Todo sobre la Jalá

Toda la información necesaria para llevar a cabo esta importante mitzvá…

¿Qué es jalá?

De la primicia de vuestras masas, una hogaza habréis de separar (jalá)… De la primicia de vuestras masas habréis de ofrecer ante Ad-onai, ofrendada por vuestras generaciones. (Números 15:20-21)

En su uso más conocido, la palabra hebrea jalá se refiere a las dos hogazas de pan que conforman el centro de la comida de Shabat. Pero en su significado básico, bíblico y halájico, la jalá es el pedazo de masa que tradicionalmente se separa y consagra a Di-s cada vez que cocinamos el pan.
Separar jalá es uno de las 613 mitzvot (preceptos Divinos) que constituyen el cuerpo y alma de la vida judía. Plena de significado espiritual, es una de las tres principales mitzvot de la mujer judía y tiene un efecto de largo alcance en la mente y el corazón de quien la cumple, en su familia, y en la propia naturaleza de su casa. Por cientos de generaciones, las mujeres judías en todo el mundo han cumplido esta hermosa y transformadora mitzvá.

¿Por qué jalá?

Cuando los judíos entraron primero y se establecieron en la tierra de Israel, uno de los muchos regalos que les ordenaron dar a los Kohanim, la tribu sacerdotal que servía en el Templo Sagrado, era “jalá”–una porción de masa que se separaba cada vez que cocinaban el pan.

Además de su función práctica como regalo al kohen, la mitzvá de “separar jalá” encierra una profunda verdad espiritual. En nuestra vida, jalá es la porción para Di-s de nuestro pan. Expresa la creencia que todo nuestro sustento proviene, en verdad, de Su mano. Así como no podemos usar la masa de pan a menos que hayamos separado jalá, también una porción de nuestro sustento siempre está reservado para dar caridad.

La Torá se refiere a la jalá como reishit, el “primer y mejor” pedacito de la masa. De igual manera, nuestras persecuciones espirituales, aunque puedan ocupar sólo una pequeña parte (en cuanto a cantidad) de nuestras vidas, son “lo primero y lo mejor” de nosotros, al cual consagramos los primeros momentos de nuestro día, nuestra flamante energía y principal capacidad.

Jalá en el presente

Hoy en día, debido a que el Templo Sagrado está destruido y las condiciones de pureza ritual en las cuales los Kohanim comían jalá no están disponibles, es que de hecho no le damos jalá al Kohen.

Sin embargo, en recuerdo de este regalo y en el anticipo de la futura redención y reconstrucción del Templo Sagrado, es que todavía observamos la mitzvá de separar jalá. Tomamos el pedazo de masa, pero en lugar de comerlo, lo quemamos, ya que su santidad prohíbe usarlo de ninguna forma.

¿Quién hace jalá?

La mitzvá de separar jalá está presente en cada judío. Sin embargo, tradicionalmente, ésta ha sido una de las mitzvot especialmente confiada a la mujer judía. Como en “akeret abait” (el fundamento del hogar), la mujer no sólo prepara el sustento físico para la familia, sino que al observar esta mitzvá, la nutre también espiritualmente.

La mujer, tan influyente en la formación de los valores y actitudes de su familia, trae las bendiciones en su casa a través de esta mitzvá e inspira la fe en Di-s en aquéllos alrededor suyo. Esta mitzvá es símbolo de toda la práctica cuidar kashrut–en la cual la mujer de la casa juega un rol crucial–dando énfasis en elevar lo físico y mundano al reino de la santidad.

Las mujeres judías tradicionalmente han cocinado sus propias jalot, en preparación para el Shabat, valorando la oportunidad de realizar esta mitzvá tan especial.

Especificaciones y requisitos

Harina: jalá se separa cuando la masa está hecha de uno o más de los siguientes cinco granos: trigo, centeno, cebada, avena o espelto.

Líquido: para poder recitar la bendición, la mayoría del líquido de la masa debe ser agua. Si también comprende otros líquidos (por ejemplo aceite, huevos, miel, jugo de fruta, etc.), debe separarse jalá, sin recitar la bendición. Sin embargo, por lo menos una gota de agua debe agregarse al líquido.

