Los Simanim de Rosh Hashaná

El Orden de la Noche de Rosh HashanáEncendido de velas (Hadlakat Nerot)

Al encender las velas de Yom Tov, la mujer dice la siguiente bendición:

Baruj atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner shel Yom Tov. Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste el encendido de las velas de Yom Tov.

Si con el inicio de la festividad, acontece el comienzo del Shabat, al encender las velas la mujer dice la siguiente bendición:

Baruj atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner shel Shabat veshel Iom Tov. Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste el encendido de las velas de Shabat y de Yom Tov.

Kidush

Después de regresar de la sinagoga, en primer lugar debemos recitar el kidush sobre un vaso o una copa de vino, así como hacemos en shabat y las otras fiestas, y de esta forma, santificamos el día de fiesta.

Cuando Rosh Hashaná coincide con Shabat, la bendición comienza en “Iom HaShishí”; por el contrario, en día de semana, comienza en “Uviom Simjatjem”:

Iom HaShishí: Vaijulu hashamaim vehaaretz vejol tzevaam. Vaijal E-lo-him baiom hashevií melajtó asher assá, vayishbot baiom hashevií micol melajtó asher assá. Vaivarej E-lo-him et iom hashevií vaicadesh otó, ki vo Shabat micol melajtó, asher bará E-lo-him laasot.

Uviom simjatjem uvmoadejem uvrashel jodshejem utkaatem bajatzotzerot al olotejem veal zibjei shalmejem vehayú lajem lezicaron lifnei elohejem ani A-do-nai elohejem.
Savrí Maranán: Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam, boré perí hagafen.
Baruj atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam, asher bajar banu micol am. Veromemanu micol lashón vekideshanu bemitzvotav vatitén lanu A-do-nai E-lo-he-nu beahavá et yom (en Shabat: HaShabat hazé veet yom) hazicarón hazé. Et Yom Tov micrae kodesh (zicarón teruaa) yom teruaa (beahavá) micra kodesh zéjer litziat mitzráyim, udvarjá malkenu emet vekayam laad. Baruj Atá A-do-nai mekadesh (en Shabat: HaShabat ve) Israel veyom hazicarón.

Día sexto: Terminaron (de ser creados) los cielos y la tierra, y todos sus ejércitos. Y terminó Di-s en el día séptimo la obra que había hecho, y descansó en el día séptimo de toda la creación que hizo. Y bendijo Di-s el día séptimo, y lo consagró, porque en él reposó de toda Su obra, que había creado Di-s para hacer.
Y será en los días festivos y en las conmemoraciones y en los comienzos del mes que tocarán las trompetas, en sus altares y sobre los sacrificios y serán para ustedes recordatorio ante Di-s vuestro Di-s, Yo soy Di-s vuestro Di-s.
Atención señores: Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que creas el fruto de la vid.
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y te deleitaste con nosotros; y con amor y agrado nos has impartido este Día de Recordación y este día festivo proclamado sagrado, Día del toque del Shofar, sagrada convocación, recuerdo del Éxodo de Egipto. Pues Tus palabras, Nuestro Rey, son exactas y verdaderas por siempre. Bendito eres, Oh Señor, que santificas (en Shabat: el Shabat) a Israel y al Día de Recordación.
Baruj Atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam Shehejeianu, vekiemanu, vehiguianu lizmán hazé. Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos conservaste en vida, nos amparaste y nos hiciste llegar a esta época festiva.

Netilat Iadaim

Luego, debemos hacer la netilat iadáim (lavado de manos).

Antes de hacer la netilat iadáim para la comida, debemos verificar que ningún cuerpo extraño esté adherido a las manos y si llevamos algún anillo deberemos quitárnoslo hasta después de la netilá. Luego se toma un recipiente entero, que contenga por lo menos 86 cc. de agua y se vierte el agua sobre la mano derecha y luego sobre la izquierda. Es bueno verter agua tres veces seguidas en cada mano (no alternadamente) y también utilizar mucha agua. Además, cada vez que se vierte agua sobre cada mano, debemos hacerlo sobre toda la mano para que el agua llegue hasta la muñeca.

Se lavan las manos como prescribe la halajá, antes de comer pan, y se bendice:

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al netilat iadaim. Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste la ablución de las manos.

Hamotzí

Se toman dos panes (jalot) y se bendice:

 

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam HaMotzí Lejem Min HaAretz. Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que extraes el pan de la tierra.

Después de finalizar la bendición cortamos el pan y además de sumergir el pan en sal como hacemos durante todo el año, la costumbre es sumergirlo también en miel (o en azúcar), ya que la miel simboliza el deseo de tener un año dulce.

Muchas personas acostumbran preparar para esta ocasión jalot (panes) redondas, para simbolizar así el ciclo de la vida.

EL ORDEN DE LOS SIMANIM

Luego de haber comido el pan y antes de comenzar con la comida en sí, se acostumbran comer los simanim (símbolos) de Rosh Hashaná. Los simanim son distintos alimentos que acostumbramos comer en Rosh Hashaná después de recitar una breve plegaria a D’os que tiene alguna relación con el nombre de aquella especie o con su forma, como aparece en los distintos majzorim (libros de oraciones para Rosh Hashaná).

Rabí Iaacov Jaim Sofer (1870 – 1939) en su libro “Kaf Hajaim” nos enseña cuál es “el orden correcto para pedir misericordia en esta noche de acuerdo a la halajá (ley) y también de acuerdo a la kabalá”.

Yehí Ratzón

Se acostumbra en las dos noches de Rosh Hashaná servir alimentos cuyos nombres guardan cierta similitud con nuestros deseos para el próximo año.

Cada alimento viene acompañado de una petición (yehí ratzón), la cual se pronuncia antes de la bendición de cada alimento.

Dátiles

Se toma el dátil y se bendice:

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheitamu oiebenu vesonenu vejol mebakshé raatenu. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que se extingan nuestros enemigos, nuestros adversarios y todos los que buscan nuestro mal.

Lubias (rubias)

Se come en Rosh HaShaná lubias (frijoles de cabecita negra) por ser que estos crecen en grandes cantidades, y de la misma forma anhelamos que se multipliquen nuestros preceptos.

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheirbu zajiyotenu utlabenu. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que se multipliquen nuestros méritos como la lubia (rubia).

Puerro

Se coloca en Rosh HaShaná “Cartí” o sea puerro porque en hebreo esta palabra se parece a “caretu” lo que significa “destruyan”, lo cual deseamos a nuestros adversarios.

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheistaleku oivenu vesonenu vejol mevakshe raatenu. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que se destruyan nuestros enemigos, nuestros adversarios y todos los que buscan nuestro mal.

Acelga

El motivo por el cual se coloca acelga en Rosh Hashaná, se debe a que en hebreo “silká” se asemeja a la palabra “istalku” que significa desaparezcan, lo cual deseamos para nuestros enemigos.

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheistaleku oivenu vesonenu vejol mebakshe raatenu. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que se escapen nuestros enemigos, nuestros adversarios y todos los que buscan nuestro mal.

Calabaza

La calabaza en hebreo llamado “kará” se asemeja a la palabra “shetikrá” o sea “que rompas”, lo que pedimos a Di-s que haga con los malos decretos.

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheitikrá roa guezar dinenu veikarehu lefaneja sajiotenu. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que quebrantes los malos decretos y que invoquen ante Ti nuestros méritos.

Granada

La granada es una de las frutas que tiene más semillas en su interior, hay quienes dicen que contiene alrededor de 613 semillas. Por eso comemos granada en Rosh HaShaná para desear que nuestras Mitzvot se multipliquen como las semillas de este fruto.
Se toma la granada y se bendice:

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheirbú tikrá sajiotenu carimon. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que se multipliquen nuestros méritos como la granada.

Manzana sumergida en miel

La manzana que se come en Rosh Hashaná cocida con azúcar o sumergida en miel, representa nuestro deseo de ser merecedores de un año dulce lleno de felicidad.

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheitjadesh alenu shaná tová umetuká. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que se renueve un año bueno y dulce.

Cabeza de cordero

La cabeza de cordero se eligió para simbolizar que siempre ocupemos puestos importantes en lo que respecta al cumplimiento de la Torá. Y se utiliza justamente el cordero, para recordar el mérito de nuestros patriarcas Abraham e Yitzjak que cuando Di-s ordenó a Abraham sacrificar a su hijo no vacilaron y desearon cumplir con la Mitzvá, pero Di-s no lo permitió, ya que sólo fue una prueba, y en lugar de sacrificar a Yitzjak, ofrecieron un ciervo en holocausto.

Yehí ratzón milefaneja A-do-nai E-lo-he-nu ve-lo-he abotenu sheniye lerorsh velo lezanab, vese zejer leelo sep Yitzjak Avinu ben Abraham Avinu alav HaShalom. Sea Tu voluntad Nuestro Di-s y Di-s de nuestros padres que seamos primeros y no últimos, y recuérdanos (el sacrificio) el cordero de Yitzjak nuestro patriarca.

Algunas Reglas Generales

Además de estás especies hay quienes acostumbran traer a la mesa otras especies más en señal de bendición como está especificado en los distintos majzorim.

Si es dificultoso conseguir alguna de estas especies, ellas pueden ser reemplazadas por otras especies cuyos nombres tengan la misma connotación en la lengua hablada en aquel lugar. Por ejemplo: la raíz de la palabra rubia (chauchas, judías), en arameo, tiene la connotación de “aumentar, incrementar”, y por eso en muchas comunidades ashkenazitas en lugar de comer esta especie acostumbraron comer zanahorias, porque su nombre en idish es “meirn”, que también puede significar “incrementar, aumentar”.

Hay quienes acostumbran comer los simanim en la primer noche de Rosh Hashaná solamente, mientras que otros también comen los simanim en la segunda noche. Además, hay quienes comen los simanim también en la comida del día de Rosh Hashaná.

Si hay alguien que no puede comer alguna de estas especies o simplemente no le gusta, de todas maneras es bueno que la coloque sobre la mesa y recite la plegaria que se acostumbra decir por ella.

Al finalizar con el orden de los simaním se continúa comiendo la comida festiva, acompañándola con alegría, cantos y palabras de Torá.

Sea la voluntad de D’os escuchar las plegarias de todo el pueblo de Israel en el día de Rosh Hashaná, para que seamos todos juntos inscriptos en el “libro de la vida”. Amén.

NOTA: Este es solo un orden para el seder y los simanim. Y solo eso. Hay muchas otras maneras y órdenes de hacerlos, tan validas como este. Cada uno que siga su minhag (costumbre), esto es solo una guía para quien desconoce el orden del seder.

http://www.mesilot.org  //   www.judaismohoy.com/

 

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LAS SELIJOT (REZOS DE PERDÓN)

(selección extraída del libro “Torat Hamoadim”, por Rabi David Iosef © Rabi David Iosef)

Las comunidades sefaraditas y orientales acostumbran a recitar por la madrugada las selijot (Rezos de Perdón) a partir del principio del mes de Elul hasta Iom Kipur. El motivo de esta costumbre se basa en la tradición que Moshe Rabenu subió al monte de Sinaí para recibir las segundas tablas de la ley, el primero de Elul, y oró allí a Dios para que perdone al pueblo de Israel por el pecado de adorar al becerro de oro, durante cuarenta días; o sea todo el mes de Elul y Diez días de Tishri y fue el diez de Tishri, Iom Kipur, que Dios expió el pecado del pueblo. Por ello la Tora fijó el día diez de Tishri como “Día del Perdón” por siempre; posteriormente adoptaron algunas comunidades la tradición de rezar plegarias especiales de exculpación durante los cuarenta días anteriores a Iom Kipur, para que seamos absueltos de nuestros pecados como sucedió con nuestros padres en la época de Moshe Rabenu.

2.Sin embargo las comunidades ashkenazitas (provenientes de Europa Oriental) acostumbran a recitar las selijot a partir del domingo anterior a Rosh Hashana; en el caso que Rosh Hashana cae un lunes o martes, se adelantan los rezos de congoja al domingo de la semana anterior a Rosh Hashana.

3. El momento más apropiado para recitar las selijot, es a partir de la medianoche hasta el amanecer, pero antes de la medianoche está prohibido decir selijot; por consiguiente las personas débiles que nos pueden recitar las selijot en la madrugada, deben hacerlo a la mañana o por la tarde antes de minha; ya que a partir de la salida de las estrellas hasta la medianoche está prohibido.

4.La persona que madruga para recitar las selijot, debe cuidarse de no dormitar en el rezo de shahrit, como dijeron nuestros sabios: “No se debe descuidar lo principal por causa de una costumbre secundaria” Por consiguiente quien no puede contener su sueño en el rezo de shahrit, es conveniente que recite las selijot antes de minha o a la medianoche.

5. Aquellos estudiantes de la Tora que la recitación de las selijot les provoca cansancio y de esta forma no logran estudiar correctamente, se les aconseja recitar las selijot a la medianoche, y si no consiguen un minian para ello, por lo menos es recomendable que las reciten los días lunes y jueves. Asimismo en los “Diez días del Retorno, deben esforzarse para recitar las selijot todos los días. La misma ley recae para los maestros y empleados que la recitación de las selijot les implique el incumplimiento de sus respectivos trabajos.

6. La recitación de las selijot debe efectuarse con temor y reverencia y no se debe apurar en su lectura. En el momento de las selijot debe cada persona concentrarse en los rezos, arrepentirse por sus faltas y comprometerse a mejorar sus acciones.

7.Las selijot pueden recitarse también sin la presencia de un minian (diez personas), con la condición que al pronunciar el versículo “Vaiaabor” piense que está leyendo únicamente, sin la intención de rogarle a Dios, por ser que dicho versículo se considera una “plegaria sagrada, como el “Kadish” y la “Kedusha”, que sólo se recitan en presencia de diez personas. Asimismo el que recita como “Mahe u mase“, “De ane Laanine, etc., por ser que los ángeles no comprenden este idioma y no elevarán el rezo al Todopoderoso. Sin embargo en presencia de diez personas (Minian) se recitan estos pasajes ya que el Todopoderoso se encuentra con este grupo de creyentes y no necesitan de la mediación de los ángeles.

Rabi David Iosef

http://www.tora.org.ar/rezos-de-perdon-selijot/

SHANA TOBA UMETUKA

A TODOS SHANA TOBA UMETUKA, QUE TENGAMOS UN AÑO DULCE Y FAVORABLE Y QUE EN EL DÍA DE YOM HADDIN (Día de Juicio), HASHEM NOS JUZGUE CON BENEVOLENCIA Y QUE SEAMOS INSCRITOS EN LOS LIBROS DE LA VIDA, LA SALUD, LA ALEGRÍA, LA PAZ, EL AMOR A TODOS Y LA PROSPERIDAD. AMENfeli

Rosh HaShaná: ¡Todo lo que necesitas saber!

TLQNSRoshHashana230x150-SPPrevio a Rosh Hashaná

Un componente clave en la preparación de Rosh Hashaná es pedir disculpas a toda persona a quien le pudiésemos haber hecho un mal durante el año anterior. En lo posible, queremos comenzar el año con una tablilla limpia — sin que nadie abrigue rencor contra nosotros. También hay que ser rápidos para perdonar a aquellos que nos han hecho mal.

Mucha gente tiene la costumbre de ir a la mikve antes de Rosh Hashaná después del mediodía. La mikve, que tiene el poder de purificar ciertos tipos de impurezas espirituales, puede ser una parte importante del proceso de teshuvá (retorno a Dios).

Otros tienen la costumbre de visitar un cementerio en la mañana previa a Rosh Hashaná y rezar ante las tumbas de los justos. Por supuesto, no le rezamos a los justos, sino que sólo a Dios, que oye nuestros rezos en mérito de los justos.

En la mañana antes de Rosh Hashaná, realizamos “Hatarat Nedarim”– la anulación de promesas. En términos de la Torá, decir algo tan simple como “me niego a volver a comer dulces” puede ser considerado una promesa legal. Es por esto que, antes de Rosh Hashaná, anulamos nuestras promesas, tanto si fueron realizadas intencionalmente o no. Esto se realiza de pie frente a tres hombres adultos, ante ellos solicitamos ser liberados de las promesas que realizamos. El texto completo puede ser encontrado en un Sidur o en un Majzor de Rosh Hashaná.

La cena festiva

Durante las Altas Fiestas, se utiliza una jalá redonda – simbolizando plenitud y finalización. Después de haber hecho la bendición de “Hamotzi”, es costumbre untar el pan en miel – simbolizando nuestro rezo por un nuevo año dulce.

Luego, después de que la mayoría del pan ha sido comido, tome una manzana y úntela en miel. Haga la bendición sobre la manzana (ya que “Hamotzi” no cubrió la manzana) y coma un pedacito de manzana. Luego diga, “Que sea Tú voluntad, Dios, renovarnos para un año nuevo bueno y dulce”.

¿Por qué pedimos por un año “bueno” y “dulce”? ¿No es que la palabra “bueno” automáticamente incluye “dulce”?

El judaísmo nos enseña que todo lo que sucede es para bien. Todo es parte de la voluntad divina. Incluso cosas que pueden parecer “malas” a nuestros ojos, son en realidad “buenas”. Por eso cuando pedimos a Dios que el año sea “dulce” (además de bueno), es porque sabemos que todo será para bien. Pero también pedimos que sea un bien “revelado” – es decir, que sepa “dulce” para nosotros.

En Rosh Hashaná, agregamos el párrafo Ya’aleh V’yavo en el rezo de Agradecimiento Después de la Comida.

Comidas simbólicas

En Rosh Hashaná comemos alimentos que simbolizan cosas buenas que deseamos para el siguiente año. Contemplamos lo que estas comidas simbolizan, y las conectamos con la Fuente de todas las cosas buenas.

Las comidas simbólicas están basadas en un juego de palabras que conecta el nombre de ciertas comidas con una esperanza en particular que tenemos para el nuevo año. Aquí veremos una lista del Talmud de comidas simbólicas que se acostumbra a comer en Rosh Hashaná. (La comida y su significado relacionado están escritos en letras mayúsculas).

Después de comer PUERRO o COL, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DIEZMADOS”.

Después de comer REMOLACHA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros adversarios sean ELIMINADOS”.

Después de comer DÁTILES, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DESTRUIDOS”.

Después de comer CALABAZA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que el decreto de nuestra sentencia sea ROTO, y que nuestros méritos sean PROCLAMADOS ante Ti”.

Después de comer GRANADA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros méritos aumenten como las semillas de la GRANADA”.

Después de comer la CABEZA de un cordero o pescado, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que seamos como CABEZA y no como cola”.

Los rezos de Rosh HaShaná

Como en Rosh Hashaná hay tantos rezos especiales, utilizamos un libro especial de rezos llamado “Majzor”.

En la “Amidá” y en el “Kidush” para Rosh Hashaná, decimos la fraseIom Teruá. Sin embargo, si Rosh Hashaná cae en Shabat, decimosZijrón Teruá. (Si una persona dice inadvertidamente la frase equivocada, no necesita repetir el rezo).

La súplica “Avinu Malkeinu” debe decirse en Rosh Hashaná, excepto cuando Rosh Hashaná coincide con Shabat, debido a que en Shabat no se dicen súplicas. Si Rosh Hashaná cae en viernes, no se dice “Avinu Malkeinu” en Minjá.

Durante las Altas Fiestas, la cortina del arca se cambia por una blanca, para simbolizar que “nuestros errores serán blanqueados como la nieve”.

El jazán (cantor) para las Grandes Festividades no debe ser elegido por su talento vocal solamente. Idealmente, el jazan debe tener más de 30 años, ser temeroso de Dios, erudito de la Torá, humilde, y casado. Un hombre erudito menor de 30 con otras condiciones es aceptable. Sin embargo es preferible permitir que un jazan inadecuado guíe el servicio, antes que causar conflicto sobre el tema en la comunidad.

Como existe la pregunta de si la bendición de She’hejianu debe ser recitada en el segundo día de Rosh Hashaná, acostumbramos comer una fruta nueva o usar una nueva prenda de vestir y decir She’hejianusobre ella. Cuando decimos She’hejianu, debemos tener en mente las mitzvot de encender velas, Kidush y escuchar el shofar.

El shofar

La mitzvá esencial de Rosh Hashaná es escuchar el sonido del shofar. Los sonidos del shofar después de la Lectura de la Torá se llaman “Tekiot M’yushav”.

La obligación mínima es escuchar nueve sonidos. Sin embargo, hay duda si el sonido del shofar debe ser del tipo que suena como un gemido (Shevarim), o como un sollozo (Teruá), o una combinación (Shevarim-Teruá). Por eso, se llevan a cabo los tres sonidos, cada uno precedido y seguido de un sonido continuo, Tekiá. Tres de cada serie da como resultado 30 sonidos en total, los que son necesarios para quitar todas las dudas de que el precepto de la Torá ha sido cumplido.

Se acostumbra tocar el shofar en el mismo lugar donde se lee la Torá, para que el mérito de la Torá nos ayude. El shofar debe ser tocado durante el día. En la antigüedad, cuando los romanos perseguían a los judíos, los rabinos instituyeron tocar el shofar antes de Musaf, ya que los romanos tenían guardias en las sinagogas temprano en las mañanas.

La persona que toca el shofar debe estar de pie. Debe ser instruido inmediatamente antes de tocarlo de tener la intención de cumplir con la obligación para todos los que lo escuchen. Similarmente, a todos los que lo escuchen se les debe recordar el tener la intención de que su obligación está siendo cumplida.

Antes de tocar, se recitan dos bendiciones: “escuchar el sonido de shofar” y She’hejianu. Una vez que las bendiciones se hayan hecho, no se debe hablar hasta el final del sonido del shofar.

Las mujeres pueden tocar el shofar para ellas mismas y recitar la bendición (las mujeres sefaradiot no recitan la bendición). Un niño que tiene edad suficiente para ser educado en mitzvot debe escuchar el shofar.

El shofar no se toca cuando Rosh Hashaná cae en Shabat.

El shofar utilizado en Rosh Hashaná debe ser un cuerno curvo de carnero, más largo que 10 cm. Está permitido utilizar un shofar hecho de un animal que no fue sacrificado ritualmente. De hecho, cualquier shofar es aceptable excepto el cuerno de una vaca, buey o una especie animal no casher.

En el rezo de la “Amidá” en Musaf, hay tres bendiciones especiales:Maljiot (alabanza a Dios el Rey), Zijronot (plegaria a Dios de recordar los méritos de nuestros Ancestros), y Shofrot (el significado del shofar). Durante la repetición del jazan, tocamos 30 sonidos adicionales en las variadas combinaciones.

Se acostumbra a tocar 40 sonidos extra al final del servicio, llegando a un total de 100. Se acostumbra a prolongar el sonido final, el cual es llamado Tekiá Gedolá.

Otras costumbres

Se acostumbra a saludar a los demás de la siguiente manera:“L’shaná Tová – Ketivá ve-jatimá Tová”. Esto significa: “Para un año bueno – Que seas inscrito y sellado en el Libro de la Vida”.

Uno debe tratar de no dormir o hacer caminatas ociosas en el día de Rosh Hashaná. (El Arizal permite una siesta en la tarde).

Se recomienda evitar las relaciones maritales, excepto si Rosh Hashaná cae en la noche de la inmersión de la esposa en la Mikve.

Si un Brit Milá cae en Rosh Hashaná, debe ser realizado entre la lectura de la Torá y el toque del shofar.

Tashlij

El rezo de “Tashlij” se dice en la primera tarde de Rosh Hashaná en una extensión de agua que preferentemente tenga peces. Estos rezos son simbólicos para arrojar nuestros errores. Por supuesto, es tonto pensar que nos podemos deshacer de nuestros pecados al vaciar nuestros bolsillos. Más bien, el enfoque judío consiste en una profunda introspección y un compromiso de cambio. Más aún, la idea completa de “Tashlij” es en parte, conmemorar el Midrash que dice que cuando Abraham fue a la Akeida (sacrificio de Isaac), él tuvo que pasar a través de agua que le llegaba hasta el cuello.

Si Rosh Hashaná cae en Shabat, “Tashlij” se corre para el segundo día. Si “Tashlij” no se dijo en Rosh Hashaná mismo, puede ser dicho en cualquier momento durante los Diez Días de Arrepentimiento.

Ambos, la fuente de agua y los peces son símbolos. En la literatura Talmúdica la Torá es representada como agua. ¡Tal como los peces no pueden vivir sin agua, así también un judío no puede vivir sin Torá!

También, el hecho de que los peces nunca cierran sus ojos, sirve de recordatorio que, así también, los ojos de Dios (por decirlo así) nunca están cerrados; Él sabe de cada uno de nuestros movimientos.

Este es el texto de “Tashlij:”

¿Quién es como Tú, Dios, que elimina la iniquidad y pasa por alto las trasgresiones del resto de Su heredad? Él no permanece enojado por siempre porque Él desea la bondad. Él será misericordioso con nosotros nuevamente, y eliminará nuestras iniquidades, y echará en las profundidades del mar todos sus pecados.

Concede la verdad a Iaacov, la bondad a Abraham así como juraste a nuestros antepasados desde tiempos lejanos.

De los estrechos yo llamo a Dios, Dios me responde ampliamente. Dios está conmigo, no tendré miedo ¿qué puede hacerme el hombre? Dios está conmigo para ayudarme, y veré a mis enemigos (aniquilados). Es mejor refugiarse en Dios que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en Dios, que depender de los nobles.

Muchas personas también leen los Salmos 33 y 130

Rosh Hashaná 5774. Buscando a D-os. Una relectura del Génesis 22

ROSH 3Nuestros Sabios de bendita memoria, debatieron hace un par de miles de años cuales debían ser los textos bíblicos que serían leídos y estudiados en cada una de las Festividades. De esa forma fueron seleccionadas las lecturas de la Torá que estaban obviamente relacionadas con cada celebración, y que al día de hoy leemos: en Pesaj, la historia del Éxodo de Egipto (Shemot 12); en Shavuot, la Revelación en el Sinaí y los 10 Mandamientos (Shemot 19-20); en Sucot, el relato de las cabañas en las que vivieron nuestros antepasados en el desierto (Vaikra 23); y en Iom Kipur, el ritual que el Sumo Sacerdote practicaba en el Día del Perdón en el Santuario para perdonar al pueblo (Vaikra 16).

Sin embargo la lectura que fue elegida para ser leída en Rosh Hashana, no parece guardar ninguna relación con la Fiesta. Sabemos que en Rosh Hashana celebramos la Creación del Mundo por Dios en seis días, este año según nuestra tradición hace 5774 años. La lógica indicaría que la lectura para esta fiesta debiera ser Génesis 1, o sea, el relato de la Creación del Universo según nuestra Biblia. Pero no es así.

El relato que eligieron nuestros sabios es uno de los más conocidos, y a la vez más incómodos del texto bíblico: Akedat Itzjak, La Atadura de Itzjak. (Génesis 22)

¿Por qué los sabios de la antigüedad se decidieron por esta lectura? ¿Por qué no por la que correspondería en relación al evento histórico que celebramos, justo en el día en que todo el mundo llena las sinagogas para llevarse un mensaje, una reflexión de nuestras fuentes, algo que arroje sentido al comienzo de un nuevo año?

En la decisión misma del cambio del texto encontramos la primer respuesta. Antes que el cómo o el por qué del origen del Universo, o de la formación de los mundos y las constelaciones, o de si acaso fue en 6 días o hace 5774 años, nuestros sabios z´l nos hacen estudiar acerca de la vida de un hombre y la relación con su hijo. De un hombre, y de cómo una decisión construye o destruye una familia. De un hombre – nuestro patriarca Abraham – su pareja, su pasado, su visión, sus dudas, su fe, sus hijos, sus miserias, y de cómo su futuro depende de la elección de su presente para que no muera una promesa. Su promesa, transformada hoy en nosotros su descendencia, su trascendencia.

Leemos esto en Rosh Hashana, porque es de lo que tenemos que hablar. En lo que tenemos que pensar y meditar. Son los temas que deberán preocuparnos, para priorizar el trabajo de este año. El del diseño y la construcción de la vida, la familia y la promesa que queremos ser.

En los últimos años, para cada mañana de Rosh Hashana, escribí una carta, como si fuese un diálogo epistolar, entre los diferentes personajes del relato de la Akeda. A continuación quisiera regalarles la primera de esas cartas, basada en un relato del Rab. Feinstein, que originó la creación de ésta carta (un diálogo imaginario entre Abraham y Sarah) y de las demás. Casi como encontrada en pergamino desde algún lugar de la historia, sirva para la búsqueda de cada uno en este año, de la dimensión de lo divino.

Querida Sarah:

El chico está vivo. Conmocionado, alterado, los dos estamos así. Pero vivo.
Lo mandé a casa con vos a Kiriat Arba. Yo me voy a quedar aquí en Beer Sheva necesito un poco de tiempo solo para pensar en lo que pasó.
Desde el principio, todo esto fue como una aventura: Lej Lejá! Deja tu casa!
Así fui ordenado. “Deja atrás todo aquello que hizo lo que sos, tu familia, la casa de tu padre, tu lugar de nacimiento, tu cultura, tu memoria. La bendición será tuya solo si venís desnudo, limpio de todo lo que te protege en este mundo, posición, patrimonio, prestigio”.
Y yo obedecí porque escuché la verdad más completa que jamás haya escuchado y conocido.
Y vos Sarah, viniste conmigo. Puro amor. Pura lealtad.
Pura esperanza de que esta aventura te daría lo que tanto esperabas: un hijo.
El final a la amargura de tu vientre que no daba vida.
Yo me concentraba por escuchar la voz de Di-s. Vos rezabas cada noche por escuchar el llanto de un bebé.
Te susurré acerca de la promesa: como las estrellas que hay en el cielo, tus hijos, tu descendencia cubrirá la tierra. Vos respondiste: con un solo hijo va a ser suficiente para que sea un milagro. Una señal de que en verdad fuimos elegidos.
Luché en la guerra y desafié reyes. Vos luchaste contra la angustia por el paso de los años. Y cuando, en tu desesperación, me diste a tu sierva Hagar, yo otra vez solamente oía la voz de las promesas de Di-s. No pude escuchar tu dolor, tu soledad.
El hijo que Hagar tuvo fue mi hijo, pero no tuyo. Él tenía todo mi potencial, mi pasión, mis impulsos. Tenía toda mi fuerza. Incluso tenía mi carácter, mi temperamento.
Pero no tenía nada de vos. Nada de tu sabiduría, de tu paciencia, de tu entereza. Nada de tu risa. El nos hubiese destruido. Incluso todavía puede hacerlo.
Y después vino Itzjak. “Vení, y conoce al chico” me dijiste.
“Enséñale tu visión, los caminos de Di-s”. Pero yo, no estuve ahí.
Habiendo desafiado reyes, me quedé desafiando a Di-s: “Acaso el Juez de toda la Tierra no va a hacer justicia?”
Y otra vez, me respondiste: “Acaso el padre de grandes naciones, no va a venir nunca a encontrarse con su hijo?”
Y después vino ese desafortunado mandamiento: “Toma a tu hijo, a tu único hijo, a Itzjak, a quien amas, y anda a la tierra de Moriah, y ofrécemelo allí en sacrificio.”
Por primera vez en mi vida me quedé petrificado, en silencio, con miedo, temor y pena. Para esto abandoné mi tierra natal? A mi familia? Dónde está tu promesa? Tu justicia? Pero ahora, Él estaba callado.
Pensé en despertarte para despedirme. Pero supe que todo esto te mataría. Pudiste soportar las dificultades de nuestro peregrinaje, y el parto de nuestro hijo a los 90 años de edad. Pero esto era demasiado. Por eso, me levanté temprano, en la madrugada, hice yo mismo los preparativos, y me llevé al chico.
Los 3 días de viaje fueron los días más largos que cualquier padre pudo haber vivido. Fue la primera vez que tuve tiempo para pasar con el chico. Tenías razón acerca de él. Es lo mejor de nosotros dos. Con cada paso que daba mi amor hacia él, iba creciendo. Con cada paso que daba nos acercábamos y nos acercábamos también a nuestro destino.
Cuántas veces me di vuelta? Convenciéndome a mí mismo y pensando que el hombre puede comprender los caminos de Di-s, que el hombre puede pensarse a sí mismo socio de Di-s en el pacto. Pude desafiarlo cuando pedí por los pocos justos de Sodoma y Gomorra, pero nada podía decir por mi propio hijo?
Y sin embargo, algo me hacía seguir caminando. Tenía que saber.
Tenía que saber si Él definitivamente seguiría hasta el final con todo esto.
Si rompería Él Su promesa, y nos olvidaría. Era Él como los dioses de la tierra, demandando la sangre de sus hijos como un tributo? O es Él acaso el Di-s de la vida? Necesitaba saberlo.
Subimos la montaña. Até a Itzjak al altar.
Lloramos juntos, nuestras lágrimas se mezclaron en sus mejillas.
Y cuando levanté el cuchillo para cumplir con el mandamiento, escuché la voz.
Tan fuerte y tan clara, como nunca antes había escuchado ninguna otra voz.
Era tu voz, Sarah.
Y me decía que deje el cuchillo, que deje al chico, que vayamos a casa.
Tenías razón. No hacía falta buscar a Di-s en la cima de la montaña. Ese es el camino de la soledad y de la muerte. El hogar y el corazón son los lugares donde Él vive.
No hacía falta escuchar Su voz desde los cielos. La risa y el canto de los hijos, es suficiente para cualquiera que necesite escuchar la voz de Di-s.
Tenías razón, Sarah. Vuelvo a casa pronto.
Con todo mi amor, Abraham.

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¿Estás listo para Rosh HaShaná?

rosh 2¿Estás listo para Rosh HaShaná?

Por supuesto que lo estoy. Tengo las manzanas y la miel, y ya compré los asientos en la sinagoga.

¿Qué hay del cambio?

No me dieron cambio, pagué con cheque.

Me refiero a cambiarte a ti mismo. Antes de Rosh HaShaná, se supone que tienes que revisar tus acciones y hacer un plan para cambiar los comportamientos negativos.

¿Qué comportamientos negativos?

Hablar con tus padres irrespetuosamente

Vamos, ellos ya están acostumbrados.

Herir los sentimientos de tu esposa

Ella es hipersensible.

Gritarle a tus hijos

Ellos son muy bulliciosos

Hacer trampa en los negocios

Pero, ¡todo el mundo lo hace!

Guardar rencor hacia tu socio anterior

Después de lo que me hizo, ¡se lo merece!

De acuerdo a la Torá todos esos comportamientos son inadecuados. Ellos dañan tus relaciones con otras personas, con Dios y conmigo, tu ‘yo’ superior.

Entonces, ¿qué se supone que debo hacer yo al respecto?

Teshuvá. Es decir, admitir lo que hiciste mal, sentir arrepentimiento genuino, pedir perdón cuando dañaste a otra persona y hacer un plan concreto para cambiar.

Mira, yo puedo admitir y arrepentirme e incluso pedirle perdón a algunas personas, pero no puedo cambiar. He tratado de cambiar; no funciona. Como dijo Mark Twain: “¿Dejar de fumar? ¡Es fácil! ¡Lo he hecho cientos de veces!”.

Eso es porque Mark Twain —a pesar de su admiración por el pueblo judío— no conocía el ancestral sistema judío de crecimiento personal y autodesarrollo. ¿Quieres saber cómo funciona?

¿Y si digo que no?

Perderás la posibilidad que te ofrecen las Altas Fiestas de transformarte en una nueva y mejor persona. Si yo te ofreciera una oferta sobre un nuevo y mejor iPhone, ¿te interesaría?

Está bien, veamos de qué se trata.

Primero debes decidir qué cosa quieres cambiar.

Eso es fácil. Quiero ser una mejor persona.

Demasiado general. En realidad sólo puedes trabajar en una cosa a la vez. Elige algo sobre lo cual desees trabajar desde ahora hasta Iom Kipur.

Está bien. El enojo

Demasiado vago. Tienes que enfocarte en un comportamiento concreto.

Está bien. Quiero dejar de gritar; a mis hijos, a mis empleados y a esos idiotas del servicio al cliente que te atienden después de 15 minutos de musiquita de espera y no entienden de qué manera su compañía me estafó.

Demasiado amplio. Si realmente quieres cambiar, tienes que empezar con un área pequeña.

Está bien. Quiero dejar de gritarle a mis hijos.

Buena opción. Ahora toma un sobre y escribe en él, “Campaña: dejar de gritarle a mis hijos”. El próximo paso es elegir una recompensa para el cuerpo.

¿El cuerpo? ¿Qué tiene que ver el cuerpo con esto?

¡Todo! Para ponerlo en términos simples, el ser humano es una combinación de alma y cuerpo. El alma es perfecta y siempre quiere hacer lo correcto. Es al cuerpo a quien tienes que conquistar. Tu cuerpo es la parte de ti que viene de la tierra y quiere volver a la tierra. Busca la comodidad; quiere evitar todo tipo de dolor; es alérgico al cambio. Esa es la parte de ti que le grita a los niños en vez de tomar la difícil decisión de controlar el enojo. Entonces haz que tu cuerpo cambie, tienes que hablar su idioma y ofrecerle una recompensa.

Eso es ridículo. Suena como lo que hacemos con nuestro niño de 8 años. Ponemos un cartel de estrellitas en el refrigerador, y le decimos que por cada día que no pelee con su hermano pequeño, recibirá otra más. Cuando junta 10 estrellas recibe un premio.

De acuerdo al judaísmo, el cuerpo es un niño de 8 años perpetuo. Sin importar tu edad o el nivel de madurez, tienes que tratar al cuerpo como si fuera un niño de 8 años.

Lo encuentro muy condescendiente.

Es por eso que no has logrado cambiar. Tú piensas en ti mismo como una persona monolítica, pero en realidad estás formado de muchos componentes. El judaísmo tiene cinco nombres para los diferentes niveles del alma. Y para el propósito de la teshuvá, estamos lidiando con la parte más baja, el alma animal. Al igual que entrenas a un perro dándole premios, tienes que entrenar a tu cuerpo dándole recompensas.

Solo llámame Boby

Entonces tienes que elegir una recompensa que tu cuerpo desee, pero que normalmente no te consentirías a ti mismo con ella.

Pero todo lo que puedo costear, me lo compro de todas maneras. Y lo que no puedo costear, no lo puedo costear.

Si la transmisión de tu auto se descompone, y tú no puedes pagar los $1.000 para arreglarlo, ¿qué puedes hacer?

Yo sacaría el dinero de algún lado. No puedo vivir sin un auto. Tendría que arreglarlo de alguna manera.

Cuando te des cuenta de que no puedes vivir sin “arreglarte a ti mismo”, encontrarás el dinero para que el sistema funcione. Entonces, ¿qué recompensa desearía tu cuerpo?

Unas vacaciones en Hawai.

Genial. ¿Cuanto valdría eso?

Hay una promoción de mil dólares.

Toma esa suma y divídela en 40. Entonces cada vez que tus hijos estén muy bulliciosos y te controles a ti mismo en vez de gritarles, pon $25 dólares en el sobre. Cuando te hayas detenido a ti mismo 40 veces, tendrás tus vacaciones soñadas en Hawai, y habrás roto tu mal hábito.

Suena demasiado simple

Es simple, pero no es fácil. Un consejo importante: Debes colocar los $25 dólares en el sobre inmediatamente después de que te hayas controlado a ti mismo. El cuerpo sólo conoce el presente. Tiene que ver el dinero puesto en el sobre inmediatamente. De hecho cuando estés aguantándote para mantener tu boca cerrada, sólo saca el sobre y recompénsate a ti mismo mirándolo. Eso apagará el fuego.

¿Qué pasa si me controlo un par de veces, pero la siguiente vez que mis hijos actúan así, pierdo el control y les grito?

Tienes que sentirte bien por las victorias anteriores y no debes desanimarte ante el fracaso. El Rey Salomón dijo: “Una persona justa cae siete veces y se levanta”. El fracaso es inevitable. No te ahogues en la culpa. Sólo levántate, y decide hacerlo mejor la próxima vez. Es por eso que Dios nos dio la posibilidad de la teshuvá. La culpa no es algo judío; la teshuvá sí lo es.

Ahora bien, Rosh HaShaná es el día del juicio, al parecer estoy comenzando un poco tarde. No seré capaz de cambiar para Rosh HaShaná, o incluso para Iom Kipur.

No tengas miedo. Los pasos de la teshuvá son 1) admitir, 2) arrepentirse, 3) hacer un plan para cambiar, 4) pedir perdón si has herido a alguien y 5) hacer una restitución —como por ejemplo devolver un objeto robado— cuando es aplicable. Por lo tanto, el simple hecho de tener un plan y la sincera intención de seguirlo, constituyen la teshuvá. Estás cubierto.

Todavía tengo dudas de poder cambiar. Quiero decir, ¿no está todo determinado por la herencia y el ambiente? Yo herede mi carácter volátil de mi padre. ¿Puedo realmente cambiarlo?

Todo está determinado por la herencia y el ambiente, excepto el libre albedrío humano en el ámbito moral. La herencia y el ambiente dejan de lado al actor principal; Dios. Si tú quieres hacer teshuvá sinceramente, ejecutas los pasos esenciales y rezas para tener éxito, entonces, Dios vendrá y te ayudará. El Midrash dice que si tú haces un agujero del tamaño de una aguja, Dios agrandará esa abertura de tal manera que incluso camiones podrán pasar por ella. Tú tienes que comenzar el proceso, pero Dios lo finalizará.

¿Sabes qué? Realmente lo voy a intentar. ¡Gracias y Shaná Tová!

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ROSH HASHANA 5774

לשנה טובה תכתבו ותחתמו

QUE SEAMOS INSCRITOS EN LOS LIBROS DE LA VIDA, LA SALUD, LA FELICIDAD Y LA PARNASÁ. GMAR JATIMA TOBA

ROSH

Rosh Hashana 5773 לשנה טובה ומתוקה תיכתבו: MENSAJE DE KETER DE ISRAEL

Los próximos días 17 y 18 de Septiembre de 2012 celebraremos B.H. Rosh Hashana. Desde KETER DE ISRAEL, queremos desearles a todos GMAR JATIMA TOBA y LE SHANA TOVA TIKATEVU BE TEJATEMU לשנה טובה ומתוקה תיכתבו .Para un Buen y Dulce Año y Que que Hashem en su Infinita Bondad nos Juzgue con Midat Rahamim (de forma Leve y Misericordiosa)y seamos inscritos en los libros de la vida, salud, paz, alegria, felicidad y prosperidad y de ese modo poder tener la oportunidad de ser mejores en adelante.A la vez que solicitamos de todos Mejilá (perdón) por si de alguna manera les hemos ofendido.

 

 

 

Rosh Hashana: Personalidades. El Rabino Amnon

Hace más de ochocientos años vivía un gran hombre en la ciudad de Maintz. Su  nombre era Rabino Amnon. El Rabino Amnon era un gran erudito y un hombre muy  pío. Amaba y respetaba a los judíos y a los no judíos de la misma manera, y su  nombre era conocido desde lejos. Hasta el Duque de Hessen, el gobernador de la  tierra, admiraba y respetaba al Rabino Amnon por su sabiduría, erudición y  piedad. En muchas ocasiones el Duque lo invitó a su palacio y le consultó sobre  asuntos de Estado.

 El Rabino Amnon nunca aceptó ninguna recompensa por sus servicios al Duque o  al Estado. De tiempo en tiempo, sin embargo, el Rabino Amnon le pedía al Duque  que facilitase la posición de los judíos en su tierra, que aboliese algunos de  los decretos y restricciones que existían contra los judíos en ese momento, y en  general que les permitiese vivir en paz y con seguridad. Ese fue el único favor  que el Rabino Amnon le solicitó al Duque, y el Duque nunca rechazó su solicitud.  Así, el Rabino Amnon y sus hermanos vivieron felizmente por muchos años.
Pero los otros hombres de estado del Duque empezaron a tenerle envidia al  Rabino Amnon. El que más le envidiaba era el secretario del Duque, quien no  podía soportar el honor y el respeto que el Rabino Amnon disfrutaba de su señor,  lo que rápidamente se estaba convirtiendo en una gran amistad entre el Duque y  el Rabino. El secretario empezó a buscar maneras y medios para desacreditar al  Rabino Amnon a los ojos del Duque.

Un día el secretario le dijo al Duque:

 “Señor, ¿por qué no persuadís al Rabino Amnon a convertirse en cristiano,  como nosotros? Estoy seguro que considerando el honor y los muchos favores que  ha disfrutado de tu generosa mano, gustosamente abandonará su fe y aceptará la  nuestra.”

El Duque pensó que no era mala idea. Cuando el Rabino Amnon llegó a su  palacio al día siguiente:

 “Mi buen amigo, Rabino Amnon, sé que me has sido leal y devoto por muchos  años. Ahora deseo pedirte un favor personal. Abandona tu fe y conviértete en un  buen cristiano como yo. Si lo hacéis, te convertiré en el hombre más grande de  todo mi Estado; tendrás honor y riquezas como ningún otro hombre, y después de  mí, serás el hombre más poderoso en mi Estado …”

El Rabino Amnon empalideció. Por un momento no pudo encontrar palabras para  contestarle al Duque, pero luego de un rato le dijo:

“¡Oh, ilustre Monarca! Por muchos años te he servido fielmente, y ser judío  no ha disminuido de ningún modo mi lealtad a ti o al Estado. Por el contrario,  mi fe me ordena ser leal y fidelidad a la tierra donde vivo. Estoy listo y  dispuesto a sacrificar todo lo que poseo, hasta mi vida misma, por ti así como  por el Estado. Sin embargo, hay una cosa de la que no puedo separarme y es mi  fe. Estoy obligado por un pacto inquebrantable a mi fe, la fe de mis  antecesores. ¿Quieres que traicione a mi pueblo, a mi D-os? ¿Quisieras a un  hombre a tu servicio que no tiene respeto por su religión, por los vínculos y  lazos que considera más sagrados? Si traiciono a mi D-os, ¿podrías confiar en  que no te traicionaría? De seguro que el Duque no quiere decir eso. ¡El Duque  está bromeando!”

“No, no…” el Duque dijo, aunque sonaba un tanto inseguro, ya que en sus  adentros el Duque estaba impresionado con la respuesta del Rabino Amnon. El  Rabino Amnon esperaba haber resuelto el asunto, pero cuando llegó al palacio al  día siguiente, el Duque repitió su solicitud. El Rabino Amnon se sintió muy  infeliz y empezó a evitar visitar el palacio, a menos que fuese absolutamente  necesario.

 Un día el Duque, impaciente con la obstinación del Rabino Amnon, se lo puso  de manera terminante: O se convertía en cristiano o aceptaba las consecuencias.  Presionado para que respondiese de inmediato, el Rabino Amnon finalmente le rogó  al Duque que le diese tres días durante los cuales considerar el asunto. El  Duque se lo otorgó.

Tan pronto como el Rabino Amnon dejó al Duque, se dio cuenta de su grave  pecado. “Querido D-os,” pensó, “¿qué he hecho? ¿Me falta fe y coraje que  solicité tres días para pensarlo? ¿Puede haber otra respuesta? ¿Cómo pude  mostrar tal debilidad siquiera por un momento? Oh, gracioso D-os,  perdóname…”

 El Rabino Amnon llegó a su hogar con el corazón partido. Se aisló en su  habitación y pasó los tres días siguientes rezando y suplicando, rogándole  perdón a D-os por la debilidad de su corazón que había mostrado por un  momento.

Cuando el Rabino Amnon no llegó al palacio al tercer día, el Duque se enojó  mucho y ordenó a sus hombres que le trajesen al Rabino Amnon encadenado.

 El Duque difícilmente reconoció al Rabino Amnon, tanto había cambiado el  venerable hombre en el curso de los últimos tres días. Sin embargo, el Duque  rápidamente hizo un lado cualquier sentimiento de simpatía que pudiese haber  sentido por su amigo de antaño y le dijo con severidad:

“¿Cómo te atreves a desobedecer mi mandato! ¿Por qué no apareciste a tiempo  para darme tu respuesta? Confío por ti que hayáis decidido hacer lo que te dije.  Será malo para ti si no lo haces …”

 Aunque el Rabino Amnon era un hombre quebrantado físicamente, pero su  espíritu era tan fuerte como antes.

“Señor,” contestó el Rabino Amnon sin temor, “solamente puede haber una  respuesta: ¡seguiré siendo un judío leal mientras respire!”

 El Duque estaba fuera de sí de la rabia. “Es ahora algo más que la cuestión  de que te convirtieses en cristiano. Me has desobedecido al no venir  voluntariamente a darme tu respuesta. Por eso debes ser castigado…”

“Señor,” dijo el Rabino Amnon, “al solicitar tres días para considerar el  asunto, he pecado gravemente contra mi D-os.”

 Estas valientes palabras enojaron todavía más al Duque. “Por pecar contra tu  D-os,” dijo furioso el Duque, “dejadlo que se vengue Él mismo. Yo te castigaré  por desobedecir MIS órdenes. Tus piernas han pecado contra mí, porque rehusaron  venir ante mí, y por lo tanto serán cortadas!”

Con señales de vida muy débiles, el cuerpo sin piernas del Rabino Amnon fue  enviado de vuelta a su casa, a su adolorida familia. Era el día antes de Rosh  Hashaná. Las noticias sobre la espantosa suerte del Rabino Amnon se extendió  por toda la ciudad. Todos estaban horrorizados y afligidos. Era un Día del  Juicio muy trágico para los judíos de Maintz, quienes se reunieron en shul a la mañana siguiente.

 A pesar de su terrible sufrimiento, el Rabino Amnon recordó que era Rosh  Hashaná, y solicitó que lo llevasen a shul. A su solicitud, fue colocado al frente del Arca sagrada. Todos los fieles, mujeres, hombres y niños, sollozaron al ver a su amado Rabino en tal agonía, y nunca se ofrecieron plegarias más fervientes que ese día de Rosh Hashaná.
 Cuando el jazan empezó a recitarla plegaria de musaf, el Rabino  Amnon pidio que hubiese un intervalo mientras ofrecía una plegaria especial a  D-os. El silencio se hizo entre los fieles, y el Rabino Amnon empezó a decir Unetaneh tokef. La congregación repitió cada palabra y sus corazones se  elevaron a D-os en plegaria. Luego recitaron de la manera más solemne la  plegaria de Olin, y cuando llegaron a las palabras “Es nuestro D-os, y  ningún otro”, el Rabino Amnon las gritó con la fuerza que le quedaba y  murió.
 La plegaria “Unetaneh Tokef”-la plegaria más solemne de Rosh Hashaná y Iom Kipur, es recitada en toda comunidad judía en el mundo, y el coraje  del Rabino Amnon, el inmortal autor de esta plegaria, sirve como inspiración  para todos nosotros.

Rosh Hashana: El Tashlij

Una de las particularidades del día de Rosh Hashaná es el rezo especial llamado el Tashlij, que es recitado después del rezo de la Minjá (de la tarde) del primer día de Rosh Hashaná. En hebreo, la palabra tashlij significa “arroja”, y a esta plegaria se la conoce con este nombre pues ella está basada en las palabras del profeta que dice: “¿Quién es un D’os como Tú, que perdonas la iniquidad y dejas pasar las transgresiones del remanente de Su heredad?  No retiene para siempre Su enojo, pues Él desea la benevolencia!  Él nuevamente será misericordioso con nosotros; Él suprimirá nuestras iniquidades y arroja a las profundidades del mar todos sus pecados.  Le otorgas la verdad a Iaacov y la benevolencia a Abraham, así como le has jurado a nuestros antepasados en tiempos pretéritos” (Mijá -Miqueas- 7:18-20).

