas ni quebrantos sería un paso monótono por el tiempo, una vida sin trabajo, sin superación, una vida regalada y carente de sentido.

Ben Itzjak

Según lo expresan nuestros libros de sabiduria, el mes de Tamuz que se corresponde con el signo de Cancer esta ligado con el poder de la vista.
En la simbologia mistica, los ojos representan la fuente de información y contacto con la realidad, mientras que la boca expresa la traducción de tal relacion en ideas y palabras.

No sorprende entonces que la palabra bíblica para denominar una fuente de agua sea identica al nombre de la letra: ain (letra cuyo nombre denomina en hebreo a los ojos) ¿a que se debe tal estricta relacion lingüística? Muy sencillo: tanto la letra como la fuente de agua representan el origen y el punto inicial de un fluir y una dinamica determinados.

Cuando el ojo ocupa el lugar correcto, entonces la boca refleja de modo transparente la realidad.
Cuando la boca funciona de modo independiente, desconectada de los ojos, entonces la transparencia se transforma en confusion y la realidad en simple imaginación.
La boca no traduce la información que le brinda el ojo, sino que sirve pleitesía a los deseos del hombre.
La boca ya no busca reflejar estrictamente la realidad; ahora habla deseos, pronuncia voluntades.
Mucho mas grave aun: una vez que la boca habla disfrazada de fuente, cuando llega el turno del ojo, este ve lo que la boca ha dicho, que a su vez es lo que el deseo le ha dictado.
El ojo ahora cree observar una realidad que no es mas que la expresión de sus deseos.
En lugar que la boca marche detrás de los ojos, estos aprehenden la realidad descripta falsamente por la boca (sugerimos leer en entregas anteriores el episodio de los espias dando un mal informe acerca de la Tierra de Israel).
Los sabios misticos revelan que esta desarticulación entre la boca y los ojos representa la raiz de toda caida y destrucción.
El orden correcto de los ladrillos y las piedras energeticas posibilita una construccion estable de los cimientos y las bases. Mas cuando el orden se modifica y se corrompe, el futuro edificio esta condenado a tambalearse y caer destruido en mil pedazos.

Una de las bases principales del pensamiento místico y filosófico de la Sabiduría de Israel sostiene que el mundo fue creado a partir de las veintidós letras del alfabeto hebreo. Primero existieron las letras a modo de unidades energéticas, y a partir de estas devino posteriormente el mundo físico y material.
Al estudiar la energía de las letras y su poder de creación, encontramos que por medio de la palabra divina o, más precisamente, por medio de las Diez Locuciones o Dichos Iniciales, el mundo alcanzó su modo físico. El Creador dijo que haya luz y fue la luz; el Creador dijo que las aguas se dividan y la tierra seca apareció. Diez locuciones, diez dichos, diez mandatos divinos de Creación.

Para lograr alcanzar la esencia particular del mes de Tamuz, los sabios enseñan que resulta indispensable aproximarnos a dos letras del alfabeto hebreo: la letra ain y la letra pei.
El significado del nombre de la letra ain es ojo, y el significado del nombre de la letra pei es boca. Mera coincidencia?

Las letras y el punto máximo de caída

Si bien la energía negativa de desviación comienza a influir en el mundo a partir del mes de Tamuz, su punto máximo es alcanzado el mes siguiente, el mes de av. Como uno de tantos ejemplos, diremos que los dos templos de Jerusalén fueron destruidos el 9 del mes de av. También los espías que recorrieron la Tierra de Israel durante todo el mes de Tamuz, regresaron junto a Moshé el 9 del mes de Av.
La caída energética que comienza en el mes de tamuz se completa en el mes de av.
Los sabios indican que precisamente en este día -el 9 de av-, en el punto de máxima caída, en el fondo energético del calendario, debemos dedicarnos a la lectura del libro bíblico de Lamentaciones. Si lo leemos con detenimiento notaremos que todos sus capítulos, a excepción del último, están ordenados respetando el orden del alfabeto hebreo. Más a partir del segundo capítulo encontramos una modificación en el orden del mismo: la letra pei aparece escrita antes que la letra ain.

Los sabios del Talmud (Tratado de Sanedrín), atentos y sensibles a todo cambio o modificación, indican que en realidad tal inversión en el orden de las letras pei y ain no es casual, sino que, por el contrario, encierra un mensaje muy profundo, y lo ejemplifican precisamente citando el caso de los espías enviados por Moshé: ellos dijeron con sus bocas -pei- lo que sus ojos -ain- no vieron.

En pocas palabras, la raíz del exilio, la caída, y la destrucción está simbolizada por la modificación del orden correcto entre las letras pei y ain, lo cual indica la posibilidad humana de hablar lo que nuestros ojos no vieron.

Qué sugerente y significativo resulta entonces reflexionar acerca de la enseñanza de los sabios que indica que precisamente entre estas dos fechas históricas -el 17 de Tamuz y el 9 de av- existen veintidós días, el mismo número que conforma el abecedario hebreo.

Anticipar los ojos a la boca

Aprendimos que la caída mas dañina comienza en el momento en el que la persona modifica el orden de sus ojos y su boca. En lugar de hablar lo que ve, primero habla, y después observa. Y lo más grave de esto es que al final los ojos terminan “viendo” lo que su boca dijo.

La Torá nos relata que cuando el pueblo de Israel, tras cruzar el desierto, se aprestaba a entrar a la Tierra Prometida, el rey de Moab, Balak, sobremanera se asustó y decidió tramar un plan para evitar que Israel llegara a su tierra. Entonces, mando llamar al máximo “profeta” de aquellos días, Bilaam, para que observara a Israel desde lejos y lo maldijera.
Y si bien al fin y al cabo el plan de estos dos malvados fracasó y las maldiciones fueron trocadas en bendiciones, El Talmud se interesa por un punto particular de esta historia: cómo el malvado Bilaam podía lograr maldecir en un solo instante? Y la respuesta de los sabios es que el mínimo tiempo de un instante le era suficiente para pronunciar el termino hebreo “kalem” : que sean exterminados!.

