JODESH ADAR TOV MBORAJ חודש טוב ומבורך לכולם


“mishenijnas be Adar marbim be simja”
“cuando comienza el mes de Adar aumentamos en alegrias”

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HALAJOT “ARBA PERASHIYOT” (*)

Las cuatro lecturas especiales del Séfer Torá que preceden al mes de Nisan.

1. Nuestros Jajamím establecieron que cada año debemos leer cuatro Perashiot especiales, desde Rosh Jodesh Adar hasta Rosh Jodesh Nisán, para hacernos recordar cosas muy importantes para nosotros:

2. La primera Perashá es “Shekalim” y nos recuerda la Mitzvá del Majatzit Hashékel (medio Shekel).

3. La segunda Perashá es “Zajor”, en la que recordamos el suceso en el que el pueblo de Amalek atacó al pueblo de Israel después de que este salió de Egipto. Esta lectura se lee el Shabat antes de Purim, ya que Hamán Harashá era descendiente de Amalek, y por lo tanto recordamos primero este suceso antes de festejar Purim.

4. La tercera lectura es la que corresponde a “Perashá Pará” (la vaca roja), la cual servía para purificar a los impuros. Y como en el año en que el pueblo de Israel salió de Egipto se purificaron antes del mes de Nisán, nosotros también recordamos este suceso antes de este mes.

5. La última lectura es “Perashá Hajódesh”, que se lee en el Shabat anterior a Rosh Jodesh Nisán (o el mismo día de Rosh Jodesh, cuando este cayó en Shabat) para santificar este mes que es el primer mes del calendario Judío, y también para leer las leyes correspondientes a la fiesta de Pesaj que se aproxima.

(*) Perashiot es el plural de la palabra hebrea Perashá. Y es necesario aclarar que las Perashiot que aquí se mencionan no vienen a reemplazar a la Perashá del Shabat correspondiente, sino que son fragmentos, cuyos temas guardan relación con la fecha hebrea, y se leen después de la Perashá de turno en un Séfer Torá adicional.

(“HAMAOR”; Tomo 2; Kolel MAOR ABRAHAM-KÉTER TORÁ; Ediciones HAMAOR-MÉXICO).-

¿Por qué razón hay años de doce meses y años de trece meses?

La Sagrada Torá, ordenó al pueblo de Israel, santificar los meses y fijar el mes de Nisan como el primero de los meses: “Este mes os será el principio de los meses, os será el primero de los meses del año” (Shmot c.12 v.2). Sobre este versículo dice el gran sabio y exégeta “Rashi” (siglo XI): “D-s mostró a Moisés, nuestro maestro, la luna nueva diciéndole: “Al renovarse la luna sabrás que es principio de mes”.
Más la Torá nos ordenó también “Observarás el mes de Aviv (primavera) y celebrarás Pesaj en honor al Señor tu D-s (porque en el mes de Aviv-Nisan) el Señor Tu D-s, te sacó de Egipto de noche” (Devarim c.15 v.1).
Según los textos anteriormente citados, al fijar los meses según el cambio lunar, debemos también tener en cuenta que la festividad de Pesaj debe caer siempre en la primavera.
¿Cómo cumplir con estos dos mandamientos divinos?
Si fijaríamos el año contando doce meses lunares nos atrasaríamos 11 días según el calendario solar.
Si contaríamos 13 meses lunares, nos adelantaríamos al año solar en 22 días, pero de ninguna de las dos maneras cumpliríamos con el mandato divino “Observarás el mes de Aviv (primavera) y Pesaj caería en distintas estaciones del año.
Si agregaríamos un décimo tercer mes cada tres años solares y si lo haríamos cada dos años nos sobrarían 8 días.
Nuestros sabios encontraron que en el transcurso de un ciclo de 19 años, la diferencia entre el año lunar y el año solar es de 209 días (19 x 11), los cuales componen siete meses menos un día (30 x 7), agregando un mes en los prefijados de dicho ciclo, el 3º, 6º, 8º, 11º, 14º, 17º y 19º. El mes adicional se denomina Adar Sheni (Adar Segundo) y es siempre completo de 30 días. De modo que todas las festividades y en primer término Pesaj, se rige por el año solar. En todo el ciclo de 19 años simples y siete con un 13º mes.
Si queremos saber si el año es simple o bisiesto, dividiremos los años según nuestro calendario desde la creación del mundo por 19. Al no recibir restante alguno o al recibir uno de los números 3, 6, 8, 11, 14, 17, sabremos que el año es bisiesto, caso contrario sabremos que es un año simple.
Al caer un año bisiesto, Purim se festeja en el Adar 2, cercano a Pesaj, para así unir los dos milagros que agraciaron a nuestro pueblo. La salvación de los hebreos en tiempo de Ajashverosh y la redención de nuestros ancestros de la esclavitud de Egipto.

Rosh Hodesh Adar 5770 (14 y 15 de Febrero 2010)(III)

De acuerdo con el Sefer Ietzira, cada mes del año judío tiene una letra del alfabeto hebreo, un signo del zodiaco, una de las doce tribus de Israel, un sentido, y un órgano controlador del cuerpo que le corresponde. Veamos el mes de Adar según sus correspondencias.

Adar es el decimosegundo mes del calendario judío.

La palabra Adar es análoga a la palabra hebrea adir, que significa “grandioso” y “fuerte”. Este es el mes de la buena fortuna para el pueblo judío. Nuestros sabios dicen de este mes: “Su mazal [fortuna] se impone”.

Purim, la festividad de Adar, conmemora la “metamorfosis” de la fortuna aparentemente mala de los judíos (como le pareció a Haman) en buena. “Cuando entra Adar se incrementa la alegria”. La festividad de Purim marca el punto mas alto en alegría de todo el a año . El año judío comienza con la alegria de la redención de Pesaj, y concluye con la alegría de la redención de Purim. “La alegria rompe todas las barreras”.

La alegría de Adar es lo que hace de este el mes “preñado” (es decir, siete de diecinueve años en el ciclo del calendario judío son bisiestos, “embarazados con un mes de Adar adicional). Cuando hay dos Adar, Purim se celebra en el segundo Adar, para conectar la redencion de Purim con la de Pesaj. Así vemos que el secreto de Adar y Purim es “el final esta insertado en el principio”

Letra: cuf

La letra cuf significa “mono” (cof), el símbolo de risa del mes de Adar. De acuerdo con el modismo “monos en la cara del hombre “, la cuf también simboliza mascarada, un alegre disfraz como se utiliza en Purim. Antes del milagro de Purim, Di-s Mismo “oculto Su rostro” de Sus hijos de Israel (en la historia completa, cono esta relatada en el libro de Ester, Su Nombre no aparece ni siquiera una vez). Al ocultar en un primer momento nuestra identidad, pretendiendo ser alguien distinto, se revela la mas intima esencia de nuestro verdadero ser. En Purim llegamos al nivel de “la cabeza incognosible” (“la cabeza que no se conoce a si misma, ni es conocida por otros”), el estado de total ocultamiento existencial del propio ser hasta para uno mismo, con el objetivo de “hacer nacer” un ser completamente nuevo dentro de uno.

La palabra “cuf” también significa el “ojo de la aguja”. Nuestros sabios nos enseñan que incluso en el sueño mas irracional, uno no puede ver un elefante pasando por el ojo de una aguja. A pesar de eso, en Purim uno experimenta esta gran maravilla, que en cabala y jasidismo simboliza la verdadera esencia infinita de la luz infinita de Di-s, que penetra en el contexto limitado de la realidad física y revelándose a pleno en el alma judia.

Mazal: dagim (Piscis-pez).

El pez es la criatura del “mundo “oculto”, el mar. Así son las almas de Israel, “peces” que nadan en las aguas de la Tora. La verdadera identidad y fortuna de Israel es invisible en este mundo. La revelación de Purim, que es la de la verdadera identidad de Israel, refleja la revelación del mundo por venir (se sabe que el milagro de Purim insinúa en este mundo el máximo milagro: la resurrección del mundo por venir). La palabra “dag” (el singular de “dagim”) se interpreta como la representación del “tikun” (rectificación) de daag – “preocupar”. En la Biblia, la palabra dag, aparece una única vez escrita como daag: en la epoca de Nejemia, algunos judios no observantes profanaron la santidad del Shabat, vendiendo pescado en el mercado de Jerusalén. Su “pez” se transformo en un excesiva “preocupación” por conseguir el sustento. Por el contrario, el pez de la alegría de Purim, el grandioso (aunque inicialmente oculto, como el pez) mazal de Adar, convierte toda la preocupación en el corazón del hombre, en la alegría final de la redención, con el nacimiento del nuevo ser desde “la cabeza incognosible”.

Simbolo: Daguim/Pez

El signo de Piscis, en el calendario judío, marca un periodo de sublime espiritualidad, en el que el hombre tiene la posibilidad de trascender el nivel corporal con los poderes espirituales del alma.
Es notable como la astrología resalta esta idea en la personalidad del individuo de Piscis que en términos generales posee la característica de querer evadirse de la realidad, consiguiéndolo en muchas ocasiones en forma negativa a través del alcohol o las drogas.

Los dos peces que representan al mes de Adar, cuyas caras se enfrentan la una a la otra, se dirigen según la astrología una hacia el signo de Acuario (Shevat) significando su gran deseo de perfeccionamiento y rectificación en el campo material y la otra hacia el signo de Aries (Nisan), lo cual simboliza el deseo de trascender el ambiente material y obtener un despertar de la conciencia espiritual. Así, entonces, un pez significa la perfección en el plano material, y el otro, la eternidad del alma.

En el judaísmo los dos peces simbolizan a Mordejai y a Esther, que con su pureza y santidad guiaron al pueblo judío hacia el arrepentimiento trayendo la salvación, y la adquisición de logros espirituales.

Los peces en el agua también simbolizan a Israel y la Torá; así como el pez solo puede vivir en su medio propicio, el agua, también Israel vive solo por medio de la Tora. Esto se manifiesta claramente en Purim, cuando los judíos se salvaron de la muerte aceptando la Torá durante este mes. En los dias de Mordejai y Esther los judíos atravesaron en Adar por un cambio trascendental en su nivel espiritual, a raíz del arrepentimiento completo y el recibimiento de la Torá por amor. Como esta escrito: “Los judíos se apoyaron en ella, y la aceptaron”, (Meguilat Esther 9:27).

El mes de Adar/Piscis es el ultimo mes del año si contamos a partir de Nisan/Aries, y también es el último signo del Zodiaco. Puesto que un círculo no tiene fin la última constelación (Piscis) siempre retorna a la primera (Aries), de este modo la constelación final de la rueda del Zodiaco incluye chispas o destellos del inicio del siguiente ciclo; así mismo representa el nivel superior del proceso de desarrollo espiritual de los meses.

El nombre del mes, Adar, se deriva de la palabra “adir”, que significa nobleza y poder, y simboliza la revelación de D-os con su nobleza y poder; tal como aparece en el versículo de salmos 3:4 “Adir bamaron Hashem” “D-os en las alturas es Todopoderoso”

La constelación del pez es la estación final, el último mes del calendario hebreo, y, a nivel personal constituye un símbolo del propósito del hombre. En el Midrash Tanjuma, el hombre es descrito como un pez cuyo deleite está en las aguas del cántaro (dli/acuario) y cuyo alimento esta a disposición. El come para siempre del Árbol de la Vida y bebe de las aguas del Afarsimón (fragancia, aroma) en compañía de los justos.

