SUCOT(XII): Simjat Bet HaShoeva – La Felicidad de la Unidad

Durante la época del Templo, los sacrificios traídos al mizbeaj (altar) en la época de Sucot eran especiales.

Cada mañana de Sucot, una libación de agua era derramada sobre el Mizbeaj cuando era traído el sacrificio de la mañana (Tamid shel Shajar). El derramamiento del agua, “Nisuj HaMayim” era celebrado con una fiesta muy alegre. Desde la tarde anterior, toda la gente se congregaba en el monte del Templo para ver a los grandes sabios de la generación bailar, actuar y cantar en celebración de este especial evento. Lámparas gigantes especiales eran encendidas, cuya luz iluminaba a todo Jerusalem. Esto ocurría cada noche de Sucot, excepto en Rabat y en la primera noche de Yom Tov.
Nuestros sabios escribieron en el Talmud (Sucah 51a): “Quien no ha visto esta celebración, nunca a visto una celebración en sus días”. La celebración era conocida como Simjat Beit HaShoeva – El Regocijo por la Extracción del agua (shoe’v significa extraer agua).
Por que era traída una ofrenda especial de agua en Sucot? El Talmud (Rosh Hashana 16a) escribe que por cuanto que el mundo es juzgado por agua en Sucot, traemos una ofrenda de agua para que las lluvias del año venidero sean bendecidas.
Otro motivo por el cual Sucot es la festividad en la cual tenemos la Simja de Beit aShoeva es relacionado a que Sucot cae inmediatamente después de Yom Kipur en la estación de la cosecha. Durante la estación de cosecha, una persona puede ponerse arrogante y olvidar a Hashem, cuando esta recolectando toda su producción. Esta arrogancia puede venir por parte de los agricultores, de la misma forma el sabio se puede sentir gran cosa por su sabiduría y a si el resto de las personas. El hecho es que todo lo que recibimos, bien sea dinero, sabiduría o respeto viene de D–S. Cuando las personas se olvidan de esto empiezan los problemas.
Uno comienza a pensar que es superior al otro. Una persona puede comenzar a separar en su mente a la población en categorías. Todo esto crea disputas y tensión, y la unidad en el Pueblo de Israel no puede y no existirá cuando las personas piensan de esta manera.
En Yom Kipur todos nos paramos juntos y somos juzgados. Le pedimos a D–S perdón. Le rogamos por misericordia. Afirmamos que no repetiremos los malos hechos. En Yom Kipur, Yo no soy mejor que el otro.
Yo puedo ser mas rico, pero puede ser que el sea una mejor persona. Yo soy vivo, pero puede ser que el sea mas correcto que yo.
Las divisiones que hemos creado en nuestra mente de desmoronan. Nos damos cuenta que todo lo que cualquier persona tiene es de D–S y que todos somos verdaderamente lo mismo. La barrera hacia la unidad que nuestra inclinación al mal creo, se cae. En Yom Kipur somos un pueblo unido y unidos queremos permanecer. En Sucot, tanto ricos como pobres se mudan a viviendas temporales. Estamos todos protegidos, únicamente por D–S. Nuestra unidad es reforzada. Somos una sola nación, todos celebrando juntos la festividad de Sucot, juntos en alegría. D–S nos recuerda que El quiere a cada uno de nosotros, sin importar lo que aparenta ser nuestro status en la tierra.

Por lo general, vino es derramado en el altar. vino refinado es utilizado. Los viñedos son nutridos cuidadosamente, las uvas son seleccionadas tiernamente, el vino exprimido por expertos y totalmente filtrado.

Es el producto de energía y trabajo. En Sucot agua es derramada también sobre el altar. Agua es simple. No se efectúa ningún trabajo para producir el agua. Sin embargo, el agua es aceptada sobre el altar al igual que el vino. Agua corriente es aceptada al mismo nivel que el vino refinado. El denominador común de ambos es que deben permanecer puros y sin ser adulterados. Podemos ser como el vino refinado, el producto de mucha sangre, sudor y lagrimas. Podemos ser como el agua, simple y recto. Sin embargo, esta clasificación, D—S
nos dice que es irrelevante, lo importante es mantenernos puros en pensamiento y entregados a Su servicio. Si nos recordamos que esto es lo importante, y que estos son los parámetros, la unidad permanecerá.
Por que es este un tiempo de regocijo? Cuando el agua es derramada sobre el altar, todos vemos que Hazme acepta todo nuestro servicio a El, mientras sea hecho con la pureza del corazón. Podemos confortarnos con el hecho de que Hashem ve que lo queremos servir a El, y que las mitzvot que hacemos son realizadas con la mente. Aunque puede ser que nuestras oraciones no sean perfectas y nuestra observancia no es perfecta, si tratamos con toda nuestra fuerza de servir a Hashem correctamente, nuestro servicio es aceptado. El hecho de que Hashem nos manda un mensaje inmediatamente después de Yom Kipur es motivo para celebración. Sucot es el tiempo de inculcar dentro de nosotros la experiencia de Yom Kipur. En Yom Kipur estuvimos todos parados como iguales, y le pedimos a Hashem un buen ano. Demostramos abiertamente que sabemos que todo lo bueno que recibimos nos lo otorga Hashem. Este reconocimiento es también una afirmación de nuestra creencia de que somos como una persona, unidos en el servicio a D–S. Si todos reforzamos estas lecciones en Sucot como D–S quiere que lo hagamos, podemos estar seguros de que este va a ser un buen ano para todos nosotros.

http://www.rabeli.com

A %d blogueros les gusta esto: