Sobre la edad avanzada de las primeras generaciones

Una de las preguntas difíciles de entender del libro Breshit, es el tema de la edad avanzada, mencionada en las primeras veinte generaciones, de Adam hasta Abraham.

La Torá habla de personas que vivieron más de 800 años – Metushelaj (Matusalen) vivió 969 años.

¿Cómo se puede entender esta cantidad inmensa de años de vida de seres humanos?, ¡parece imposible de creer!

Existe otra dificultad, después de la época de los patriarcas, la edad de las personas se reduce, según hoy en día de acuerdo a los parámetros, la edad máxima tradicional es “hasta 120”.

¿Cuál fue el factor que trajo este dramático cambio?

Sobre estas preguntas escribe el Profesor Natan Abiezer del Departamento de Física de la Universidad de Bar – Ilan:

“Hasta hace un tiempo, no estaba claro por qué las personas envejecen, pero en los últimos años la investigación del envejecimiento fue puesta en primer plano y se convirtió en un esfuerzo intensivo, hasta que uno de los expertos escribió sobre la Revolución en la Investigación del Envejecimiento, los resultados de esta investigación fueron asombrosos, he aquí algunos ejemplos:

– En la portada de la publicación Inglesa New Scientist, se lee: La vida a la edad de 200 años, ¿acaso siempre hemos de envejecer? El tema del artículo comienza con estas palabras: “La muerte del envejecimiento”.

Investigadores descubrieron que las personas pueden vivir sanamente, por cientos de años.

– En octubre de 1.997, el Scientific American, escribe que los científicos descubrieron el gen de la vida eterna.

El profesor Mijael Gisornsky, Director de un importante Instituto de la investigación del envejecimiento en Estados Unidos concluye diciendo: “Los seres humanos podrán vivir hasta cuatrocientos años”

Las características del envejecimiento son muchas, y varían en las personas por ejemplo, el sistema inmunológico se debilita, se desarrolla un endurecimiento de los músculos del corazón y de los pulmones, la formación de cataratas en los ojos, se crea una debilitan de los huesos, enzimas importantes dejan de funcionar, el flujo sanguíneo se debilita principalmente en el cerebro provocando embolias, se desarrolla la artritis, el sistema nervioso del cerebro se degenera (Alzheimer), se obstruye el sistema arterial, se desarrollan enfermedades como el parkinson, etc.

En los últimos tiempos se tomó conciencia de que hay una razón general, para esta larga lista de elementos del envejecimiento. Se divisa un consenso científico, que dicta que la razón de todos los procesos de envejecimiento es genética.

El profesor Caleb Fintch, de la Universidad de California acentúa: “Nosotros estamos convencidos que el ritmo del envejecimiento está bajo inspección genética. En otras palabras todos sufrimos de defectos genéticos que son culpables de la destrucción del cuerpo humano.

Este proceso es denominado “envejecimiento”, y en un futuro cercano podremos identificar los genes defectuosos cambiarlos o corregirlos por medio de la ingeniería genética, por lo cuál se podrá alargar la expectativa de vida de una forma drástica”.

Esta posibilidad descubierta por los investigadores, es la fuente de las novedades dramáticas citadas anteriormente.

No es imposible un mundo, en el cuál la gente no envejezca, y tampoco significa que la gente no morirá, todavía la vida se terminará por medio de accidentes, enfermedades contagiosas, etc. Pero el ritmo de la muerte, denominado, “probabilidades de muerte por envejecimiento”, no ascenderá, porque la posibilidades de morir en un accidente de tránsito son iguales, a los 60 y a los 10 años de edad.

En Estados Unidos, y en el oeste europeo las probabilidades de muerte de un niño de 13 años es de 0.005%, quiere decir que un muchacho de Bar mitzvá (la mayoría de edad) quien esté dentro de estas estadísticas morirá, ya sea ahora o dentro de 2000 años.

A la edad de 100 años, las probabilidades de muerte llegan a 50% solo la mitad de 100, no llegaría a la edad de 101 años.

El profesor Caleb Fintch, muestra que en condiciones media la expectativa de vida será de ¡1.300 años!, más las mujeres, hombres, ancianos cronológicamente quedarán jóvenes desde el punto de vista biológico, y podrán engendrar hijos también a la edad de 1.000 años. Así se vería la sociedad humana, si se logra anular todos los defectos que trae el envejecimiento.

LOS VERSÍCULOS DE LA TORÁ.

Después de conocer los adelantos sobre la vejes, veamos lo referente a la edad avanzada de las primeras generaciones de la Creación.

En las primeras generaciones, de Adam a Noaj, la expectativa de vida era alrededor de 950 años (exceptuando a Janoj – que murió muy joven), después de Noaj, la expectativa de vida, desciende gradualmente hasta el tradicional 120 años en los días de Moshé nuestro Maestro, entonces ¿qué les sucedió?

He aquí una versión:

En el Gan Eden, Adam y Java, tenían que vivir eternamente, ya que no sufrían de “defectos genéticos” – las causas del envejecimiento en nuestros días. Tampoco sufrían las otras causas que conllevan a la muerte y las cuales no tienen relación con la vejez. Se puede suponer que en el Gan Eden, no había enfermedades contagiosas, ni crímenes violentos.

Deducimos que Adam y Java, tenían que vivir eternamente.

Cuando Adam y Java, comieron del árbol de la sabiduría, como es sabido, fueron expulsados del Gan Eden. En el momento que salieron al mundo exterior, sufrieron las causas no genéticas que traen la muerte, causas de las cuales todos sufrimos (accidentes, enfermedades), este es el significado de en el día que comerás del árbol de la sabiduría morirás.

En ese día se decidió, que yo no viviría eternamente.

Pero, todavía no tenían Adam y Java los defectos genéticos del envejecimiento, y por eso podían vivir hasta una edad muy avanzada (930 años para Adam – el primer hombre) y engendrar hijos e hijas durante toda su vida.

Ya vimos, que sin el proceso de envejecimiento, puede la vida de los seres humanos llegar a 1.300 años. Entonces es necesario explicar, ¿por qué la expectativa de vida de las primeras generaciones era de 950 años?

Pero no hay razón para que las probabilidades de muerte, sin envejecimiento hoy serán idénticas a aquellas de las primeras generaciones del libro Breshit.

Se puede ver como la perfecta de la diferencia de los solamente 40%, entre la concordancia expectativa de vida posible hoy, sin el proceso de envejecimiento (alrededor de 1.300 años), a aquellas de las primeras generaciones del libro Breshit (alrededor de 950 años)

Así explican también la capacidad de las primeras generaciones para engendrar hijos e hijas a edades muy avanzadas, hasta que se llega a la cima, en el caso de Noaj a la edad de 500 años, y a la edad de 600, comenzó la construcción del arca, de los versículos de la Torá, parece ser que Noaj vivió muchos años, y que también se mantuvo joven durante toda su vida.

La Torá nota tres importantes diferencias, entre las generaciones que vivieron después de Noaj (generación N° 10.) y entre aquellos que vivieron en épocas anteriores.

1. La expectativa de vida bajó gradualmente de Noaj (959 años) hacia adelante, y después de Ever, nadie vivió más de 240 años (generación N°:14)

2. Estas personas no tuvieron hijos en edad avanzada. En la generación después de Shem (generación N° 11), la edad bajó a los 30 años. Cuando nació Itzjak hijo de Abraham y Sara (Generación N° 20) – él a la edad de 100 años y ella a la edad de 90 años, tuvieron a Itzjak, la Torá lo describe como milagro.

3. La primera vez se menciona el envejecimiento en la Torá: el envejecimiento final de la vida caracteriza a los patriarcas y a las matriarcas: Abraham y Sara (Breshit 18:11-13) Itzjak (idem, 27:1-2) y Iaakov (idem 48:5).

Es seguro que algo en la época de Noaj hizo que existieran estas tres diferencias, y que todas estén conectadas al envejecimiento. En la Torá está escrito que el Santo bendito sea, se enojó por la conducta inmoral de los congeneracionales de Noaj, y por eso fijó HaShem, que la expectativa de vida de las personas baje: “y fueron sus días ciento veinte años” (Breshit 6:3), pero nosotros vemos, que los años de vida, no bajaron inmediatamente a 120 años, ni después de las diez generaciones de la orden de HaShem, todavía vivió Abraham hasta la edad de 175, años e Itzjak hasta 180.

Pensamos entonces que la voluntad de HaShem de limitar la edad del hombre (idem 6:3) significa que los genes del envejecimiento que fueron plantados en el sistema genético, se esparcieron a lo largo de la población humana.

Por eso después de 26 generaciones (de Noaj hasta Moshé, nuestro Maestro), bajó la edad máxima hasta 120 años.

Por este motivo se entiende la ausencia (salvo de un evento milagroso) de personas que tuvieron hijos a una edad avanzadas, y al final se entiende también, que nuestros patriarcas y matriarcas tenían características de la vejez.

En resumen, los descubrimientos científicos sobre el envejecimiento, nos refuerza nuestra convicción de que la ciencia no contradice a la Torá, si no es un importante medio para comprenderla.

http://www.torahenfamilia.com

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TORA y CIENCIA (XI).La vida después de la muerte

Conózcase a sí mismo
Mire su mano. ¿Qué ve? Una parte de su cuerpo, un apéndice hecho de huesos y tendones cubiertos de carne y piel. Está lleno de nervios, vasos sanguíneos y conductos linfáticos que conectan su mano a su cuerpo, haciendo que sea una parte suya.

Usted puede abrir y cerrar su mano. Obedece a toda orden que le transmite su mente. Es suya, parte de su ser. ¿Pero qué es usted? ¿Quién es su verdadero “yo”? ¿Qué pasa cuando usted ordena a su mano que se abra y se cierre? ¿Cómo hace su mente para que obedezca sus órdenes?

Ahora muéstrese con el dedo. Si usted es una persona normal, su dedo automáticamente apuntará a su pecho. Usted piensa que su ser es su cuerpo. ¿Pero es éste realmente su verdadero “yo”?

No hace mucho tiempo, una persona podía considerar su cuerpo como parte íntegra de su ser. Usted era su cuerpo y su cuerpo era usted. Pero las cosas han cambiado.

El progreso científico ha alterado el concepto de personalidad e identidad humana.

Los transplantes de corazón son ahora algo común. Ya ni siquiera son noticia. Una persona puede vivir con el corazón de otra latiendo en su pecho. Si pidiésemos a esa persona que se apuntara con el dedo, ¿nos indicaría acaso su corazón? ¿Es este corazón transplantado realmente parte de su ser? ¿Y ese corazón que late dentro de usted es realmente su propio “yo”? ¿O es algo totalmente diferente?

Los investigadores están prediciendo transplantes de cerebro para las dos próximas décadas. Esto nos obligaría a reconsiderar el concepto de personalidad humana.

Imagínese cómo sería tener un transplante de cerebro. Un hombre podría tener una enfermedad incurable en su cuerpo pero poseer un cerebro sano. Por otra parte, quien recibe la donación tendría un daño cerebral irreparable pero un cuerpo totalmente normal. Se sacaría el cerebro del cuerpo enfermo y se pondría en el sano.

¿Quién es el nuevo hombre? Tenemos un cerebro viejo con todos sus recuerdos, sus rasgos de personalidad y sus esquemas de conducta. Pero tiene un cuerpo totalmente nuevo. El cuerpo viejo podría haber estado desgastado y enfermo, mientras que el nuevo puede ser joven y estar lleno de energía.

Veamos ahora si ese hombre se apunta con el dedo. ¿Mostrará su cuerpo? Entonces, ¿el verdadero “yo” es el cuerpo o el cerebro?

Un transplante de cerebro hace surgir muchas interrogantes.

¿Qué pasa con una transferencia de memoria? La cibernética ha descubierto muchas similitudes entre los computadores y el cerebro humano. La tecnología de la computación nos permite programar una transferencia de memoria, pasando toda la Información de un computador a otro. Todo lo que se transmite es información.

¿Qué sucedería si se hiciese ésto con el cerebro humano? Esto puede ser ciencia ficción, pero incluso si no es posible en la práctica sí puede serio en teoría.

Tratemos de visualizar una transferencia de memoria. Supongamos que tenemos a una persona con una enfermedad incurable y que no pueden salvarse su cuerpo ni su cerebro. Reproducimos un nuevo cuerpo para este individuo, con cerebro y todo. Esto ya ha sido ampliamente discutido en la literatura de ciencia ficción. Este nuevo cuerpo tiene un cerebro nuevo en blanco, capaz de funcionar, pero sin memoria o esquemas de pensamiento. Nuestra fase final consiste en hacer una transferencia de memoria, es decir, pasar la información de la persona enferma al cerebro del cuerpo nuevo.

Ahora tenemos una situación cautivante. SI todo lo que hay en la memoria de un hombre, esquemas de pensamiento y rasgos de personalidad, son transferidos a un nuevo cuerpo y cerebro, esta persona literalmente existe en su nuevo cuerpo. Pero no se ha transferido ninguna característica física. Su nuevo cuerpo no tiene ninguna de las partes físicas del viejo. Sólo se ha traspasado la información que existía en el viejo cerebro. Sin embargo, esta información contiene toda la personalidad de esta persona.

Pero si esto es cierto, nos volvemos a plantear entonces la pregunta original: ¿Dónde está mi verdadero “yo”?

No está en el cuerpo ni en el cerebro, sino en la información almacenada en el cerebro: sus memorias, rasgos de personalidad y esquemas de pensamiento.

¿Qué pasa entonces cuando muere una persona? Sabemos que el cuerpo deja de funcionar. El cerebro está inerte y el hombre físico está muerto. Pero, ¿qué sucede con el verdadero “yo”, la personalidad humana? ¿Qué pasa con toda esta información contenida en el cerebro? Cuando se quema un libro se pierde su contenido. Cuando se destruye un computador también se elimina la información que contiene. ¿Sucede lo mismo cuando muere un ser humano? ¿Se pierden para siempre la mente y personalidad?

Desnudo ante D’s

Vimos que nuestro conocimiento de la mente y de nuestras tradiciones con respecto a D’s nos permiten comprender en cierto modo la cuestión de la inmortalidad. Pero, ¿a qué se parece la inmortalidad? ¿Qué se siente al ser un alma sin cuerpo? ¿Cómo será estar en el Mundo de las Almas?

Sabemos que el cerebro humano, un órgano maravilloso, sigue siendo muy ineficiente como mecanismo para pensar. Henri Bergson sugirió que una de las funciones principales del cerebro y sistema nervioso era anular la actividad y conciencia en vez de generarías.

Aldous Huxley cita los comentarios del Profesor C.D. Broad al respecto. Dice que toda persona es capaz de recordar todo lo que le haya sucedido. Puede percibir todo lo que la rodea. Sin embargo, al verter de una sola vez toda esa información en su mente, este ser se sentiría abrumado. La función del cerebro y del sistema nervioso es entonces protegernos y evitar que estemos agobiados y confusos por la inmensa cantidad de información que reciben nuestros órganos censores. Estos descartan la mayoría de lo que percibimos y recordamos. Se elimina todo lo que podría confundirnos, dejando sólo lo útil.

Huxley explica que nuestra mente tiene un poder de percepción y concentración inimaginable. Pero nuestra tarea es sobrevivir a toda costa. Para ello, todas las capacidades de nuestra mente deben ser canalizadas a través de la válvula reductora del cerebro.

Algunos investigadores están estudiando este efecto. Creen que puede ser similar al equipo utilizado para bloquear radiodifusiones ofensivas. El cerebro produce constantemente un tipo de descarga estática que reduce nuestra percepción y actividad mental.

Esta es visible. Cuando uno cierra los ojos ve todo tipo de figuras aleatorias que pasan rápidamente por la mente. Es imposible concentrarse en alguna por más de un instante: Estas imágenes van confundiéndose al ir superponiéndose. Esta descarga estática puede también visualizarse con los ojos abiertos.

Sin embargo, uno generalmente ignora estas imágenes por ser demasiado débiles comparadas con nuestra percepción visual. No obstante, logran reducir nuestra percepción, tanto del mundo que nos rodea como de nosotros mismos.

Gran parte de nuestra información sobre esta descarga estática proviene de la investigación hecha con drogas que la elimina. Según una gran cantidad de autoridades en la materia, ésta es precisamente la forma en que actúan las drogas sicodélicas.

Ahora imagínese la actividad mental de un alma sin cuerpo, desnuda ante D’s. Ya no existe válvula reductora. La mente está abierta y transparente. Las cosas pueden ser percibidas de una manera totalmente distinta que con una mente sostenida por un cuerpo y un sistema nervioso. Las visiones y comprensión que se obtienen son maravillosas.

Además, el individuo también se verá desde otro ángulo. Todos sus pensamientos y memorias serán lúcidos, y se verá por primera vez sin esa estática y bloqueo que eliminan la mayoría de nuestros pensamientos,

Incluso en nuestro estado físico mortal, puede ser a veces muy agradable juzgarnos, pero otras muy doloroso. Algunas de nuestras acciones nos hacen sentirnos orgullosos y contentos con nosotros mismos, mientras que otras nos causan un dolor extremo, especialmente cuando nos sentimos atrapados.

Imagínese parado desnudo ante D’s con su memoria al descubierto, totalmente transparente sin ningún mecanismo bloqueador o válvula reductora para disminuir su fuerza. Recordará todo lo que hizo en su vida y lo verá desde otro punto de vista, a la luz de D’s que resplandece sobre toda la Creación. El recuerdo de buenas acciones y mitzvot será el placer más sublime, pues nuestra tradición habla de Olam Haba”

Pero la memoria estará también abierta a todas esas acciones de las cuales nos sentimos avergonzados, No pueden ser explicadas racionalmente ni descartadas. Usted deberá enfrentarlas consciente de sus consecuencias. Todos sabemos cuan vergonzoso y humillante es cuando uno es sorprendido haciendo algo malo. Imagínese qué sería ser descubierto por su propía memoria sin posibilidad de salida. Es posiblemente a esto que se refería Daniel en la frase siguiente:

“Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”. (Daniel 12:2)

Muchos de nuestros grandes maestros dicen que el fuego del Guehinnam (Infierno) es en verdad la vergüenza inaudita que uno siente por su pecados.

Estos conceptos de fuego y vergüenza, así como los emplean nuestros Sabios, pueden por supuesto involucrar misterios y significados más profundos. Pero literalmente, uno dice que uno de los mayores componentes del fuego es la vergüenza. ¿De qué otra manera podría uno caracterizar la agonía del alma al estar su vergüenza al descubierto?

Se nos enseña que el juicio de los malvados dura doce meses. Incluso un alma desnuda puede aprender gradualmente a vivir con su vergüenza y olvidarla, y el dolor a la larga se apacigua. Es seguramente más que una simple coincidencia el hecho de que doce meses es también el período necesario para olvidar algo en la Ley Talmúdica. Así, uno lleva doce meses el luto por un padre o una madre, y dice una bendición especial al ver a un buen amigo después de ese periodo.

Pero incluso un tormento sólo temporal va más allá de nuestra imaginación. El Rambán (Najmánides) escribe que no puede ni siquiera igualarse todo el sufrimiento que experimentó Job con un instante en Guehinnam. El Rabino Nachman de Breslav dice lo mismo de un hombre que sufrió por años los tormentos más terribles: es aún mejor que el calor del Infierno. La tortura mental no puede compararse al tormento físico.

Aquí nuevamente, al hablar de Gan Edén y Guehinnam, no estamos refiriéndonos a conceptos místicos sino a ideas, como la vergüenza, muy discutidas en el ámbito de la sicología científica. Ahora podemos seguir adelante.

¿Qué piensan los muertos de nosotros?

Esta es otra dimensión de la inmortalidad a la que se refiere el Talmud. Pregunta: ¿Saben los muertos qué está sucediendo en el mundo de los vivos?

Después de mucha polémica, el Talmud concluye que tienen conciencia de ello. Los filósofos cabalísticos explican que el alma logra un grado de unidad con D’s, fuente de conocimientos, y por lo tanto comparte Su omnisciencia.

Cuando un hombre muere entra a un nuevo mundo de conciencia. Existe como un alma sin cuerpo y sigue sin embargo consciente de lo que está pasando en el mundo físico. Aprende gradualmente a enfocar y concentrarse en cualquier acontecimiento físico que desee. Al principio, la experiencia es aterradora. Uno sabe que está muerto; puede ver que su cuerpo yace en la tierra, con todos sus amigos y parientes llorando su muerte.

Se nos dice que inmediatamente después de la muerte, el alma está muy confusa. ¿En qué pone mayor atención? ¿Qué es lo que más la atrae?

Se nos dice que el cuerpo. Mucha gente se identifica con cuerpos, así como lo planteamos anteriormente. Es difícil para el alma romper con este hábito y por lo tanto, los primeros días, el alma está obsesionada con su cuerpo. Esto está manifiesto en el verso siguiente:

“Y su alma llorará por él.” (Job 14:22)

Esto es cierto especialmente antes de que se entierre el cuerpo. La mente se pregunta qué pasará con su cuerpo. Es fascinante pero aterrador a la vez observar todos los arreglos para el funeral y el entierro de su propio cuerpo.

Esta es quizás una de las razones por las cuales el judaísmo nos enseña que debemos tener el mayor respeto por los restos mortales. Podemos imaginarnos cuan doloroso debe ser para el alma ver su cuerpo tirado como el esqueleto de un animal. La Tora por lo tanto lo prohíbe.

Esto está también relacionado con el asunto de la autopsia. Podemos imaginarnos cómo se sentiría el alma al ver su cuerpo yaciendo en la mesa de autopsia, disecado y examinado. Esta alma sin cuerpo pasa gran parte de su tiempo aprendiendo a enfocar. Es ver sin ojos, usando algún proceso para el cual ni siquiera tenemos palabras para describirlo. Los Cabalistas denominan Kaf Hakéla, a este proceso; es como si a uno lo arrojasen con una honda de un extremo del mundo a otro.

Una de las cosas que la mente enfoca con bastante facilidad es su propio cuerpo. Es un elemento familiar y pareciera que permanece algún lazo entre ellos. Es en cierto modo un refugio para su desorientación.

El cuerpo empieza por supuesto a descomponerse poco después de ser enterrado. El ver esto debe ser doloroso y aterrador. El Talmud nos enseña que, “los gusanos son tan dolorosos para el muerto como agujas en el cuerpo de un ser viviente”: Como está escrito

“Su carne de él se dolerá”. (Job 14:22)

Muchos comentarios dicen que esto se refiere a la angustia sicológica del alma al ver su morada terrenal en estado de descomposición. Para los Cabalistas esto es Jibut Hakéver, el castigo de la tumba. Lo que experimenta el cuerpo en la tumba puede ser mucho peor que el Guehinnam.

Esto varía según los individuos. Mientras más está uno obsesionado con su cuerpo y el mundo material en la vida terrenal, aún más obsesionado estará después de la muerte. Para aquél que lo material era todo, este deterioro del cuerpo es terriblemente doloroso. Por otra parte, aquél que estaba sumido en lo espiritual no se preocupará mucho del destino de su cuerpo. Se encontrará muy a gusto en el mundo espiritual y olvidará seguramente muy rápido su cuerpo. Esto es lo que se nos enseña. Los Tzadikim no se preocupan de Jibut Hakéver, porque no han dado nunca mucha importancia a su cuerpo.

En general, la adaptación al mundo espiritual depende mucho de la preparación que uno haya tenido en este mundo. Nuestra tradición nos enseña que se logra esta preparación principalmente a través de la Tora.

Para muchos de nosotros la muerte es una experiencia aterradora, mientras que los Tzadikim la esperan con ansias. Poco antes de su muerte, el Rabino Nachman de Breslav dijo: “No saben cuánto anhelo deshacerme de esta prenda que es mi cuerpo”. Si realmente creemos y confiamos en un D’s misericordioso, la muerte no nos atemoriza.

Esto es brevemente lo que nuestra tradición nos enseña acerca de la existencia del alma. Muchos de estos conceptos provienen de las enseñanzas de los Sabios, tanto del Talmud como del Midrash, interpretadas por los Cabalistas. Hemos resumido aquí estas interpretaciones usando la terminología de los conceptos científicos modernos. El resultado es una amplia visión del alma y de la personalidad humana como realidades que no poseen esa discontinuidad temporal del cuerpo que llamamos “muerte.”

Biografía del autor:

Rabbi Aryeh Kaplan fue un exponente multifacético y prolífico – entendido tanto en kabalá como en ley Judía, así como en las ciencias naturales (está citado en “who is who in physics”). Sufrió una muerte temprana a los 48 años.

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TORA y CIENCIA (X).¿Por qué no creemos en la teoría de la Evolución? (2ª Parte)

5) Por otra parte, si hubo evolución, las especies deben de haberse convertido gradualmente en otras especies durante un período de millones y millones de años. Este cambio de una especie a otra no ocurrió de un momento a otro. Deben de haber habido muchas etapas de transición entre las especies tal como las conocemos ahora. El gato no siempre fue el gato que conocemos ahora. Deben de haber existido muchas criaturas anteriores parecidas al gato que vivieron antes de que surgiera el resultado final.

¿Pero dónde están estos eslabones? No sólo no existen ahora estas formas intermedias, sino que sé carece de los restos fósiles de ellas. ¿Qué sucedió con los “eslabones perdidos”? Aún después de un siglo de estudios arqueológicos no se han hallado. Se descubrieron centenares de colonias aisladas de seres humanos en toda suerte imaginable de condiciones ambientales, y sin embargo no se ha hallado en ningún lado rastro alguno de formas de transición. ¿Por qué no?

(Algunas personas consideran que el eohippus, un espécimen pequeño análogo al caballo, es un ejemplo de eslabón perdido. Sin embargo, ni siquiera esta prueba es concluyente. Se ha descubierto que tales casos de caballos enanos pueden ser el resultado de alimentación deficiente y que, mediante alimentación adecuada, los caballos crecieron hasta alcanzar el tamaño normal. El eohippus, pues, puede haber sido en realidad una espécimen mal alimentada del caballo actual.)

6) La evolución es, por definición, un proceso gradual, como ya lo hemos mencionado. Esto significa que con el correr de los años, sólo ocurrieron pequeños cambios, posiblemente como resultado de mutaciones. Desde la perspectiva práctica, entonces, los evolucionistas afirmarían que el pájaro en proceso de evolución fue desarrollando un ala lentamente, hueso por hueso, pulgada por pulgada. Esto significa que transcurrieron varias generaciones hasta que el ala le sirvió para volar, por cuanto el ala es un miembro increíblemente complejo. Sin embargo, ello significaría que, durante todas, estas generaciones de transición- los pájaros tuvieron que desplazarse arrastrando alas a medio formar, pesadas y totalmente inútiles. Un pájaro dotado de este miembro no funcional debe de haber tenido más dificultades para escapar de los enemigos que un pájaro sin alas en desarrollo. Sin embargo, según los evolucionistas, el pájaro con media ala era la criatura más apta, y fue la que mejor sobrevivió. ¡Esto es totalmente contrario a la lógica!

Consideremos ahora la cáscara de huevo. La cáscara debe ser exactamente del espesor adecuado o el pollo en desarrollo no sobreviviría. Si la cáscara fuese demasiado gruesa, el pollo no podría salir a picotazos del huevo; si fuese demasiado fina, el pollo no estaría adecuadamente protegido. Según los evolucionistas, el espesor adecuado del huevo es el resultado del ensayo y el error. Hasta que esto sucedió, empero, deben de haberse planteado muchos problemas. Mientras evolucionaba la cáscara de huevo, ¿cómo sobrevivían los pollos dentro? ¿Y si no sobrevivían, cómo pudieron crear a su progenie? Los pájaros habrían muerto con la primera generación, y sin embargo, indudablemente, aún se encuentran hoy entre nosotros. ¿Cómo lograron hacerlo sin un Di-s que permitiera que la cáscara de huevo fuese perfecta la primera vez?

Podemos dar muchos otros ejemplos análogos. La cobra posee un mecanismo increíblemente complejo para producir e inyectar el veneno en sus enemigos. ¿Cómo pudo haber evolucionado este mecanismo? ¿Desarrolló la serpiente la capacidad para fabricar el veneno antes de adquirir la capacidad para expulsarlo? Si ello fue así, cómo es posible que no se envenenara inmediatamente a si misma? O tal vez la serpiente desarrolló el aparato para inyectar el veneno antes de poder fabricar el veneno. Sin embargo, ¿por qué habría de ser así? ¿Sabía el cuerpo de la serpiente proféticamente que la serpiente fabricarla veneno algún día y que deberia expulsarlo? De un modo u otro, el problema queda por resolver.

Consideremos ahora el ojo. Ya hemos señalado cuán complicado y apto es. A menos que todas sus partes estén en su sitio y funcionen adecuadamente, sirve de poco. Sin embargo, según los evolucionistas, tampoco el ojo pudo haber surgido acabadamente de un día para el otro. Debe de haberse desarrollado poco a poco, rasgo por rasgo. Sin embargo, si ello es así, no podría haber sido utilizado para ver a menos que todos sus componentes estuviesen en su sitio. ¿Y cómo podrían los organismos que poseían un ojo en evolución y sin utilidad alguna haber sobrevivido a las criaturas que no lo poseían? El ojo en desarrollo no tenía la menor noción de que se convertirla en una fuente de visión. Ni tampoco sabían el corazón, el pulmón o el riñón en desarrollo que cumplirían funciones concretas. Deben de haber pasado por largos períodos de cambio hasta convertirse en lo que son hoy, según los evolucionistas. Sin embargo, durante la etapa de desarrollo que llevó tanto tiempo, no pueden haber funcionado muy bien. ¿Cómo, entonces, pueden haber sobrevivido las especies en transición con órganos incompletos y no funcionales? ¿Y cómo pueden haber preparado el terreno para las complejas criaturas que hoy abundan?

Hay muchos otros casos más, pero hemos demostrado lo que queríamos. La evolución de los distintos miembros y órganos debe de haber aportado muy poco provecho inmediato a las especies en desarrollo. Por el contrario, posiblemente haya representado una molestia. ¿Por qué, entonces, habían de ser las especies con estas partes en desarrollo más aptas para sobrevivir que aquéllas que no las tenían?

7) Habida cuenta de que la evolución sucedió en forma totalmente casual, sería altamente improbable que dos especies distintas que evolucionaron por ramas distintas resultaran tener características muy similares. Ello seria como decir que hombres de dos distintas culturas que viven en polos totalmente aislados de la Tierra decidieran escribir novelas que resultaran idénticas. Esto no es imposible, aunque altamente improbable, Supuestamente los distintos grupos de especies han evolucionado en distintas direcciones. Sin embargo, consideremos las similitudes entre ellas. Los pájaros, los murciélagos y los insectos son muy distintos entre si, aunque los tres tienen alas. Los peces y las ballenas no están estrechamente vinculados -ésta última es un mamífero- sin embargo, ambas especies desarrollaron aletas. Tanto los vertebrados como los antropoides tienen piernas y mandíbulas articuladas. ¿Fueron éstas meras casualidades que se repitieron? ¿Fueron simples coincidencias? ¿O Di-s planificó -deliberadamente estas similitudes por cuanto permiten que las especies funcionen mejor?

8) Los evolucionistas afirman que los órganos atrofiados demuestran que el hombre aún posee órganos que no necesita y que retuvo de formas anteriores del proceso de evolución. Sin embargo, considerar que ciertos órganos son inútiles podría ser el fruto de la ignorancia. A medida que pasa el tiempo, los científicos descubren que ciertos órganos que en determinado momento se consideraron innecesarios son sumamente importantes. En el pasado, partes del hombre como el timo, la glándula pituitaria, la membrana mictitante y el coxis se consideraban órganos atrofiados. Posteriormente, los científicos descubrieron que éstos contribuían a la prevención de infecciones, proporcionaban apoyo físico y controlaban el crecimiento. Hasta el otrora despreciado apéndice podría contribuir de alguna manera al fomento de la salud física. De manera pues que estos órganos no deben descartarse como sobras de formas anteriores de vida. Probablemente se hallen en el cuerpo por que Di-s los puso allí con un propósito determinado.

9) El concepto de “la supervivencia del más apto” tampoco es infalible. Si así fuera, únicamente los organismos más complejos se considerarían dignos de sobrevivir. Sin embargo, encontramos que aún existen y prosperan entre nosotros organismos como la zarigueya, pese al hecho de que la zarigüeya es un animal obtuso y de cerebro pequeño que carece de talentos especiales para sobrevivir. Aún existen los animales y las plantas unicelulares, pese al hecho de que no tienen nada de complejo. También encontramos al hombre, con su potencial innato de sentimientos de culpa y vergüenza. Teóricamente los seres desvergonzados deberian ser más aptos para sobrevivir que aquéllos que no lo son, por cuanto pueden actuar progresivamente sin sentir remordimiento. Sin embargo, precisamente el ser humano, con todas sus flaquezas emocionales, ha sobrevivido. ¿Es acaso posible que Di-s dotara al hombre de estos elementos para ayudarlo a convertirse en una criatura más humana? ¿De no ser así, por qué son estos rasgos tan prominentes en el hombre? (Además, cabe preguntarse cómo fue posible que evolucionaran rasgos tan humanos como las emociones y la conciencia).

10) Los evolucionistas basan sus teorias fundamentalmente en los fósiles. Sin embargo, las pruebas fósiles no siempre son muy claras. Muchas veces, los estratos rocosos han revelado fósiles más complejos debajo de los menos complejos, lo cual indica que los primeros existieron antes que los segundos y quedaron enterrados primero. En las profundidades del Gran Cañón se hallaron granos de polen fosilizados de la familia de los pinos, lo cual contradice la opinión de los evolucionistas de que cuando estas rocas se formaron sólo existían plantas mucho menos complejas. Se han hallado instrumentos fabricados por el hombre incrustados en el carbón aunque los evolucionistas afirmen que el carbón se formó antes de la aparición del hombre. Los evolucionistas afirman que los tribolitas se habían extinguido antes de la aparición del hombre; sin embargo, en Utah se halló una huella en forma de sandalia con fósiles de tribolita. Tales conclusiones no coinciden con las suposiciones de la teoría de la evolución.

Los geólogos evolucionistas han dividido lo que consideran la historia de la Tierra en varios períodos denominados eras. Han determinado con exactitud qué criaturas aparecieron en qué era. Sin embargo, no existe en ninguna parte del mundo una formación rocosa que contenga fósiles en el orden exacto estipulado por los geólogos. En el Parque Nacional de los Glaciares de Montana hay una saliente en la que roca de la era precámbrica yace sobre lechos de roca de la era cretácea, pese al hecho de que esta última es, supuestamente, quinientos millones de años anterior a la primera. ¿Cómo se explica esta inversión? Tal vez el sistema utilizado para determinar edades no sea del todo exacto. De hecho, nos encontramos ante un círculo vicioso: se utilizan fósiles para establecer la edad de las rocas, y rocas para establecer la edad de los fósiles.

Uno bien podría preguntarse: “¿Cómo explicamos la prueba aparentemente concluyente de los fósiles de lo que los evolucionistas denominan “el hombre primitivo”? ¿Acaso no demuestran los huesos de Neanderthal y Cro-Magnon que el hombre evolucionó con el correr de los siglos?”

En este caso, tampoco debemos apresurarnos a formular conclusiones inmediatas basadas en estos descubrimientos. En la mayoria de los casos, se hallaron muy pocos vestigios, a veces sólo un diente o algunos fragmentos de mandibula. Sin embargo, a partir de estas pocas pistas, los científicos han asumido la tarea de reconstruir todo un hombre, de la cabeza a los pies. Sin embargo, ¿cómo podemos saber que su reconstrucción imaginaria es totalmente exacta? Tal vez se basaron en sus teorías de lo que el hombre den parecer y no procuraron determinar cómo era en realidad. Cuando se hallaron los primeros restos fósiles de mamut, los cientificos proyectaron sus ideas acerca del aspecto de estas criaturas, únicamente para cambiar significativamente sus ideas cuando se hallaron mamuts enteros conservados en bloques de hielo. Lo mismo podría aplicarse a los fósiles humanos.

¿Quién sabe con certeza que los fósiles son restos de ejemplos típicos del período? Cuando los arqueólogos hallan un cráneo y lo utilizan para reconstruir un hombre infrahumano a partir de éste, ¿cómo sabemos que todos los demás miembros de la especie tenían ese aspecto? El hombre de Neanderthal se representaba al principio como un ser encorvado y parecido a un simio. Luego se descubrió que el espécimen en que se basaba esta suposición era un individuo cojo y artritico. Podría muy bien haber sido deforme. Por otra parte, los propios fósiles podrían haber- sufrido modificaciones con el correr de los años a causa de la presión de sucesos cataclismicos como el Mabul (el Diluvio de Noé), un hecho generalmente aceptado, como lo veremos más adelante.

Lo cierto es que en el pasado los cientificos se han equivocado en lo que respecta a los fósiles. En un momento determinado, proclamaron que cierto Hombre de Piltdown era un importante descubrimiento fósil: un eslabón entre el hombre y el mono que vivió hace cientos de miles de años. Después de que esta prueba fue aceptada como válida por los más destacados científicos durante cincuenta años, en 1953 se descubrió que el Hombre de Piltdown era un fraude, y que el fósil era realmente una combinación fabricada por el hombre con el cráneo de un hombre moderno y la mandibula de un mono. Los científicos también pueden equivocarse en estas cuestiones.

Todos los argumentos que anteceden demuestran que la Teoría de la Evolución dista mucho de ser infalible.

Consideremos ahora lo que dice la Torá respecto de la creación de los seres vivientes. En ésta también se afirma que la Creación se llevó a cabo en etapas, y que primero se crearon los organismos menos complejos, luego las plantas, y finalmente los animales. Difiere de la Teoría de la Evolución, empero, en el sentido de que la creación fue obra de un Creador Divino y de que todas las especies fueron creadas en la misma forma que poseen actualmente. Ello explicaría el modo en que se originaron las primeras células y la primera materia. Respondería a la pregunta de por qué no se han hallado “eslabones perdidos”: no los hubo. También resolvería el problema sobre el modo en que los organismos llegaron a tener sus complejos sistemas corporales y de cómo tantas distintas especies llegaron a parecerse entre si de distintas formas: Di-s las creó de ese modo para que pudieran funcionar adecuadamente sobre la Tierra. La evolución presenta contradicciones e hipótesis no cientificas. Por otra parte, la versión de la Torá sobre la creación de la vida no plantea problemas intelectuales fuera del “problema” de creer que Di-s es capaz de crear a partir de la nada.

TORA y CIENCIA (VIII).Los Genes Judios

Cuando el presidente Bill Clinton sostuvo una conferencia de prensa en la Casa Blanca en Washington, para informar acercar de la culminación de uno de los proyectos científicos más grandes de la humanidad – el primer mapa del código genético humano – se asombró: “Hoy estamos aprendiendo el lenguaje por medio del cual D’os creó la vida. Estamos obteniendo mucha más conciencia de la complejidad, la belleza y la maravilla del regalo más sagrado y divino de D’os: el maravilloso mapa”.

La evidencia del ADN de un origen común y la conservación de un perfil genético

Escrito por el Rav Yaakov Kleiman
Asesor Científico: Dr. E. Simon, Ph.D. en microbiología, Universidad de Purdue

Una reciente investigación publicada en el campo de la genética molecular – el estudio de las secuencias del ADN – indica que las poblaciones judías de las distintas comunidades de la diáspora no han perdido su identidad genética a lo largo de todo el exilio. A pesar de las enormes distancias geográficas entre las comunidades y el paso de miles de años, las alejadas comunidades comparten un perfil genético común. Esta investigación confirma el antepasado común y el origen geográfico común del mundo judío.

Los hombres judíos de comunidades que se desarrollaron en el cercano oriente – iraníes, iraquíes, kurdos, yemenitas, romanos y ashkenazitas (judíos europeos) – tienen perfiles genéticos muy similares, casi idénticos.

“A pesar de un largo período de residencia en diferentes países y un aislamiento entre las comunidades, la mayoría de las poblaciones judías, no fueron significativamente diferentes en un nivel genético. Los resultados apoyan la hipótesis que plantea que el gen paterno de comunidades de Europa, el África del Norte y el Medio Oriente descienden de una antigua población común del Medio Oriente, y sugiere que la mayoría de las comunidades han permanecido relativamente aisladas de comunidades vecinas no judías durante y después del exilio” (M. F. Hammer, Proc. National of Academy of Science, 9 de mayo del 2000).

La base de este nuevo campo de investigación de poblaciones es el estudio del cromosoma Y, que es transmitido, prácticamente sin cambio alguno, de padre a hijo. Las mutaciones raras – que son cambios en la porción no codificada de su ADN – pueden servir como señalizadores que pueden distinguir a personas. Al estudiar las señales genéticas de varios grupos se pueden hacer comparaciones para determinar las relaciones genéticas entre los grupos.

La investigación del cromosoma Y del pueblo judío comenzó como resultado del estudio de los cohanim – la familia sacerdotal judía. Estos estudios mostraron una gran afinidad genética entre los cohanim de hoy en día – indicando que tienen un antepasado paterno común que vivió estimadamente hace 3000 años.

Esta investigación genética consiste en obtener muestras de ADN y hacer un análisis de laboratorio comparando los señalizadores de ADN en el cromosoma Y – que es transmitido de padre a hijo – y en el mtADN (ADN mitocondrial) – que es transmitido de madre a hijo. Esta antropología genética promete ser particularmente informativa para trazar la historia de las poblaciones judías y para ayudar a resolver el debate de los orígenes y emigraciones de las comunidades judías en la diáspora.

Los investigadores propusieron contestar a la siguiente pregunta: ¿Los grupos dispersos de judíos modernos son realmente los descendientes de los antiguos hebreos de la Biblia, o algunos grupos de judíos modernos son conversos (no judíos que se han convertido al judaísmo) y otros grupos se asimilaron a través de los matrimonios mixtos, y como consecuencia de eso les queda muy poco de sus “genes judíos”?

La compleja historia registrada de la dispersión de la tierra de Israel y subsecuentemente la residencia y movilización entre varios países de Europa, el Norte de África y el Medio Oriente, se espera que produzca un patrón complejo de relaciones genéticas dentro de las poblaciones judías, y entre estas mismas poblaciones y las poblaciones no judías dentro de las cuales vivieron.

La investigación se ha basado en muestras de 29 poblaciones, 7 judías, categorizadas principalmente en cinco divisiones: judíos, no-judíos del Medio Oriente, europeos, africanos del norte y del Sud-Sahara.

Los resultados de la investigación fueron que la mayoría de las comunidades judías, separadas unas de las otras en Europa, el Norte de África, el Cercano Oriente y la península Arábica, realmente parecen ser similares genéticamente, y parecen estar muy relacionadas unas con las otras, compartiendo un origen geográfico común.

Estas comunidades judías están mucho más relacionadas unas con las otras y con las poblaciones semitas del Medio Oriente – palestinos, sirios y druzos – que con sus comunidades vecinas de la diáspora.

Los resultados también indican un número bajo de mezcla (matrimonios mixtos, conversiones, violaciones etc.), en el contenido genético de estas diversas comunidades judías.

Dentro de las comunidades que fueron tomadas en consideración para este experimento, los norafricanos (Marruecos, etc.), fueron los más relacionados con los judíos babilonios (iraquíes). Estas poblaciones pueden ser las que representan mejor el contenido genético paterno de las antiguas poblaciones judías-hebreas con origen en el período del Primer Templo, antes del exilio babilonio (hace 2500 años aprox.).

Las señales del cromosoma Y de los judíos yemenitas son también similares a aquellos de otras poblaciones semitas y judías. En contraste, el contenido del gen paterno de los judíos etíopes se asemeja más a los de los etíopes de origen no judío.

Aunque la comunidad ashkenazita (europea) se separó de sus antepasados del mediterráneo hace 1200 años y vivieron dentro de comunidades gentiles del centro y este de Europa, su contenido genético paterno todavía se asemeja a los de otros judíos y grupos semitas con origen en el Medio Oriente.

Una baja taza porcentual de matrimonios mixtos entre judíos de la diáspora y gentiles fue la razón principal para esta continuidad. Ya que los judíos se establecieron primeramente en Europa hace más de 50 generaciones se estimó que los matrimonios mixtos fueron sólo del 0.5% en cada generación.

El contenido genético paterno ashkenazita no parece ser similar al de los de habla turca de hoy en día. Este hallazgo se opone a la sugerencia que indicaba que los ashkenzitas son descendientes de los kuzares, el imperio turco-asiático que se convirtió masivamente al judaísmo en el siglo VIII de la era común.

Los investigadores continúan expandiéndose en sus estudios, particularmente sobre la comunidad ashkenazita. Ellos están esperando que al examinar los señalizadores del ADN en las poblaciones judías de diferentes partes de Europa, van a poder obtener patrones demográficos e históricos de las poblaciones ashkenazitas.

Además de preguntas de interés médico, existen muchas interesantes posibilidades concernientes al origen de las comunidades ashkenazitas y sus migraciones a Europa. Parece ser que los judíos comenzaron a llegar al este de Europa probablemente hace 1000 ó 1200 años atrás, cuando la infraestructura ya estaba lo suficientemente desarrollada como para proveerles oportunidades de vida.

Una teoría plantea que los judíos del este de Europa descienden predominantemente de los inmigrantes de las zonas del Rin o de Italia, siendo así descendientes directos de las antiguas poblaciones judías/hebreas.

Una segunda teoría sugiere que fue una inmigración desde los Balcanes o del centro de Asia, con la posibilidad de grandes cantidades de conversiones de eslavos y kuzares al judaísmo.

Esta discusión es similar a la controversia que existe con respecto al origen del idish – el idioma de los judíos del este de Europa. Una teoría propone que los judíos inmigrantes de las zonas del Rin y regiones vecinas hablaban un antiguo alemán que llegaría a ser la base del idish.

Otros estudiosos niegan que el alemán sea el origen del idish. Estos expertos en lenguas ven la gramática del idish fundamentalmente eslava, con el moderno idish desarrollado mediante la incorporación de un gran número de palabras hebreas y alemadentro de un contexto básicamente eslavo en gramática y sintaxis.

No ha habido suficiente evidencia histórica para decidir sobre esas teorías. Hoy en día, con los desarrollados métodos genéticos, es posible probar estas ideas, por ejemplo probar si hubo alguna contribución significativa de los eslavos a la comunidad ashkenazita. Indicaciones tempranas de este estudio parecen apoyar el patrón que plantea la corriente “Mediterráneo – Europa – Este de Europa”.

Los investigadores planean continuar su estudio, investigando la variación genética en las poblaciones que pueden trazar sus antepasados judíos a comunidades de Europa, para un mejor entendimiento de la historia y el desarrollo de la comunidad ashkenazita.

Estos estudios genéticos, apoyan la tradición judía – tanto la escrita como la oral.

Después de mil años de historia en la Tierra de Israel, los judíos se esparcieron por muchas y distantes localidades alrededor del mundo.

Algunas comunidades judías exiliadas estuvieron relativamente estables durante dos milenios – como por ejemplo Babilonia (Irak) y Persia (Irán). Otras comunidades se desarrollaron unos siglos después, siguiendo con migraciones al norte de África y Europa.