Es la imagen del hombre que emerge de las limitaciones y ocultamiento del mundo material. Incluso cuando el hombre ha perdido su camino, olvidando su origen y su misión en este mundo, tiene siempre la posibilidad de un ´Adar´ para encontrar el camino de regreso a casa. Los eventos del mes: la festividad de Purim, y el día de la muerte de Moshé sumado al símbolo de la constelación: el pez, constituyen el modelo para emerger del sistema de ocultamiento y constricción que caracterizan al mundo material hasta alcanzar la futura redención y la vida eterna. (sobre este tema avanzaremos la proxima entrega bli neder)

Rosh Hodesh Adar 5770 (14 y 15 de Febrero 2010)(II)

El mes de Adar y el significado de la alegría

Como ya hemos aprendido en la tabla de equivalencia entre el mundo, el tiempo y el hombre, los sabios relacionan esencialmente a adar con la risa.

El Talmud por su parte, también enseña que tal como cuando llega el mes de av se debe disminuir la alegría, cuando el que llega es el mes de adar, entonces la alegría debe aumentar.

La risa, la alegría.

Si nos detenemos un instante y reflexionamos, notaremos que la orden precisa es “aumentar la alegría” y no “alegrarse”, lo cual significa incrementar algo que ya existía. No nos indican abandonar un estado de tristeza o de indiferencia y alegrarnos, sino fortalecer algo existente. En pocas palabras, nos referimos a una alegría básica presente durante todo el año, salvo que en este mes precisamente debe crecer.

Qué es la alegría?

Intentaremos aclarar el significado más profundo de la alegría.

Debemos distinguir entre dos conceptos que solemos manejar de modo indistinto y que en la mayoría de los casos se entremezclan y confunden: la risa y la alegría.

La alegría – en hebreo, simjá – es una corriente energética interior, íntima, relacionada en muchos pasajes bíblicos con el corazón de la persona.

El corazón experimenta la alegría.

Exactamente lo mismo sucede en el caso de la tristeza, la cual habita en lo más hondo del individuo.

El corazón experimenta la tristeza.

Los sabios señalan como un acto de grandeza llenar y colmar el corazón de alegría.

La risa, – en hebreo, tzjok – es la exteriorización de la alegría y en el lenguaje bíblico es asociada con la boca.

Cuando la risa se reduce a expresar fielmente la alegría interior, entonces no posee un valor realmente propio ya que se trata de un reflejo y de un eco de la alegría que ha brotado de lo más profundo y recóndito de la persona.

El sentido de la prohibición

Sin embargo, y sin que el límite nos resulte del todo definido, la risa suele disfrazarse falsamente de fiel representante de la alegría interior, de la simjá. Una risa independiente, desconectada del interior del individuo.

Una risa de la boca hacia afuera.

Los sabios del Talmud prohíben en “este mundo” llenar la boca de risa.
Si bien es cierto que los sabios prohíben reírse amplia y plenamente, si analizamos en detalle el mandato notaremos que el énfasis está puesto en un periodo temporal muy definido: en “este mundo”, tiempo esencialmente marcado y definido por la existencia de los límites.

Por que la prohibición se relaciona con nuestro mundo limitado?

La alegría es la energía interior que busca desesperadamente romper y trascender los límites de la propia y estrecha existencia. No le basta con mi propio mundo y con mi persona, por más desarrollada y erudita que sea; no puede respirar entre estas cuatro paredes existenciales. Es un sentimiento energético de expansión, de exteriorización, de búsqueda de trascendencia.

Físicamente cuando experimentamos alegría tendemos a abandonar nuestra casa, salir a pasear, a caminar, a compartir.

La alegría y el límite se rechazan mutuamente.

La tristeza es la energía interior que busca contraer, comprimir, circunscribir y enfatizar el límite de la propia existencia. Allí se refugia. En ese medio íntimo alcanza y logra su máxima seguridad.