   A la Orilla del Río
En principio, esta plegaria debe ser dicha a la orilla de un río, y varios motivos han sido escritos para explicar esta costumbre: Mediante el tashlij nosotros deseamos recordar el mérito de la akedá (atadura) de Itzjak, pues el Midrash Tanjumá (parashat Vaierá) nos enseña que cuando Abraham estaba en camino hacia el monte Moriá para atar allí a su hijo Itzjak – como se lo había ordenado D’os – el “Satán” se convirtió en un río para impedirle seguir su trayectoria, sin embargo Abraham siguió hacia adelante introduciéndose en el río, y cuando el agua le llegó al cuello, dijo: “D’os!  Sálvame!”. Otra razón por la cual se acostumbra recitar el tashlij a la orilla de un río, es porque en Rosh Hashaná nosotros lo coronamos a D’os como Rey sobre nosotros, y generalmente en la antigüedad, en la ceremonia de coronación de los reyes, éste era ungido a la orilla de un río como señal de que su reinado tendrá larga continuidad. Otra explicación es que esto es en recuerdo del versículo del libro del profeta Shemuel que dice: “Y se reunieron en Mitzpá, y extrajeron agua y la derramaron delante de D’os, y ayunaron ese día y dijeron allí: Hemos pecado ante D’os; y juzgó Shemuel a los hijos de Israel en Mitzpá” (Shemuel I -I Samuel- 7:6).  El sabio Ionatán Ben Uziel (s. I) en su traducción al arameo interpretó las palabras: “y extrajeron agua y la derramaron delante de D’os” de la siguiente manera: “y derramaron como el agua su corazón en arrepentimiento delante de D’os”, y explicó el comentarista Rashí (Rabí Shelomó Itzjaki, 1040 – 1105) que eso fue un actitud de sumisión, como queriendo decir que ellos están delante de D’os así como el agua derramada, que no es absolutamente nada.
Algunas Costumbres

Después del rezo de la minjá (por la tarde) del primer día de Rosh Hashaná, se debe recitar la plegaria llamada el tashlij, como figura en los distintos majzorim (libros de oraciones para Rosh Hashaná).     Si el primer día de Rosh Hashaná cae un sábado, existen diferentes opiniones respecto de si el tashlij debe ser recitado el primer día o el segundo día de Rosh Hashaná, por consiguiente cada persona debe comportarse de acuerdo a la costumbre que sigan en su comunidad.   A pesar de que debemos tratar de recitar el tashlij a la orilla de un río, si vivimos en una ciudad que no está situada a la orilla de un río o la ciudad es muy grande y vivimos muy lejos del río, el tashlij puede ser recitado al lado de un pozo de agua o simplemente al lado de una canilla o grifo de agua, pues realmente lo más importante es la plegaria en sí, y el agua solamente es un simbolismo. Al recitar el versículo que dice: “y arroja a las profundidades del mar todos sus pecados”, es costumbre sacudir los extremos de nuestras ropas, en señal de que debemos sacudirnos de los pecados que solemos cometer, revisando nuestras acciones desde este día en adelante.

El orden del Tashlij en Rosh Hashaná

 El Rama (Rabí Moshé Iserlish) en el Shuljan Aruj Oraj – Jaim 583:b, escribe “Y se encaminan al río para recitar el versículo, y Tú arrojarás todos nuestros pecados a las profundidades del mar”. En el libro Torat Haolá (tercera parte capítulo 56) escribe el Rama “Y la costumbre de Israel es Torá, cuando van al río y dicen: “Y tu arrojarás nuestros pecados a las profundidades del mar”, porque desde la profundidad del mar se reconoce la Creación del mundo. Porque la profundidad del mar es el abismo y la revelación de la tierra fue para los seres humanos que la habitan; y por esa razón se dirigen al agua, en Rosh Hashaná, el día del juicio, para que cada persona ponga atención en la Creación del mundo, y en HaShem bendito sea, el Rey de la Tierra, y así se arrepentirá por todos sus pecados y estos serán perdonados, y de esa manera, arrojarlos a la profundidad del mar. En Darkei Moshé sobre el Tur, 583:b, cita el Rama, en nombre del Maharil, una razón a esta costumbre, porque el Midrash recuerde la atadura de Itzjak, cuando Abraham pasó por el río y el agua le llegó por el cuello y dijo: ¡Sálvame porque las aguas me cubren!.. Agregando que ven a peces vivos, y puede que sea para señal que no nos domine el “Ain hará” (mal de ojo), y nos multipliquemos como los peces. El autor de Lebush (596:2), trae otra razón de la costumbre de ir a un lugar donde se ven peces: “Para recordar que somos como aquellos peces vivos que se aferran a la red, así nosotros nos aferramos a la red de la muerte y el juicio y así reflexionaremos sobre la “Teshuvá” (arrepentimiento).  Una tercera explicación encontramos en el libro “Shla” (tratado de Rosh Hashaná la columna del juicio) quien escribe: Escuché que van al agua que tiene peces, porque los peces no tienen párpados y sus ojos están siempre abiertos, para despertar, el “eina pekija”, (ojo abierto) de las alturas, que insinúa a la gran compasión. Y he aquí que no duerme ni descansa el guardián de Israel, sus ojos está siempre abiertos. Según el “Shla”, está costumbre de ir al río y recitar el “Tashlij” es con la condición de que haya “Teshuva” (arrepentimiento), con todo su corazón y de esa manera arrojará sus pecados en las profundidades del mar.

La Ceremonia del Tashlij

 1. Después del servicio de Minja (de la tarde) del primer día de Rosh Hashaná, nos aproximaremos a la orilla de un río o mar que contenga peces y diremos los versículo: “Mi el camoja” (quién es D-s como tú) de acuerdo con la orden de Tashlij, que se imparte en los libros de oraciones, luego sacudiremos las puntas de nuestros sacos, o nuestros bolsillos para simbolizar el desecamiento de nuestros pecados.
2. La oración de Tashlij se dirá a orillas de un río o cerca del agua, porque el agua es un símbolo de misericordia y el Tashlij tiene la función de despertar la misericordia de D-s y es necesario que hayan peces, porque estos nunca cierran los ojos, tal como está escrito sobre D-s “He aquí el guardián de Israel, no dormita ni duerme” (Iehelim 121-4) Se recitará los siguientes versículos: ¿Quién es un D-s como Tú, que perdonas la iniquidad y dejas pasar los pecados del resto de Tú heredad? Él no guarda rencor, porque se complace en la misericordia. Se volverá nuevamente y tendrá compasión de nosotros y nos absolverá de nuestras iniquidades. Y Tú arrojarás todos los pecados de ellos a las profundidades del mar. Y a todos los pecados de Tu pueblo, la casa de Israel, los arrojarás a un lugar donde no serán más recordados ni traídos a colación en modo alguno.  Serás indulgente con Jacob y misericordioso con Abraham, como lo juraste a nuestros padres desde los días antiguos. Esta parte se repite tres veces, recitando después una oración especial redactada por el Rabí Hajida (Jaim David Iosef Azulai) (Ierushalaim siglo XVIII) (finalizando con el salmo CXXX de Tehilim). Desde mis estrechuras invoqué a HaShem. Él me respondió poniéndome en libertad HaShem es para mí. No temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre? HaShem es para mí como mi auxilio, por lo que miraré triunfante a los que me odian. Es mejor refugiarse en HaShem que confiar en el hombre. Es mejor confiar en HaShem que confiar en príncipes. Ellos no lastimarán ni herirán en toda Mi santa montaña, porque la tierra está llena del conocimiento de HaShem, como las aguas cubren al mar .
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