Todas estas comunidades mantuvieron sus costumbres judías y su observancia religiosa, a pesar de largos períodos de persecuciones. Los judíos permanecieron, en general, culturalmente aislados de sus comunidades de residencia. Estos estudios genéticos son un testimonio de la fe familiar judía.

Sólo el pueblo judío en la historia de la humanidad, ha retenido su identidad genética por más de 100 generaciones estando esparcidos alrededor del mundo. Esto es realmente único e inspirador!

Probablemente, lo más fascinante es que todo este gran descubrimiento científico, D’os ya se lo había adelantado al pueblo judío hace más de 3000 años!

“Y te esparcirá D’os entre todos los pueblos,

desde un confín de la tierra a otro,

y adorarás allí otros dioses, que no has conocido,

ni tú ni tus padres; de madera y piedra” (Devarim 28:64).

“Y retornará D’os a tus cautivos y se apiadará de ti,

y volverá y te reunirá de entre todas las tierras

donde te había dispersado tu D’os allí” (Devarim 30:3).

“Así ha dicho D’os: así como no podrá ser medida la altura del cielo arriba,

y ser mensurada la profundidad de la tierra,

Yo jamás despreciaré a toda la descendencia de Israel

por todo lo que han hecho, palabra de D’os” (Irmiahu 31:36).

TORA y CIENCIA (VII). Entre la Verdad Religiosa y la Fe Cientifica

La experiencia diaria nos da la impresión de una separación muy marcada y profunda entre la sociedad observante de la religión y la cultura occidental moderna. Las discrepancias tienen su origen en los diferentes puntos de vista acerca de los valores universales y cuestiones existenciales, valores que se manifiestan en su aplicación práctica a la vida cotidiana.

Un caso particular e importante de esta discordia es la polémica, aparentemente inevitable, entre la ciencia y la religión. La ciencia y la tecnología, junto con la libertad de opinión y credo, son el símbolo y el orgullo de la sociedad occidental moderna. Los desarrollos tecnológicos, un producto directo del avance en la ciencia, transformaron por completo nuestra forma de vivir. Calificamos de anticuada, o primitiva, a toda idea o actitud que ignora o se opone a la verdad científica.

La religión, para muchos, se asocia a la restricción de pensamiento. La investigación y el cuestionamiento, herramientas fundamentales de la ciencia, se ven limitadas, y a veces condenadas por la fe religiosa. El caso de Galileo, que se vio obligado a abjurar ante la Inquisición, es un ejemplo extremo de esta estrechez.

Muchos ven en la religión la sublimación de los valores morales y una fuente de inspiración. Estos, por lo general, distinguen entre los valores universales difundidos por la religión y su interpretación o aplicación práctica. Esto, no obstante, es una adopción parcial de la religión, puesto que la religión de por sí no se limita a las ideas sino también a los actos derivados de ellas.

Debemos aclarar que existen muchas diferencias, ideológicas y prácticas, entre las numerosas religiones. No pretendemos, ni deseamos en este artículo, tratar de las religiones en general, sino del caso particular de la religión judía, la cual, como miembros del pueblo judío, merece nuestra máxima atención.

El Judaísmo y la Investigación

Es sumamente importante mencionar la relación tradicional y recíproca que hubo en todos los tiempos entre los eruditos judíos y la investigación de la naturaleza. Decenas de nombres judíos ilustran a través de los siglos el estudio profundo de los fenómenos naturales. Muchos consideraron este estudio como una “Mitzvá”, una obligación que tiene todo judío de comprender cuanto más la sabiduría del Creador.

Sabios que abarcaban todas las ciencias podemos encontrar en todas las épocas y en todos los lugares de la diáspora judía. Nombraremos aunque sea a algunos de los más destacados.

Ya el gran amoraíta (sabio judío) Shmuel de Babilonia (año 230) era famoso por su conocimiento en medicina y astronomía.

El gran sabio Ibn Sina de Bujara (980-1037) fue reconocido a la edad de 20 años en todo el mundo como el mayor letrado de su época. Su famosa obra “El Canon de la Medicina” sirvió como texto de estudio durante 600 años. Redactó 16 libros de medicina, 11 de astronomía y ciencias, 68 de teología y cuatro obras poéticas.

La diáspora judeo-española se destacó por su gran número de letrados en todas las ciencias, entre ellos, Shlomo Ibn Gvirol (1022-1058), conocido filósofo, astrónomo, científico y poeta; Avraham Ibn Ezra (1100), lingüista, matemático, astrólogo y poeta; Maimónides (1135-1204), el gran comentarista, filósofo, médico, matemático y astrónomo; Yehuda Ibn Matca (1245), filósofo y enciclopedista; Yosef Ibn Caspi de Provenza (1300) – filósofo y lingüista; Shmuel Ibn Vacar (1340), médico del rey de Castilla; Don Isac Abarbanel (1437-1508), comentarista, filósofo, médico y gran estadista, sirvió como tesorero de Alfonso V rey de Portugal, luego como consejero de los reyes católicos Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla hasta la expulsión de España, y por último como consejero de los reyes de Nápoles; Tam Ibn Ijya (1470-1542), médico de Solimán El Magnífico de Turquía.

Después de la expulsión hispana, los eruditos judíos comienzan a destacarse en otros lugares del planeta, como por ejemplo, Yehonatan Aibshitz de Polonia (1690-1764), filósofo, astrónomo y científico; el Gaon de Vilna (Lituania, 1720-1797), gran genio de todas las épocas, experto en todas las ciencias; Ijya Aviach de Yemen (1873-1934), astrónomo y médico.

Hasta podemos encontrar ejemplos más contemporáneos. Tal es el caso del gran Rabino Avraham Isaías Karelitz (1878-1953), conocido por “Jazón Ish” (el título de su obra), quién, nacido en Lituania, se asentó en Israel en la ciudad de Benei Brak. El gran rabino Karelitz ejerció como dirigente y autoridad mundial de las congregaciones judías. Junto a su erudición rabínica era experto en astronomía, matemática, medicina y botánica.

¿Estado de Guerra?

La primer cuestión que debemos aclarar es si las doctrinas científicas y religiosas se oponen por esencia. En otras palabras, la persona que acepta la fe religiosa… ¿debe obligatoriamente renunciar a investigar ciertas áreas de la ciencia? ¿Debe el científico considerar la religión como a su proclamado enemigo?

Las verdades científicas y religiosas, no solo no se contradicen sino que además se complementan, pues ambas se ocupan de cuestiones diferentes. La ciencia es descriptiva. El científico analiza los factores que participan en cierto fenómeno y busca una fórmula, o ley, que lo describa.

Tomemos, por ejemplo, la ley de gravedad. Los científicos estudiaron la caída de los cuerpos (Galileo) y el movimiento de los planetas en sus órbitas (Kepler). Finalmente, Newton formuló la ley de gravitación universal, determinó los factores participantes (las masas y la distancia relativa) y estimó la magnitud de la constante universal de gravitación (G). Enrique Cavendish determinó por medición la magnitud de la constante G (1798) y el Instituto Nacional Americano de Standards (ANSI) definió en 1942 su valor actual.

La ciencia describe los fenómenos observados, sus causas y sus consecuencias, pero no el objetivo de dichos fenómenos. La ciencia puede llegar a conocer las consecuencias de los fenómenos. Es así que se pudieron lanzar satélites al espacio. La ciencia no pretende explicar el objeto de la gravedad, así como no se puede explicar en el laboratorio el objeto de la escritura jeroglífica.

La explicaciones ofrecidas, a menudo por los mismos científicos, no son de carácter científico sino filosófico. Los argumentos científicos-filosóficos son suposiciones y no se consideran ciencia, es decir, conocimiento.

La religión enseña acerca de la relación entre la naturaleza y el Creador. Cada fenómeno, cada ley, cada cosa y cada individuo tienen su objetivo en la creación. Si observamos, por ejemplo, un libro, distinguimos su forma, sus dimensiones, el sistema de imprenta, el tipo de caracteres, etc. Todo esto pertenece al análisis científico del libro. La idea transmitida por intermedio del libro, es decir, su objetivo, no pertenece a la ciencia. Las ideas son el producto, o creación, de una inteligencia y como tales pueden ser comprendidas y analizadas únicamente por otra inteligencia semejante.

Las ideas, los valores morales, el arte y el sentido de la estética trascienden los límites del mundo material y, por consiguiente, de la ciencia.

Para concluir este punto, citaremos a algunos científicos famosos.

El Prof. Efraim Katzir en su libro “En Medio de la Revolución Científica”, explica que la ciencia no está en posición de calificar cuestiones morales: “Desde la perspectiva de la ciencia, los problemas morales más simples no tienen significado”. Hay todo un mundo de valores, pero “la verdad científica es técnica y está desprovista de valores”. El individuo que acepta sólo lo “científico” pierde el sentido de su propia existencia: “si no se conoce la esencia de la bondad y la misericordia, la rectitud, la decencia…se ignora el significado de la vida”.

También Albert Einstein escribió sobre la relación y dependencia recíproca entre la religión y la ciencia. La religión “es aquella que fija la meta” pues es la fuente de “la aspiración hacia la verdad y la comprensión”. La ciencia, por su parte, determina “qué recursos contribuirán al logro de las metas”. La búsqueda de la verdad es el valor moral que guía al “verdadero científico” en su investigación.

A Einstein la vida “parecería totalmente vacía sin la persecución del objetivo”. Es éste el objetivo metafísico “que es inalcanzable en la investigación científica”, decía el gran científico judío.

Hay quienes creen que la ciencia puede explicarlo todo. Lo que no se entiende hoy, algún día la ciencia lo explicará. En este sentido, el notable físico Max Planck aclara el error: “Las realidades concebibles de la naturaleza no pueden ser completamente descubiertas por ninguna rama de la ciencia”. Es un proceso, por definición, interminable: “vemos en todos los adelantos científicos modernos que la solución de un problema sólo quita el velo al misterio de otro”. La investigación científica nos proporciona los detalles de los fenómenos, más la comprensión de estos “es esencialmente metafísica”.

El Enfrentamiento sin Frente

De acuerdo con lo dicho anteriormente, no debería haber discusión alguna entre la ciencia y la religión. A pesar de eso, hay varios desacuerdos famosos entre la religión y la ciencia.

Intentemos de resumir las mayores áreas de disidencia: la edad del mundo (geología); la evolución de las especies (biología y bioquímica); el origen del universo (cosmogonía); la crítica de la Biblia (lingüística) y la historia hebrea (historia y arqueología).

Es fácil deducir que todas las discrepancias entre la ciencia y la religión están limitadas a las ramas de la ciencia que estudian el pasado. Son estudios de una naturaleza histórica y como tales, no pertenecen a las ciencias exactas. Este punto vale una aclaración. Un detective puede hacer uso de las técnicas más avanzadas y de los mejores laboratorios para investigar cierto caso. A pesar de esto, sus conclusiones acerca del desencadenamiento de los hechos son el producto de un esfuerzo intelectual, de la experiencia o, simplemente, de la intuición.

No hay un sólo ejemplo de discordia entre la religión y la ciencia acerca de leyes naturales o de hechos observables empíricamente. Casos como los de Copérnico y Galileo, que fueron perseguidos por la Iglesia, no existieron, ni existen actualmente, en la religión judía.

Todas las disidencias mencionadas anteriormente tienen otra cualidad en común: son todas teorías científicas no comprobadas. En este artículo tendremos que limitarnos a algunos ejemplos para justificar lo dicho anteriormente. Un estudio exhaustivo del tema requeriría todo un libro.

La Edad del Mundo

Cuando se trata de la edad de mundo, la idea común es que los científicos determinaron por intermedio de mediciones la edad de restos antiguos, ya sea fósiles o capas geológicas. Pero la realidad es muy diferente.

Un buen ejemplo es el uso del isótopo radiactivo del carbono, el C14, para determinar la edad de los fósiles. El límite superior de medición con este elemento es de 40.000 años, que equivale a siete veces la “media vida” del elemento (valor físico de los elementos radiactivos que determina el tiempo necesario para la transmutación de la mitad de una masa dada). Con todo, la medición de miles de hallazgos con C14 no muestran señal de vida más allá de los 7.000 años. (Whitelaw, Libby y Holmes en varias publicaciones).