Físicamente, cuando experimentamos tristeza solemos quedarnos en casa, desconectamos el teléfono, nos encerramos en nuestra habitación.

La tristeza se aferra al límite con toda su fuerza.

Un análisis mas profundo demostrara que ambas energías representan dos posturas frente a la vida, dos modos de pararse ante la realidad que nos rodea.

Aquel que solo capta el limite, aquel que siempre se detiene en la frontera de la realidad física, en el mejor de los casos podrá llenarse su boca de risa.
Su límite limita.

Solo aquel que es capaz de observar más allá del límite es capaz de experimentar la alegría verdadera.
Su límite comunica.

Quien se mueve dentro del limite -por mas amplio y extenso que sea su territorio- está condenado a una vida marcada y sellada por un tono de tristeza.

Cuando el limite habla, expresa, cuando el limite y la forma propia de cada criatura logran transmitir los ecos de un más allá trascendente, entonces, a pesar de vivir físicamente dentro de un marco limitado y limitador, podemos mantener fija la Mirada en el horizonte, en el más allá, en el futuro.

Resumamos el mensaje de sabiduría: todo el tiempo que en nuestra mente el limite aun limita, corremos el riesgo de reírnos de la boca hacia fuera. Mas no vale la pena correr el riesgo? Qué podríamos llegar a perder?

http://www.tora.org.ar/

Rosh Hodesh Adar 5770 (14 y 15 de Febrero 2010)(I)

El mes de Adar es el n° 12, a partir de Nisan. El principio de mes (Rosh Jodesh) es siempre dos días. El símbolo del mes son los peces, ya que en este mes los peces se aparean y se multiplican. Este es el símbolo de bendición y buenaventura, ya que los peces están cubiertos por el agua y no puede recaer sobre ellos el mal ojo. Aún en el diluvio los únicos que no fueron castigados fueron ellos y no murieron.
El Pueblo Judío fue comparado a los peces, así como ellos sólo viven en el agua, lo mismo los Yehudím sólo tienen asegurada su supervivencia, si se aferran a la Torá y sus preceptos que fueron comparados al agua.
Cuando se debe agregar un mes por el año bisiesto, se agrega un segundo Adar.

El mes de la alegría


Dice el Talmud: “Desde que comienza Adar, se aumenta la alegría” Esta referencia es tan especial y única, no es sólo en la fecha de Purim 14 y 15 del mes (Jerusalem y diáspora respectivamente). La alegría se refiere a todo el mes como dice en el versículo “El mes que se transformó de la tristeza a la alegría”. La raíz y la causa de esta particularidad, es la relación ya mencionada con el símbolo del mes, los peces y el Pueblo Judío con la Torá.

Fechas destacables

1) Siete de Adar
En este día nació y falleció Moshe Rabenu (Moisés) a los 120 años exactos de edad. Es costumbre en muchas comunidades a dedicar el día para el rezo, la plegaria y el ayuno, ya que el fallecimiento de los justos es una expiación para los demás. Por lo tanto este día es muy significativo.
Moshe Rabenu en hebreo suma 613, al igual de la cantidad de los preceptos dados por Däs., siendo éste el intermediario.

2) Shabat Zajor
El sábado anterior a Purim se llama Shabat Zajor. En el leemos el párrafo referido al recuerdo de Amalek.

3) El 13 del mes se hace el ayuno de Esther.
Ésta, siendo la reina de Ajashverosh decretó 3 días al enterarse del decreto de Exterminio para los Yehudím. Por eso nosotros hacemos 1 día de ayuno en recuerdo.

4)El 14 es el Purim de todo Israel y la diáspora.
El día que había sido elegido por Amán para exterminar a todos los Yehudím de su reinado y fue cambiado para su salvación. (Ver más información en Festividades, Purim; que hacen y como se festeja, en el interior del site).

5) El 15 es Purim de las ciudades amuralladas, que así lo estaban en el tiempo de Ieoshua Bi Nun. Hoy se realiza este día en Jerusalem y sus alrededores.