Cantidad: para separar jalá y recitar la bendición, la masa debe contener por lo menos 1 2/3 kg (59 onzas o 3 lbs. 11 onz.) de harina. Si la cantidad de harina es 1,230 gr. a 1,666 gr. (43 y 59 onzas), debe separarse jalá sin bendición. No separe jalá si la masa contiene menos de 1,230 gr. de harina.

Separar jalá

La jalá se separa después de haberse mezclado bien la harina y el líquido, mientras la masa todavía está entera, antes de que haya sido dividida y hecho los panes. Si la masa se ha amasado en varios lotes, combínelos todos en un solo bol.

Si se reúnen las condiciones para recitar la bendición, recite lo siguiente (si no entiende el hebreo, puede hacerlo en español o en cualquier otro idioma que entienda):

Transliteración:

BA-RUJ ATÁ ADO-NAI ELOHEINU MELEJ HA OLAM, ASHER KIDSHANU VEMITZVOTÁ VETZIVANU, LE HAFRISH JALÁ.

Traducción:

Bendito eres Tú, Di-s, nuestro Señor, Rey del Universo, Quien nos santificó con Sus preceptos y nos ordenó separar jalá.

Separe un pequeño pedazo de masa (no menos de 1/24 del todo) y diga: “Esto es jalá.”

Queme la jalá envuelta en papel aluminio y colóquela sobre la hornalla de la cocina; o por cualquier otro método. (Si la quema en el horno, no debe haber ninguna otra comida cocinándose al mismo tiempo dentro del mismo.)

JALÁ, PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: ¿Un hombre puede separar jalá?

Respuesta: Aunque separar jalá es una de las tres mitzvot dadas sobre todo a las mujeres, cualquier persona mayor a la edad de Bar o Bat Mitzvá puede separar jalá si fuera necesario.

Pregunta:La capacidad de mi procesadora es menor a la cantidad requerida para separar jalá. ¿Puedo hacer la masa en dos lotes y cumplir con la mitzvá?

Respuesta: La mayoría de las procesadoras no son lo suficientemente grandes para contener toda la masa necesaria para separar jalá. Por lo cual se hace necesario preparar la masa en tandas. Luego las masas se combinan, como se describe abajo.

Toda la masa debe ponerse en un recipiente. Cúbrala completamente, convirtiéndola en “una sola masa”, asegurándose de que esté tapada por todos lados en el recipiente y la cubierta. Luego entonces se separa jalá con bendición.

Pregunta:¿Se puede separar jalá de pan ya horneado?

Respuesta:La jalá debe separarse antes de hornearse. Sin embargo, si no fue posible porque la mezcla estaba floja (como sucede con las tortas), o si uno se olvidó de separar jalá antes de ponerla al horno, entonces debe separarse luego de hornearla, pero antes de comer cualquier otro producto horneado.

La jalá se separa poniendo todas las hogazas horneadas o tortas en una caja o recipiente, cubierto con una tela. Luego se toma un pedazo de uno de los panes y se dice la bendición, si corresponde el caso.

Pregunta: ¿Se separa jalá sólo del pan? ¿Qué tal de tortas, galletas o pan dulce?

Respuesta: Si se reúnen los requisitos para separar jalá, entonces se debe hacerlo también al hornear tortas, galletas y panes dulces. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las recetas de estos productos horneados no reúnen los requisitos, y aún cuando lo hacen, normalmente no reúnen los requisitos para separar jalá con bendición. (Lea arriba sobre especificaciones y requisitos para separar jalá.)

Pregunta: ¿Se separa jalá si la masa será frita o hervida?

Respuesta: Si uno amasa la masa con la intención de cocinarla o freírla (por ejemplo para tallarines o bollos rellenos), se debe separar jalá sin bendición. Sin embargo, si la masa se amasa con la intención de hornearla aunque sea sólo una parte, y luego efectivamente esa parte se la hornea (incluso una pequeña cantidad), entonces se debe separar jalá con bendición, con tal de que la masa entera reúna los requisitos mínimos necesarios.

Anuncios