Considerando los errores por extrapolación incluidos en los cálculos, estas cifras están de acuerdo con la fe judía, pero no lo están con la teoría de la evolución. A este respecto escribe el profesor Baro: “Cuando la cronometría del carbono 14 apoya las teorías la escribimos dentro del texto, cuando las contradicen la anotamos al pie del artículo, y cuando es totalmente diferente, la omitimos.”

Si las mediciones directas no dan los resultados “correctos”, ¿en qué se basa la suposición de que los dinosaurios vivieron hace 135 millones de años? Pues, en este caso, al no haber medición directa, se usa un método de deducción indirecto: la edad de los restos fósiles corresponde a la edad del estrato geológico en el cual fueron hallados.

Aquí cabe, por supuesto, la pregunta: ¿en qué se basa la cronometría de las capas geológicas? Hay muchos datos sorprendentes respecto a los métodos utilizados por la estratigrafía, uno de los cuales es el llamado “razonamiento circular”: la edad relativa de los estratos se deriva de los restos fósiles hallados en dicha capa, de los cuales conocemos su edad por los estratos en donde fueron encontrados…

Para empeorar más la situación, la idea de que los restos fósiles apoyaban la teoría de la evolución sufrió una gran sacudida. Junto a las dificultades de cronometría mencionadas anteriormente, se sumó la dificultad de que no se han encontrado formas intermedias (como entre los anfibios y los mamíferos o entre el mono y el hombre, el eslabón perdido). Cálculos estadísticos demuestran que probablemente dichas formas jamás existieron.

En el congreso de paleontólogos que se llevó a cabo en Chicago en el año 1980 se admitió oficialmente la dificultad que ofrecen los fósiles a la teoría de la evolución. El Prof. Gould, de la universidad de Harvard, llamó a esto “el secreto profesional de los paleontólogos”.

La Evolución

La teoría de la evolución, que se nos presenta tan clara y pulida en los libros de estudio y en las enciclopedias, es en efecto una idea sumamente cuestionada y problemática en las obras originales de los investigadores.

Presentaremos aquí una selección de citas notables para darnos una idea de cuán “científica” es la teoría.

El destacado genetista August Weisman admite que la selección natural no es un fenómeno observable empíricamente: “Nunca podremos determinar, por medio de la observación, la investigación o el experimento, el proceso de la creación de una nueva especie por la selección natural en la lucha por la existencia”.

Por su parte, el evolucionista Michael Denton afirma de que la suposición de un caldo orgánico prebiótico carece de todo apoyo geológico: “se adviene como una sacudida el darse cuenta de que no hay absolutamente una (sola) evidencia positiva de su existencia”.

D. E. Hull publicó en la prestigiosa revista científica Nature un artículo donde explica que la idea de compuestos complejos formados espontáneamente en base a elementos más simples (idea fundamental de la evolución) está negada por las leyes de la termodinámica, la física atómica y la mecánica cuántica. Su conclusión es muy pesimista: “La conclusión de estos argumentos presenta el más serio obstáculo, si no fatal, a la teoría de la generación espontánea”.

H. S. Lipson , hablando de la aparición espontánea de la vida a partir de materia orgánica abiótica, llega a la misma conclusión: “La generación espontánea de células contradice la segunda ley de la termodinámica”.

Simpson y Bech explican el razonamiento que fundamentan las leyes de la termodinámica: “Una aportación incontrolada de energía no es suficiente para producir un sistema ordenado. Para ello hacen falta un sistema de información y una capacidad que sepa cómo utilizar esa energía.”

Una torta de cumpleaños, un objeto infinitamente más simple que una célula, no se hace “por accidente”. Debe haber una conciencia que controla y ordena el proceso de preparación de la torta.

En una revista científica de I.B.M. se analiza la transición de vida acuática a terrestre. Esto “implicó una transformación extrema y dramática en las características de sus huevos”. A continuación se enumeran varias diferencias esenciales entre los huevos terrestres y los acuáticos: la cáscara, la prominencia endurecida para romper la cáscara, el almacenamiento del alimento para el embrión y una bolsa para acumular los residuos del metabolismo. El autor llega fácilmente a la conclusión de que hubo un proceso controlado: “Estas transformaciones no pudieron haber sido útiles si no hubiesen estado coordinadas y sincronizadas”. Pero he aquí la contradicción: la coordinación implica un objetivo y un plan, “idea totalmente rechazada por la evolución” que supone mutaciones “accidentales”.

G. Wald, Premio Nobel en fisiología en el año 1967, resume un artículo en Scientific American donde detalla numerosas cuestiones sobre la teoría de la evolución, con palabras de admiración: “solamente hay que contemplar la magnitud de esta obra para admitir que la generación espontánea de un organismo viviente es imposible”. Su respuesta resulta muy sor– ¡la necesidad (?) nos obliga a creer que lo imposible pudo ocurrir!

Muchos cálculos de probabilidades demostraron que la evolución no tiene probabilidad práctica. Un ejemplo nos da el famoso científico Fred Hoyle: “La probabilidad de que se generasen 2.000 de las enzimas conocidas que actúan en la célula a partir de cadenas nucleotídicas accidentales es de 10-40.000”. Es decir, incluso para un pequeño “paso” de la evolución, la probabilidad es prácticamente nula. (Hay una ley del matemático Emil Borel que determina que un fenómeno con probabilidad menor que 10-50 no existe).

El renombrado filósofo de la ciencia, Karl Popper, enumera las exigencias fundamentales de una teoría científica. Una de ellas determina que la teoría debe permitir su comprobación o refutación. Su opinión sobre la teoría de la evolución es categórica: “El darvinismo no es una teoría científica sino metafísica. Puesto que la teoría de la evolución no puede hacer predicciones, y por lo tanto no puede comprobarse si es falsa, no es por consiguiente una teoría científica.”

Reflexiones

El lector se preguntará, con razón, si todo esto es posible. Da la impresión de que estaríamos culpando al conjunto de científicos de una conspiración general, de intentar engañar a todo el mundo. Que quede claro: la ciencia y los científicos, se merecen su adecuado respeto. Aquí estamos presenciando otro tipo de fenómeno social. Para comprenderlo, presentaremos dos citas más.

Michael Denton explica que la aceptación de la evolución como una verdad científica, fue un proceso gradual y espontáneo: “gradualmente los conceptos darwinianos permearon todo aspecto del pensamiento biológico”. El uso constante de los conceptos darwinianos está desligado de su origen metafísico – “actualmente todo fenómeno biológico es interpretado en términos darwinianos”.

Aldous Huxley, en su libro “Confesión de un Ateísta Declarado”, ve en la aceptación de la evolución una debilidad muy humana: “Tuve motivos para desear que el mundo no tuviese sentido; consecuentemente, supuse que no lo tenía y no tuve dificultad alguna en encontrar razones satisfactorias para esta suposición…”. La ciencia no es la causa de nuestra imagen de la existencia, sino exactamente lo opuesto; las teorías científicas pueden estar hechas a la medida de nuestros deseos. “La filosofía de falta de sentido fue esencialmente un instrumento de liberación”. Son éstos los mismos mecanismos de autodefensa conocidos por la psicología, que nos hacen justificar nuestras propias ideas.

Con esto volvemos a nuestro tema: la religión. La religión nos enseña que el motivo real para rechazar la fe en Dios no se debe a “pruebas” o “dudas”. Éstas sirven sólo de pretexto, o manifestación de algo mucho más profundo: la sensación de que la religión y la moral lo limitan.

La Religión y el Adelanto Científico

En diferentes oportunidades, nos enteramos de fuertes discordias que surgen entre grupos religiosos y grupos científicos.

La idea que captamos es que los religiosos, con sus creencias anticuadas, impiden el avance científico.

Las discrepancias entre grupos con culturas y valores diferentes son un hecho inevitable. Todo grupo lucha por aquello que considera estar en lo más alto de su escala de valores.

El engaño está en intentar presentar un desacuerdo entre dos puntos de vista como una lucha por la libertad de la ciencia. Tomando como ejemplo extremo y abominable, el médico nazi Josef Mengele solía hacer experimentos médicos con prisioneros judíos. Estos “experimentos” incluían el estudio del efecto de diferentes venenos y tóxicos sobre el cuerpo humano, o la capacidad de resistencia del cuerpo a operaciones sin anestesia.

Por más diabólico que sea este ejemplo, no podemos dejar de aprender la gran moraleja: los valores morales deben limitar, y a veces detener, el avance científico.

No se puede, en nombre de la ciencia, derribar las barreras.

La definición del momento de la muerte o la preservación de cementerios son cuestiones puramente morales. La medicina no tiene claro aún el momento de la muerte y es por eso que en diferentes países, o incluso en distintos hospitales, actúan de manera diferente.

Si no desviaran el tema a una lucha contra los religiosos, es muy probable que otras personas, no identificadas con la religión, defendiesen los mismos valores morales.

¡Cuán numerosas son Tus obras, todas con Sabiduría las Has hecho!

Salmos CIV, 24

TORA y CIENCIA (VI). ¿Quién dijo que la Tierra es redonda?

¿Quién dijo que la Tierra es redonda?

Cualquier ser humano medianamente informado sabe que en la antigua Grecia dominaba la convicción de que la Tierra tenia forma plana; y que tres ballenas de tamaño cósmico le servían de apoyo al espacio. Otras civilizaciones sostenían que no era sino sobre elefantes que nuestro “planeta” descansaba. Así también, nadie dudaba de que los terremotos se debían al movimiento eventual de esos pilares y sostenes zoológicos.

Intolerable por su “falta de lógica” se consideraba a la idea de una tierra esférica, un planeta “flotante” (con todo lo que ello implica). Luego de las travesías de Colon, inmovible en su certeza de la redondez terrestre, reconocieron los hombres de ciencia que toda la sabiduría anterior, basada en la contraria teoría (anteriormente expuesta), era equivocada. Sin embargo, el común de la gente, la mayoría, continuaron viviendo bajo la sombra del error. A lo largo del tiempo la esferidad de la tierra acabo por afirmarse, y recibió en las ultimas generaciones el indiscutible sello de la ciencia. (si aun caben dudas, de mas esta decir que sobran pruebas que desmienten la hipótesis de un plano planeta basado sobre animales).

Sin embargo hay que reconocer que en la antigüedad, a causa de la carencia de tecnología, conocimientos e instrumental, no había razón para no suponer que la tierra era plana (o cualquier otra ocurrencia). Mas todavía si se tiene en cuenta que la idea de un planeta redondo implicaba el engorroso inconveniente de hombres, en cierto lugar del mundo, parados cabeza abajo (Newton, por su puesto, aun no había nacido).

…Pero; en el Zohar Hakadosh, pilar de la Kabala, escrito hace más de 2000 años, estaba ya registrada la aseveración de la real forma del planeta tierra y la gravedad, y con lujo de detalles.

Dice en Zohar, Vaikra daf 10a:

“El mundo gira y, a su vez, tiene forma esférica. Sobre él, sus habitantes están de pie y cabeza abajo. Y todas las criaturas de la Tierra, que viven en distintos puntos de ella, tienen apariencias distintas: en color de piel, rasgos faciales, etc. El sol determina cambios climáticos en cada zona [estaciones], y además alumbra una parte mientras la otra permanece en la oscuridad. Hay lugares iluminados siempre y que no se encontrará en ellos noche sino en períodos de tiempos cortos [los polos]. Porque así está escrito en los Salmos (Tehilim 139) ´Te agradezco por las luminarias y son sorprendentes Tus obras´. Y este secreto es transmitido por la sabiduría de la Torá”.