6) El 20 del mes era día festivo en el tiempo de Shimón Ben Shataj y Joni Hameaguel, por los milagros de las lluvias.

7) Shabat Pará
El penúltimo Shabat (por lo general) de Adar se llama así, ya que se lee, junto a la porción semanal, el párrafo referido a la Vaca Roja; con sus cenizas se purificaba a los impuros.

8) Shabat Hajodesh
El último Shabat del mes (por lo general) se llama así, ya que se lee junto a la porción semanal, el párrafo donde se nombra al mes de Nisan primero en la cuenta de los meses.

Parashá Ki Tisá. Shabat 18 Adar 5769

El Eterno dijo a Moshé que al censar a los varones mayores de veinte años, éstos debían pagar cada uno medio “shekel hakodesh” de plata, que sería ofrenda para Él. El dinero así recaudado, sería destinado para sufragar el servicio del Tabernáculo. El Todopoderoso ordenó también hacer un pilón (receptáculo) de cobre para ser utilizado por Aharón y sus hijos para el lavado de manos y pies. Debía estar ubicada en el atrio, a la entrada al Santuario. Para investir a los sacerdotes debía utilizarse una mezcla de aceite de oliva con cuatro hierbas aromáticas.
El Eterno eligió a Betzalel, de la tribu de Yehudá y a Oholiav de la tribu de Dan, quienes eran artesanos, para que supervisaran la construcción del Mishkán. Recordó Hashem que todos debían observar el Shabat y así el pueblo cesó de trabajar durante ese día.
Moshé estuvo en el monte Sinaí durante cuarenta días y cuarenta noches, y el pueblo ante el temor de que no regresara, demandó a Aharón la construcción de un objeto para adorar y, así inducido fundió oro de joyas y construyó un becerro. Los judíos llevaron ante el becerro ofrendas, cantaron y danzaron.
Todo esto despertó la ira del Todopoderoso y ordenó a Moshé descender, y por motivo de la corrupción del pueblo, lo destruiría. Moshé le rogó que tuviera compasión sobre ellos y que les diera una nueva oportunidad. Hashem oyó los pedidos de Moshé y aceptó apiadarse de ellos.
Moshé descendió con las dos Tablas de la Ley grabadas por el Eterno, y oyó el griterío del pueblo y al ver el becerro y las danzas, arrojó las tablas al suelo. Destruyó el becerro de oro, echándolo al fuego. Recriminó a Aharón por lo acontecido y éste le contestó que fue forzado por el pueblo.
Moshé pidió a quienes quisieran seguirle, a reunirse a su alrededor, siendo los primeros en acudir la tribu de Leví. Por orden de Moshé, los levitas mataron a trescientos jefes revoltosos. Moshé rogó al Eterno perdonara al pueblo y que no lo destruya y la respuesta fue que sólo castigaría a quienes pecaron intencionalmente.
Moshé levantó su tienda en las afueras del campamento, ya que había sido profanado por el becerro de oro. Hashem volvió a asegurarle que Él guiaría al pueblo a la Tierra de Israel.
Moshé ascendió nuevamente al monte con dos nuevas tablas, según lo ordenado por el Omnipotente. Hashem descendió en una nube y renovó Su pacto con los Benei Israel, y repitió los mandamientos, entre los cuales se prohibía toda idolatría, obligaba observar las festividades y el Shabat.
Nuevamente Moshé estuvo en la montaña durante cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber, escribió sobre las tablas los Diez Mandamientos (Aseret Hadvarim), y luego descendió. Su rostro brillaba por el resplandor Divino.
Comunicó las palabras del Eterno, a su hermano Aharón, a los ancianos y a toda la asamblea. Luego Moshé se cubrió el rostro con un velo, que sólo se quitaba cuando se encontraba frente al Todopoderoso, o cuando transmitía las palabras de Él al pueblo.