Para entender esta maldición diremos que Maimónides escribe que la palabra rey, melej, está compuesta por tres letras: mem, lamed, y jaf, y que este orden no es casual. La primera letra, la mem, marca el nivel del moaj, del cerebro y la mente de la persona, que es la que debe conducir al individuo; la segunda letra, lamed, es la que refiere al nivel del lev, el corazón, el cual debe seguir a la mente, y por último, la letra jaf marca el nivel del hígado, el cabed, el cual es asociado con la sangre y domina el aspecto físico y corporal de la persona. En resumen: rey, melej, es quien anticipa la mente a sus sentimientos, y estos a su cuerpo.

La maldición kalem, la cual pretendía dañar al pueblo de Israel, reúne las mismas letras que rey, melej, aunque en el orden inverso. Pobre de la persona cuyo cuerpo determina el camino, el sentimiento los sigue, y solo después permite a su mente tomar parte en la decisión!!. Puede acaso imaginarse una persona mayor maldición que esta?

Cuando la boca habla sin que los ojos hayan revisado los hechos, la persona funciona de modo inverso, y esto garantiza su futura derrota.
Y si alguna vez, precipitadamente anticipamos la boca a los ojos, y creamos una realidad propia, basada en nuestras fantasías, como el idólatra, debemos al menos estar dispuestos a rectificar nuestras ideas cuando la realidad nos demuestra lo contrario. Cuantas veces por orgullo nos aferramos a conceptos o ideas que expresamos y no estamos dispuestos a modificarlos en ningún caso! Cuantas veces clamamos a los cielos porque sentimos que en nuestro mundo la presencia divina aparenta estar ausente! Mas es completamente cierto: D-os habita en el mundo creado por Él y no en el que nosotros inventamos o imaginamos.

Aprovechemos la energía de Tamuz para reordenar nuestra estructura interna, para dar prioridad a nuestros ojos y para que las palabras que salgan de nuestra boca sean fieles a un sistema que nos permita ser reyes…de nuestra persona y nuestra vida.

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JODESH TOV !!

ROSH HODESH KISLEV (7 y 8 de Noviembre de 2010)

Kislev es el nombre babilónico del mes. Las Escrituras se refieren a éste como “el noveno mes” (Jagai 2:10), pues es el noveno a partir de Nisán.

El símbolo astrológico del mes de Kislev es el arco, como el arco iris que se ve en el cielo cuando llueve en un día soleado. En efecto, el primer arco iris que se vio después del Diluvio, apareció en el mes de Kislev. El versículo expresa (Génesis 9:12 13): “Y Di s dijo, ésta es la señal del pacto que he puesto entre Mí y vosotros, y entre todo ser viviente que está con vosotros para la eternidad. Mi arco he puesto en las nubes, y será la señal del pacto entre Mí y la tierra.” Estas palabras fueron dichas a Nóaj al principio o hacia la mitad del mes de Kislev, pues Nóaj salió del Arca el día 28 de Jeshván. Luego construyó un altar, como expresa el versículo (ibíd. 8:20): “Y Noaj construyó un altar para Di s y tomó de todo animal puro y de toda ave pura, y sacrificó holocaustos en el altar. Esto tuvo lugar durante los últimos días del mes de Jeshván. Al comienzo del mes de Kislev, Di-s bendijo a Nóaj; le permitió comer carne, le prohibió el derramamiento de sangre humana, estableció con él un pacto de vida, y le mostró el arco iris.

Rosh Jodesh Kislev se celebra a veces durante dos días y otras durante uno solo. Como se explicó anteriormente, el mes de Jeshván puede ser completo [de 30 días] o incompleto [de 29 días]. Cuando Jeshván es completo, Rosh Jodesh Kislev consta de dos días -el 30 de Jeshván y el 1 de Kislev-. Cuando Jeshván es incompleto, Rosh Jodesh Kislev consta de un solo día, el primero de Kislev.

Cuando los meses eran consagrados por el beit din (Tribunal) en base al testimonio de testigos que habían visto la Luna Nueva, la corte enviaba mensajeros hacia todas las comunidades alejadas de Jerusalén para informarles sobre la consagración del nuevo mes. Estos emisarios eran enviados solamente en aquellos meses que contenían alguna Festividad, para que dichas comunidades supieran cuándo debían celebrarla. Desde la época de los Hasmoneos en adelante, cuando el beit din consagraba el mes de Kislev, los mensajeros salían de Jerusalén para anunciar acerca de la santificación y cuándo acaecería Janucá, pues también Janucá es considerada una Festividad pese a que su observancia es de origen rabínico.

Costumbres de Rosh Jodesh:

1. Se agrega una plegaria adicional durante los servicios de la mañana llamada “HALEL”.

2. Se lleva a cabo una lectura especial de la Torá durante los Servicios de la mañana.

3. Se agrega una plegaria adicional llamada “IAALÉ VEIABÓ” durante la Amidá y el Agradecimiento después de las Comidas (Birkat Hamazón).

En algunas congregaciones Sefardíes se enciende una vela en la víspera de Rosh Jodesh.

Adicionalmente, los judíos no se cortan el cabello ni ayunan en Rosh Jodesh debido a su “santidad”.

Las mujeres judías tienen una conexión especial a Rosh Jodesh y por consiguiente se abstienen del trabajo extra en ese día.

(Selección extraída del libro “Nosotros y el tiempo” escrito por Rab Eliahu Kitov)