De este fragmento del Zohar se desprende algunas ideas considerables:

1. Una tierra esférica.
2. Habitantes en toda la extensión de su territorio.
3. La fuerza de la gravedad.
4. Diferenciación de razas de acuerdo a sus características físicas.
5. Relación entre hábitat natural y características físicas.
6. Distinción entre noche y día unitemporales.
7. Sectores en que reina la luz durante gran parte del año incesantemente, o sea, los polos terrestres.

Los Sabios de Israel no ignoraban entonces que este modo de pensar era suyo propio y que resultaría extraño a los sabios de las demás naciones; es por eso que al final del párrafo definieron estas consideraciones en calidad de secreto. Además, señalan que el origen de estos conocimientos no es resultado de investigaciones sino de una transmisión bíblica, recibida en el Monte Sinai, por D’s, el creador y arquitecto del planeta y el cosmos y todo lo existente; lo que vemos y lo que nos esta oculto; lo que sabemos y lo que aun no hemos descubierto.

¿Cuántas estrellas hay en la constelación Pléyades?

En esta constelación distanciada a 300 años luz de la tierra, distinguimos, a simple vista en una noche clara y despejada, seis estrellas. Una visión muy aguda permite ver siete y tal vez ocho. Por eso consideraron los astrónomos durante muchas generaciones que las pleyades eran ocho estrellas.

Sin embargo en el año 1609 gracias al telescopio diseñado por Galileo Galilei comenzó a pensarse que el numero de estrellas de tal constelación era un tanto mayor.

En los últimos años, con la ayuda del radiotelescopio se descubrió que esta compuesta de mas de cien (ver “Ejercito Celestial” pag 134, astrónomo Dr.N.Vidal y Enciclopedia Hebrea, pag 674.).

En el Talmud, Tratado de Berajot 58b dice lo siguiente:

“Cómo son las Jimha (pleyades). Dijo Shmuel: como cien estrellas [la conforman]. Hay quienes dicen que están concentradas y muy cercanas unas de otras, pero hay quienes opinan que están dispersas”.

(Consultar también la exégesis de Rashi).

El talmud fue escrito hace aprox. 1500 años. Como es de suponer, en aquella época aun no habían telescopios.

Los investigadores de astronomía no judíos no aceptaban de manera totalmente las palabras del Talmud; incluso intentaban refutaras con todos los medios posibles. Sin embargo los Sabios del Talmud se mantuvieron firmes en su posición. Esto es porque tenían la convicción de que los conocimientos que poseían provienen del Creador del universo, que incluye también a las pleyades, y quién mejor para decir qué y cuántas cosas hay en el universo, que su propio Creador…

Este conocimiento lo recibieron los Sabios de Israel de boca de sus mayores y estos de sus mayores ininterrumpidamente hasta Moshé Rabenu que lo recibió de D´s en el Monte Sinai.

El Talmud y las vacunas

Uno de los descubrimientos científicos que trajo la salvación a millones y millones de personas en el mundo, a tal punto de convertirse en la primera causa de salvación de vidas, es aquel al que llego el Dr. Louis Pasteur: el método de inmunización y erradicación de enfermedades virales por vacunación, es decir: las vacunas. Este método, introduce la curación de enfermedades virales por intermedio de la misma bacteria que la provoca. El Dr. Pasteur comenzó, como es sabido, sus experimentos con la curación de la rabia. Al haber tenido un rotundo éxito, aun por sobre sus expectativas , paso a implementar el tratamiento en otras enfermedades, también exitosamente.

Ahora bien, en el libro “Meboh Shearim”, cuyo autor es Ben Doro, amigo del Dr. Pasteur, trae un comentario a modo de anécdota de haber oído que al ser el doctor Pasteur un gran amigo del Rabino Dr. Israel Ravinowicz, recibió de este las ideas básicas para sus posteriores investigaciones.

El asunto seria así: El Rab Dr. Israel Ravinowicz – habitante de París- comenzó, como es sabido, a traducir el Talmud al francés y su traducción llego a manos del Dr. Pasteur, despertando de lo allí leído su genio y posterior desarrollo científico.

Lo que leyó se encuentra en el Tratado Ioma, pagina 84a:
“Quien fue mordido por un perro loco (rabioso) hay que darle de comer del hígado del perro”.

El Dr. Foster, sorprendido, a partir de allí comenzó a experimentar, con los resultados por todos conocidos.

Si la leyenda acerca de la amistad entre el Rab Dr. Ravinowicz y el Dr. Pasteur es cierta o no, y que si de la traducción de uno nació la iniciativa de investigación del otro, es verdad: no lo sabemos.

Lo que si es cierto e indiscutible es que nuestra sagrada Torá, en el Talmud, nos enseña la formula contra la rabia, y de allí, el secreto de las vacunas.

Ante cualquier duda, consulte a su médico.. o a su rabino…

La duración de la traslación lunar

Es sabido que los meses hebreos se rigen según la luna. Un mes lunar representa el tiempo que tarda la luna en dar una vuelta completa alrededor de la Tierra. Dado que es un Misvá de la torá el recuerdo y la santificación de un mes nuevo, es necesario tener en cuenta cuando este comienza.

Hoy en día esto es sencillo ya que dado los adelantos tecnológicos tenemos almanaques en los que figuran todas las fechas de Rosh Jodesh (inicio del mes lunar, o sea el mes hebreo).

Antiguamente debían estar atentos a las fases de la luna para determinar que su ciclo de traslación se ha completado y proclamar el Rosh Jodesh. Para esto era necesario que quienes hallan visto la luna nueva vallan al Bet Din (tribunal) para atestiguar que el nuevo mes ha comenzado. Allí se investigaba el caso y si era cierto se proclamaba el Rosh Jodesh, inicio de un nuevo mes.

Cuenta el Talmud (Rosh Hashana 25) que cierta vez el cielo estaba confuso y parecía verse la luna nueva estando a los 29 días del mes en curso, y el pueblo pensó que era Rosh Jodesh. Les dijo entonces Raban Gamliel:

“No se renueva el ciclo lunar (o sea, no empieza un nuevo mes) sino después de 29 días y medio, y 2/3 de hora y 73 partes”.

De aquí aprendemos dos cosas: la primera que la gente no pudo proclamar el Rosh Jodesh. La segunda es que según nuestros Sabios un mes lunar (el tiempo que tarda la luna dar una vuelta alrededor de la Tierra) es 29,5 días + 2/3hora + 73 partes.

Veamos:

2/3 hora = 720 partes [Una hora equivale a 1080 partes]
73 partes + 720 partes = 793 partes
793 partes/1080 = 0,734259 horas
0.734259 horas/24 = 0,03059 días
si le sumamos los 29,5 días obtenemos que para nuestros sabios el mes lunar dura exactamente 29,53059 días

Según encontramos en los libros del reconocido astrónomo fallecido Carl Sagan y estudios recientes de la NASA, el tiempo que dura el mes lunar es de 29,530588 días. Teniendo en cuenta sus avanzados telescopios y sofisticada tecnología al servicio de la investigación, se equivocaron por muy poco. Sorprendente.

Resumiendo:

La traslación de la luna alrededor de la Tierra dura
Según Raban Gamliel: 29,53059 días y
Según NASA y Carl Sagan:29,530588 días

Diferencia: 0,000002 días = 0,1728 segundos.

¿Quien inventó el telescopio?

Impresionante. Por medio de un tubo hueco con un mínimo de dos vidrios preparados especialmente y colocados de manera correcta se logra observar claramente objetos que se encuentran a grandes distancias y que, a simple vista, siquiera son divisorios. Obviamente nos referimos al telescopio.

Según nuestros registros (los que quienes han escrito la historia nos quisieron legar) dicho sorprendente instrumento fue inventado por el famoso y censurado científico italiano Galileo Galilei (1563-1642).

Algo sabido y reconocido es que el pueblo judío brindo a la humanidad numerosos distinguidos astrónomos y estudiosos y conocedores del cosmos, muchos de ellos rabinos y sabios de la Torá, quienes obtuvieron sus conocimientos estelares en las fuentes bíblicas y talmúdicas.

Uno de los mayores exponentes, a modo de ejemplo, es el gran Tanaita, Presidente del Sanedrin (parlamento y suprema corte rabínica de Israel), Raban Gamliel de Yabne. La Mishná en el tratado de Rosh Hashaná comenta que era una persona por demás versada en astronomía, que poseía en su altillo una especie de “observatorio” con cuadros y gráficos de los distintos cuerpos celestes y sus alternativas posicionales, según la época del año.

Cabe la pregunta ¿Como sabia Raban Gamliel todo esto? ¿De donde obtuvo las imágenes y mapas de planetas distantes, la luna y las estrellas? Difícilmente halla tenido acceso a alguna moderna enciclopedia o atlas de astronomía, o halla navegado por el web site de la NASA y accedido a las fotos de ultima generación obtenidas por el radiotelescopio “Hubble”…
El Talmud, en el Tratado Eruvin, hoja 43b, nos comenta lo siguiente:

“Raban Gamliel tenia un tubo hueco con el que, cuando miraba atraves de el, podía ver a distancia de dos mil codos tanto por mar como por tierra. Con el mismo tubo le era posible averiguar tanto la profundidad de una valle como la altura de una palmera”.

Al referirnos a Raban Gamliel: ¿no estaremos hablando del verdadero inventor del telescopìo, 1600 años antes de lo registrado…?

La formación de las montañas

Se sabe, a partir de los estudios y experiencias de los que se ocupan de las ciencias naturales, que al principio de sus días, la Tierra era completamen6te esférica, como los demás cuerpos celestes, sin protuberancias ni depresiones… Solo el paso del tiempo, la erosión y acción incesante de los vientos de Noaj [Noe])violentos y el Mabul (diluvio mundial en los tiempos que domino a la Tierra, generaron las montañas y colinas, según lo demuestran nuestros actuales hallazgos de restos de árboles y huesos de varios animales en las profundidades de la Tierra, muchos de los cuales no pueden encontrarse ya en esas zonas y climas.

Esto da fuerte apoyo al pasaje del Talmud de Ierushalaym (en realidad, sabemos que el Talmud es quien confirma la teoría actual) en el Tratado de Nidda, hoja 3b, donde señala que las montañas no estaban incluidas en la creación original del mundo por D’s, habiendo sido formadas después en el curso del tiempo , y que los términos yetzira (creación) y beria (creación, anterior es formación) no son aplicables a ellas, puesto que fueron formadas por evolución (hishtalsh´lut) siguiendo las leyes naturales inscritas por D´s en la Creación y de las cuales son remotos efectos.

TORA y CIENCIA (V).Bioetica y Halaja

¿Que es la Bioetica?

La medicina se encuentra en un constante progreso, tendiente a mejorar nuestra calidad de vida, evitar el dolor fisico y alargar nuestros anos. Pero involuntariamente cada avance medico nos enfrenta con nuevos dilemas Eticos que demandan una redefinicion de aquellos conceptos que siempre imaginamos claros.

Pensemos por ejemplo en lo que hoy se considera un “simple” transplante de corazon. Hace poco tiempo atras no se contaba con la tecnica adecuada para la conservacion y el reimplante de organos vitales. Tampoco existia una droga como la ciclosporina, que contribuye a impedir el rechazo del organo transplantado. Hasta que se invento un respirador artificial no fue necesario distinguir entre la muerte cerebral y la muerte cardiaca o respiratoria: ambas eran simultaneas!

Estos progresos medicos nos obligan a cuestionarnos por ejemplo: ¿Como se determina el momento de la muerte, a efectos de un transplante de corazon? Imaginemos a un individuo cuyo cerebro quedo danado irreversiblemente a raiz de un accidente de transito, pero su corazon continua palpitando, conectado a un respirador. ¿Consideramos a este individuo vivo o muerto? ¿Se permite extraer su corazon a fin de transplantarlo a un paciente que lo necesita?

En otras palabras, la muerte ¿es una funcion de la inactividad cerebral o de la respiratoria?

En el otro extremo Etico-semantico otras definiciones esperan su turno. ¿Cuando comienza la vida? ¿Desde el momento de la concepcion? ¿Al nacer? Dadas las facilidades tecnologicas para asistir a la mujer en su embarazo ¿Se considera homicidio el descarte de embriones? ¿A partir de que dia?

Conflictos como estos son tema de discusion y polemica permanente en nuestro mundo moderno. No pasa practicamente una semana sin que se publique un articulo sobre estos topicos en los periodicos de cualquier pais civilizado.

La nueva disciplina que estudia, analiza y trata de brindar opiniones y puntos de vistas acerca de estos conflictos se denomina Bioetica, o sea, la Etica de la vida. Cientos de articulos se publican por ano y un buen muestreo podriamos encontrar en las paginas electronicas del Internet.

Medicos, profesores universitarios, abogados, filosofos, religiosos de todas las confesiones, educadores y hombres que se interesan en estos temas debaten, opinan y aporta cada cual su punto de vista enriqueciendo asi esta nueva area multidisciplinaria.

Ahora bien, como judios que nos regimos por una ley divina y eterna, ¿Donde encontraremos las respuestas teoricas o practicas para estos complicados dilemas morales?

La Halaja

La Halaja es el cuerpo normativo de la vida judia. Es la puesta en practica de todos los preceptos biblicos y las prescripciones rabinicas expuestas en el Talmud. La Halaja se compone de normas, leyes y costumbres que rigen la vida del judio desde el nacimiento hasta la muerte, desde el alba de cada dia hasta el proximo amanecer.

La Halaja se ha desarrollado oralmente a partir de la aplicacion de los preceptos biblicos, pasando por la compleja literatura Talmudica y llegando a la responsa rabinica contemporanea.

Entre las obras halajicas mas trascendentes se encuentran el Mishne Tora, de Maimonides (1135-1205) que es el codigo halajico tematicamente mas abarcativo y el Shuljan Aruj, escrito por Rab Iosef Caro (1488-1575) que es el codigo convencionalmente oficial de la legislacion judia.

Existen tambien numerosisimas obras de responsa rabinica (Sheelot Utshubot, preguntas y respuestas) donde se determina la condicion Halajica de los mas diversos temas y circunstancias. Fuera de la Halaja no existe para el judaismo normativo ningun otro sistema Etico o moral. El judaismo no acepta la ley natural, ni la dudosa Etica cuantitativa. Mas aun, conicidiendo con la filosofia moderna, desde siempre sostuvo el judaismo que el hombre es por naturaleza incapaz de llegar a una definicion Etica universal y absoluta.

Por lo tanto cuando queremos buscar un criterio “Etico” judio es la Halaja y sus amplisimas fuentes donde debemos explorar a fin de encontrar una orientacion al respecto.

Los mecanismos de la Halaja

Hay dos principios importantes para la determinacion Halajica de un tema:

En primer lugar en casos nuevos, como los que queremos analizar, para los cuales obviamente no existe jurisprudencia rabinica ni Talmudica, los Rabinos legisladores contemporaneos (en hebreo Poskim) desarrollan sus veredictos en base al analisis comparativo de casos o principios legales similares que encuentran en la legislacion Halajica que los antecede. Para determinar su decision los Rabinos deben tomar en cuenta todos los criterios a favor y todos los puntos en contra.

En segundo lugar, en el judaismo actual, post talmudico no existe un cuerpo legislativo supremo oficial, como era el caso del Sanhedrin en la antiguedad (por cuya restitucion rezamos tres veces por dia). Cada Posek, por lo general, elabora su veredicto individualmente y es acatado por sus fieles, los cuales adoptan su opinion por la pertenencia comunitaria o su extraccion historica comun (Sefaradim, Ashkenazim etc.).

A veces varios Rabinos concuerdan con un mismo veredicto, y a veces no.

De aqui la dificultad de exponer una opinion Halajica unica e indiscutible1.

Problemas y soluciones

Como ejemplo del tratamiento Halajico de un tema medico con implicancias Eticas nos referiremos ahora al problema de la esterilidad.

Este articulo es de caracter descriptivo y no prescriptivo. Por lo tanto, dada la delicada naturaleza de estos temas, si se presenta una situacion real debera consultarse con una autoridad rabinica competente.

La esterilidad afecta a un promedio del 8 al 15% de las parejas casadas. De este numero alrededor del 30% se debe a la esterilidad del hombre. Las causas pueden ser varias: anomalias anatomicas en el organo de reproduccion masculino (hypospadias), impotencia psicologica u organica, o bien la debilidad o el numero reducido de espermatozoides. En todos estos casos se contempla la posibilidad de la inseminacion artificial con el semen del propio marido.

No obstante, hay otras circunstancias (aspermia, azoospermia, necrospermia, etc) donde el semen del marido no puede ser utilizado efectivamente. En estos casos los medicos suelen aconsejar la utilizacion del semen de otro individuo, por lo general a traves de un banco de semen.

La inseminacion es un metodo relativamente sencillo y para nada nuevo, en el cual se inyecta el semen en el cuello del utero o directamente en el utero de la mujer. El primer experimento exitoso de inseminacion artificial en animales data del ano 1742 y en seres humanos tuvo lugar a fines del siglo pasado por Robert Dikinson: en 1866 nace en los Estados Unidos el primer bebe por inseminacion artificial. Hoy en dia se calcula que solo en ese pais nacen anualmente miles de ninos por inseminacion artificial.

• Precedentes a favor y en contra, se buscan.

Si bien los sabios judios de la antiguedad discutieron acerca de la posibilidad teorica de la concepcion sin que medie relacion sexual (Masejet Jaguiga, 15a) el pronunciamiento directo respecto a la inseminacion artificial es, obviamente, reciente. Sobre el tema no existe un consenso total en todos los puntos. No obstante, la mayoria de los Poskim contemporaneos se inclina por autorizar la inseminacion artificial siempre y cuando se realice con el semen del propio marido.

Hay dos principios Halajicos basicos en favor del tratamiento de la infertilidad.

Ante todo el precepto biblico –el primero de la Tora– mencionado en Bereshit2 “Peru uRbu”, “Fructificaos, multiplicaos y colmad la tierra”, dice el Creador a Adam y Eva . Precepto que la Halaja, por su parte, encuadra estrictamente dentro del marco familiar.

Otro criterio invocado a favor de este caso es el de Guemilut Jasadim (Obrar el bien) que deriva del famoso mandamiento que se menciona en Vaikra3 “Amaras a tu projimo como a ti mismo”. De aqui la obligacion moral de asistir al semejante segun sus necesidades. Pocas circunstancias hay, tan nobles como ayudar a una pareja a realizarse como padres.

Por otro lado, existen ciertas complicaciones.

La primera que mencionan la mayoria de los Rabinos es la utilizacion de semen de un tercero, lo cual acarrea problemas de filiacion e identidad Halajica irresolubles. Por eso coinciden en prohibir la inseminacion artificial con el semen de otro hombre que no sea el propio marido.

En segundo lugar varias autoridades rabinicas temiendo un abuso de la utilizacion de este metodo estipulan que debe existir un tiempo de espera o el veredicto de al menos dos especialistas medicos que determinen la imposibilidad del embarazo natural y la efectividad del metodo, antes de apelar a la inseminacion4.

Otro punto de controversia se relaciona con la extraccion del semen, ya que su derramamiento se considera en el judaismo una afrenta y los Rabinos que autorizan la inseminacion mencionan medios de obtencion lo mas cercano posible a lo natural5.

• Mas soluciones medicas, mas complicaciones eticas.

A traves de metodos tecnologicos desarrollados en las ultimas decadas es posible fecundar el ovulo femenino con semen masculino fuera del cuerpo de la mujer (in vitro, o sea, en un tubo de ensayo) para luego regresar el cigoto u ovulo fecundado al cuerpo de la madre, duena del ovulo, o congelarlo y mas adelante insertarlo en su cuerpo o en el de otra mujer. El cigoto, al ser reinsertado, se desarrolla como en un embarazo normal, aun cuando la madre portadora (embarazada) no sea la duena del ovulo original.

Por lo general, y a diferencia de la inseminacion artificial, la fecundacion in vitro se prescribe en casos de esterilidad femenina. Alrededor del 10% de las mujeres presentan problemas de esterilidad y un tercio de estos casos son causados por inconvenientes en las trompas de Falopio, que no pueden ser resueltos quirurgicamente. En Este y otros casos, como ser cantidad excesiva de anticuerpos contra antigenos presentes en el espermatozoide6 la fecundacion in vitro es la solucion. En 1978 nace en Inglaterra Louise Brown, la primera nina fecundada fuera del utero materno. La senora Brown sufria de agenesia (ausencia de trompas de Falopio), por lo cual le hubiera sido imposible concebir un hijo por medios naturales.

• Otras dificultades…

Para la determinacion Halajica de este caso, los Poskim estan divididos. Por un lado los que la prohiben razonan que a los inconvenientes de extraccion del semen, tiempos de espera y otros mencionados en la inseminacion artificial se suman problemas adicionales. En este caso, dicen, cuando el intento de fecundacion no tiene Exito, el semen se considera derramado en vano, ya que, a diferencia de la inseminacion artificial, Este se utiliza fuera del cuerpo de la esposa. Ademas, agregan, al tratarse de una concepcion extrauterina, en su opinion no se cumple el precepto biblico de la reproduccion.

No obstante, numerosos Poskim autorizan la fecundacion in vitro bajo las mismas premisas exigidas para la inseminacion artificial, y consideran que tambien a traves de este metodo se concreta el primer mandamiento de la Tora.

La principal complicacion se presenta en el alquiler de vientre, metodo que los Poskim coinciden en prohibir. En un caso comun de fecundacion in vitro los padres biologicos son los padres naturales de la criatura. Pero que sucede cuando una mujer (A) que no puede llevar adelante su embarazo apela al vientre de otra mujer (B) para dar a luz a su hijo, concebido in vitro. ¿Quien es la madre en este caso? ¿Es la duena del ovulo (A) o la que dio a luz (B) al bebe? Los dos elementos naturales de la maternidad, la concepcion y el parto, aqui se oponen uno al otro. ¿Como saber cual de estos dos elementos es el determinante excluyente de la maternidad?

¿Y quien es el padre? ¿El padre biologico o el esposo de la senora (B)?

Por todos estos conflictos de filiacion los Poskim no autorizan este metodo. (Aunque por otro lado continuan avanzando en su analisis juridico para determinar el status a posteriori.) Cabe destacar que las causas Halajicas de esta prohibicion son ciertamente pragmaticas. A diferencia de otras religiones la oposicion no se basa en conceptos relacionados a la antinaturalidad del metodo. En el judaismo nunca se adopto la postura que critica la intervencion del hombre o la tecnologia por El creada en procesos naturales. Por el contrario, el ser humano es el socio de D”s en la creacion y el mejoramiento del mundo y todo lo que este en su posibilidad hacer para mejorar la naturaleza es loable que lo realice.

• Conclusiones

En la medida que la ciencia avanza, la Halaja a traves de los Poskim, debera pronunciarse en temas como clonacion humana, gestacion con fines de ablacion, gestacion en vientre mecanico, y quien sabe que otras complejas tecnicas medicas y geneticas.

Nada nos lleva a pensar que los proximos anos seran mas sencillos para la bioetica y la Halaja. Pero a traves de los fascinantes mecanismos de la ley judia, las brillantes mentes de sus expositores continuaran explorando nuestras fuentes en busca de las respuestas que tanto necesitamos.

1Las opiniones halajicas vertidas en este articulo han sido tomadas de la Enciclopedia de Halaja y Medicina (Enciclopedia Hiljatit Refuit, Dr Abraham Shteimberg, Tomo Bet, v.Hazraa Melajutit y Hafraia Melajutit).

2GEnesis 1, 22

3Levitico 19, 18

4Tzitz Eliezer, 9,51

5En este caso, al semen sobrante, se lo considera una casualidad natural como en una relacion matrimonial comun ya que al igual que en Esta se trata de un intento de procreacion.

6Estos anticuerpos suelen encontrarse en el moco cervical, de alli que al estar en contacto con el semen inmovilizan a los espermatozoides y no les permite ascender a las trompas.